Director de DINACOS es nuevo presidente del Tribunal Constitucional

1875CE2F-783D-4BCA-B3BD-919A2117994C.jpgEn El Mostrador se hace pública la noticia que mereció un escueto comunicado por parte del Tribunal Constitucional chileno.

Marcelo Venegas, el nuevo presidente del Tribunal, durante la dictadura militar fue Director de la desaparecida Dirección Nacional de Comunicación Social (DINACOS), organismo de la dictadura encargado de la censura y de las comunicaciones oficiales del régimen de Pinochet.

Según cuenta la nota del diario electrónico,

El viernes 8 de agosto de 1986, como jefe de DINACOS Venegas impuso una férrea censura a los medios de comunicación y agencias de noticias, argumentando que en esos momentos se llevaba a cabo un operativo que podría poner en riesgo la seguridad nacional. La medida se mantuvo hasta el lunes 11, día en que se hizo público el descubrimiento del arsenal ingresado al país por el FPMR.

En 2005, el nombre de Venegas volvería a figurar relacionado a hechos de 1986 (el “año decisivo” en que el Partido Comunista y el FPMR apostaron sus fichas para derrocar a Pinochet), cuando el juez Hugo Dolmestch lo incluyó en la lista de civiles miembros del comité político asesor de Pinochet, llamados a declarar en el marco de su investigación sobre los asesinatos de José Carrasco, Gastón Vidaurrázaga, Felipe Rivera y Abraham Muskablit, realizados por la CNI en represalia por el atentado contra el ex dictador.

Los lectores asiduos del blog saben la obsesión que tengo con el Tribunal Constitucional, sobre lo que he escrito en reiteradas oportunidades. Lo que continuamente he comentado es que, salvo por el episodio de la píldora del día después, a nadie parece importarle mucho este tribunal, a pesar del inmenso poder que tiene, y de su escaso control, siendo una extraña anomalía en el sistema de pesos y contrapesos que debiera lucir una democracia como la gente, una democracia en serio.

Incluso más allá de su calidad de director de un organismo creado por la dictadura, habría resultado interesante saber, por ejemplo, qué opiniones tiene Venegas respecto de las relaciones entre libertad de expresión y honra o qué cree respecto del ejercicio de la libertad de expresión como un instrumento de control del poder. A estas alturas, con hechos consumados, no es mucho lo que se puede hacer.

Si bien disto de admirar al ciento por ciento el sistema norteamericano, creo que si hay algo interesante es su sistema de elección de aquellos personeros que no gozan de legitimidad democrática, como es el caso de los ministros de Corte Suprema. A la luz de la reciente elección de Sonia Sotomayor en la Corte Suprema estadounidense, el que en Chile se escoja entre cuatro paredes el presidente de una de las instituciones más poderosas del país resulta a lo menos un insulto para quienes creemos en la democracia y en el control institucional.

Vamos a decir que no

Hoy se cumplen ya 20 años del sorpresivo triunfo del NO que terminó con la dictadura militar de Pinochet. En Chile todos sacan cuentas alegres y los que apoyaban al desaparecido general hoy se hacen los locos cuando son encarados.

Por otro lado, todos se creen salvadores y constructores de la democracia en Chile.

A 20 años de magno acontecimiento, es interesante traer a colación tres momentos televisivos que le dan la razón a aquellos que piensan que es imposible construir un futuro sin mirar el pasado.

1) Andrés Allamand, alguna vez símbolo del progresismo de la derecha, hoy devenido en pitoniso del desalojo, explicando por que votar por el Sí a Pinochet. 2) El Almirante Merino explicándole a la ciudadanía quienes son los que votarán por el NO. 3) La campaña del Sí, una campaña del terror. Qué mala era la democracia ah. Para los demócratas de la época, la opción era “O seguimos adelante o volvemos a la UP”

Bonus track 1: (gracias Panchovera!)

Bonus track 2k:
Las paradojas de Google:
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Bonus track 3:
http://jovinosenador.cl/sitio/vamos-a-decir-que-no-2/