Encuesta Creative Commons Chile

 

Ya han pasado más de cinco años desde que se lanzaran en Chile las licencias Creative Commons, gracias al esfuerzo de la Universidad de Chile y la ONG Derechos Digitales. Cinco años en que ha pasado mucha agua bajo el puente, incluyendo obras, casos, polémicas y nuevas leyes de propiedad intelectual.

Pero además de celebrar queremos tomar un respiro y queremos saber un poco más respecto de nuestra comunidad, respecto de cada uno de quienes han hecho una apuesta por liberar sus contenidos a través de licencias Creative Commons. Es por eso que hemos organizado una consulta para que nos cuenten de su experiencia usando CC. No es nada muy complicado y significará mucho para nosotros.

Si tienes cinco minutos, aprovéchalos para contestar nuestra encuesta.

Creo que esta es una gran noticia

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Cinepata.com libera todo su catálogo de películas con licencias Creative Commons

Para Claudio Ruiz, presidente de la ONG Derechos Digitales y representante de Creative Commons Chile, este tipo de proyecto “no es sino la demostración que internet es una herramienta que permite desarrollar el acceso al conocimiento y la cultura de toda la sociedad. El que Cinépata haya escogido utilizar licencias Creative Commons indica que no sólo se pone a disposición del público un catálogo muy interesante de películas, cortos y documentales, sino que además, le entrega también garantías y derechos de uso y reproducción para que ellas puedan circular libremente”.

Y sí. Estoy muy contento por esta noticia.

La trampa estadística

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Foto ninion en Paniko.cl, CC:BY-NC-SA

Hace alrededor de un año, Pablo Infante (Pol) decidió que su primer disco como productor iba a estar disponible de libre descarga en Internet. Como lo que pretendía era autorizar ciertos usos por parte del público, para que descarguen y re-utilicen su música, Pol utilizó una licencia Creative Commons con las que licenció todas las canciones de su disco Efectos Espaciales.

Por cuerdas separadas, durante este tiempo la industria discográfica tradicional ha comenzado lentamente a mutar sus modelos explotando tímidamente las ventas de formatos digitales de sus discos. Es así como hace algunas semanas se anunciaba cómo los discos intentan resucitar en la era digital, en la era de las descargas. En un interesante reportaje, por ejemplo, El Mercurio destaca a Los Bunkers como un ejemplo exitoso de distribución por internet, quienes obtuvieron un disco de oro digital al vender 8.000 copias de su último larga duración.

Pero los caminos de la distribución informal a veces nos llenan de sorpresas. Así fue como ayer se dio a conocer las estadísticas de las descargas del disco de Efectos Espaciales, las que durante un año han supuesto más de 53.000 descargas únicas del disco, multiplicando largamente la estadística de la industria formal. Asimismo, el disco Boo Boo de Francisco Pinto, editado por Pueblo Nuevo, suma más de 68.000 descargas desde Archive.org.

Así como es falaz creer que una descarga ilegal es igual a un disco menos vendido, también es problemático hacer una comparación irreflexiva de las descargas, especialmente considerando que una, a diferencia de la otra, suponía el pago de un precio. Pero a pesar de ello resulta interesante como las estadísticas del mundo de la distribución informal nos llenan de sorpresas y permiten explicar por que al mismo tiempo en que parece caer con estruendo la venta de discos, nunca antes hubo tantos shows en vivo y nunca se produjeron tantos discos como hoy. O cómo el que internet sea una gran noticia para los artistas ya no es sólo una idea, sino que una realidad.

Google + Imágenes + Creative Commons

Desde hace un tiempo, en sus opciones avanzadas, Google permite buscar imágenes filtradas por tipo de licencia Creative Commons, lo que es una fantástica noticia para quienes necesitan imágenes con algunos derechos reservados.

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No es gracias a la magia negra de Google que esto es posible, sino que este prodigio tecnológico se produce mediante la utilización de metadatos y estandarización que permite el framework RDF. En castellano, cada vez que agregamos en nuestra obra licenciada distribuida por internet (blog, fotolog, mp3, etc.) “el código” que contiene la licencia Creative Commons (el “machine-readable code“), estamos diciéndole a las máquinas que pasan por nuestras páginas que el contenido está “marcado” de una manera particular que, en este caso, significa una licencia de derechos de autor.

Hace un par de días, Google ha explicado la manera más fácil de hacer que las imágenes que subes a sitios web, puedan ser marcadas con su licencia respectiva que, en lenguaje informático se traduce como lo que sigue:


<div about="image.jpg">

<img src="image.jpg" alt="" />

<a rel="license" href="http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/">Creative Commons Attribution Share-Alike 3.0</a>

</div>

Y hasta lo explican en video.

Wikipedia escoge Creative Commons

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Cuando se ejemplifica respecto de internet y las posibilidades de acceso al conocimiento y la cultura, Wikipedia pareciera ser el caso canónico. Es que para las personas de mi generación es muy difícil imaginar oportunidades similares de acceso a los de Wikipedia en los analógicos años ochenta. El libro gordo de Petete y las enciclopedias entregadas con revistas, ciertamente no son competencia.

Wikipedia ha tenido un impacto brutal en la forma en la que las nuevas generaciones comprenden las nuevas tecnologías. Más allá de la increíble cantidad de información que contiene la enciclopedia libre, su construcción colaborativa parece ser su característica más notable. De esta forma, amateurs, profesionales, legos y aprendices son capaces de construir y re-construir el contenido que da forma a la enciclopedia.

Pero hasta ahora había un problema. Un problema legal.

Hasta ahora, el contenido de Wikipedia está distribuido a través de una licencia GNU FDL provista por la Free Software Foundation. Este tipo de licencia es el que hace posible, desde el punto de vista legal, que todo el trabajo de los wikipedistas sea posible. El problema radica en que esta licencia tiene problemas de compatibilidad con muchas otras licencias libres, en particular con las globalizadas Creative Commons. Esto explica, en simple, que por ejemplo, hasta hoy no sería posible utilizar las más de 100 millones de fotografías disponibles en Flickr licenciadas con CC.

La comunidad Wikipedia y la Wikimedia Foundation comenzaron por tanto un proceso para poder aceptar el licenciamiento dual de sus contenidos para hacerlos compatibles con las licencias más masificadas en el mundo. Los resultados de las votaciones se dieron a conocer hace algunos días y resolvieron aceptar el licenciamiento dual con Creative Commons Atribución-ShareAlike, lo que constituye una gran noticia para la liberalización de los contenidos, para el crecimiento de Wikipedia, y, de pasadita, robándole la idea a Andrés Guadamuz, para establecer CC-BY-SA como un estándar de facto para el licenciamiento abierto.