Democratizar la cultura no es nuestra preocupación

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La fotografía es de Filipe Redondo, Folha de Sao Paulo

Bueno, no tengo certeza. Ellos (los defensores de Creative Commons) no siempre están de acuerdo con lo que nosotros promovemos. Y usted está hablando de democratizar la cultura, lo que no está dentro de nuestros intereses. Realmente no es mi negocio.

Declaraciones míster Greg Frazier, vicepresidente de la MPAA, en entrevista al diario Folha de Sao Paulo, donde se encuentra de visita para reunirse con políticos y funcionarios de los ministerios de Cultura y Justicia.

Piñera la democracia y la cultura según la derecha

Hay una antigua discusión respecto del rol que debe asumir el Estado respecto de ciertos derechos fundamentales. Por ejemplo respecto de la libertad de expresión, para algunos el rol del Estado se agota en no interferir en el ejercicio de tal derecho, mientras que para otros, dicho rol debiera ser activo en orden a, además, establecer condiciones igualitarias para el debate de ideas en el foro público, a través de, por ejemplo, el fomento de opiniones disidentes a las mayoritarias.

De esto me acordé al leer el acierto de Gonzalo Maza respecto de la opinión del candidato presidencial de la derecha chilena Sebastián Piñera -y gran favorito para las elecciones de diciembre- respecto de las políticas culturales de su eventual gobierno, en particular respecto de los fondos públicos destinados a proyectos culturales, una de las formas en las que ese rol activo del Estado se manifiesta en estos temas.

En entrevista televisada, el candidato Piñera sostiene que

“Nosotros vamos a crear un Fondo de la Promoción de la Cultura y el Arte Chileno (…). En lugar de asignarlo con cuoteo político, como ocurre hoy día, lo vamos a asignar democráticamente. Le vamos a pedir a la propia gente para que, a través de encuestas de opinión pública, ellos decidan hacia donde quieren ellos que vayan estos fondos de promoción de la cultura. Que la propia gente decida qué cultura es la que quiere promover.

– Sin jurados especialistas…
– No, no, no. Si los jurados especialistas al final tú sabís que de especialistas tienen re poco y al final termina siendo puro cuoteo político… Nosotros pretendemos hacer una cosa mucho más democrática. Preguntarle a la gente, a través de una consulta, cuáles son los artistas, cuáles son las áreas de la cultura chilena que se quiera promover.

Además de lo sorpresivo de estas declaraciones, resulta notable considerar que esta debe ser de las pocas ocasiones donde el candidato se ha referido a las políticas culturales que su eventual gobierno promovería. Sobre todo en estos días donde se hace cada vez más patente la escasa importancia que tienen los temas culturales en el programa presidencial de la derecha.

Por lo demás, estas declaraciones sorprenden por varias razones. Les comparto dos.

Primero, porque las propuestas artísticas más interesantes y de vanguardia -las que requieren recursos- no siempre son populares. Casos hay para regodearse, pero es cosa de pensar desde los pintores flamencos hasta el graffitti pasando por los impresionistas y el arte pop. La misma experiencia nos dice que estas propuestas suelen ser críticas respecto de las estructuras sociales y de poder. La pregunta es si la sola elección popular es un criterio suficiente para apoyar propuestas artísticas valiosas. Y la experiencia nos dice que no es así. Si lo que queremos es financiar sólo éxitos probados, pues entonces esa debiera ser una directriz política.

Segundo, porque pareciera ser que para algunos la democracia se consume con la elección popular. Y mientras más asuntos complejos resolvamos de acuerdo a la regla de la mayoría, más apegados somos a los estándares democráticos, lo que está lejos de ser un supuesto. En primer lugar, hay ciertos derechos que hemos denominado fundamentales que están lejos del juego de las mayorías, porque como sociedad así lo hemos querido. El tener este tipo de derechos no nos hace menos democráticos. Y en segundo lugar, si utilizáramos la regla de mayoría para resolver -por ejemplo- casos judiciales, en buena cantidad de oportunidades veremos que los ánimos del momento nos llevarían a situaciones extremas que no son razonables desde la lupa del derecho constitucional.

Soy de los primeros interesados en conocer las propuestas de política cultural por parte de los candidatos presidenciales. Pero la verdad es que con la información que nos llega no nos queda otra que seguir mirando el futuro con resignación y molestia.