Los piratas como la distribución del futuro

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Hace un par de días me contaba Juan Pablo Fernández de SURE de los pocos espacios que hay para el mundo audiovisual hoy por hoy y cómo la publicidad parece ser la única salida para quienes quieren producir cine. Y Juan Pablo –que estrena película a fines de Octubre– no lo decía necesariamente en una crítica simplista y llorona contra la piratería sino que lo decía porque no parece haber mayores alternativas que el product placement para una industria latinoamericana que cada día se ve más ninguneada por las salas de exhibición ante la avalancha de películas provenientes del lejano oeste norteamericano. Más todavía, cuando más del 50% de lo que pagamos en la boletería para ver la película que queremos se la lleva el dueño de la sala.

En estos días se desarrolla en México DF el 1er Congreso de Cultura Iberoamericana [pésimo sitio en Flash, están avisados] titulado “Cine y Audiovisual en latinoamérica” y se han dado cita allí una serie de representantes de la industria audiovisual, incluyendo a gente como Antonio Banderas, el cubano Reynaldo González, y el chileno Miguel Littin.

En una de las mesas, los cineastas explican como razones importantes para el momento del cine latinoamericano la desaparición de pequeñas salas de cine donde se expongan películas que no necesariamente responden a criterios comerciales, como pasa generalmente con las que provienen de esta parte del continente. “Los cines de barrio son ahora las películas piratas“, sostuvo el venezolano Román Chalbaud, para explicar la aparición de nuevos métodos de distribución informal.

En este contexto, según lo apunta Terra España, Miguel Littin fue más allá al afirmar que él mismo distribuye a los vendedores piratas chilenos sus películas cuando el mercado oficial no las quiere exhibir.

Resulta interesante la vuelta de tuerca. Mientras algunos prefieren llorar y exigir preferencias por parte del Estado, otros encuentran métodos inteligentes de distribución. Quien sabe, quizás tal como sucede con música en principio marginal en Brasil como el tecnobrega o el bailefunk, sean los piratas el método de distribución de contenidos del futuro.