El matrimonio y la familia debe ser entre un hombre y una mujer #NOT

Un grupo de diputados UDI han presentado un proyecto de reforma a la Constitución que pretende se consagre en el texto que el matrimonio debe ser entre un hombre y una mujer. (Texto completo en formato Microsoft Word). Cuando lo anunciaron fueron escoltados por representantes de la iglesia evangélica y declararon que era una reacción ante el envío al Congreso del Acuerdo de Vida en Pareja (AVP) por parte del ejecutivo, un modesto proyecto que pretende formalizar uniones no matrimoniales.

Uno puede estar en desacuerdo con la estrategia de los diputados UDI. Uno puede estar en desacuerdo en sus supuestos y, obviamente, en sus propuestas. Pero la lectura del documento lleva a concluir que no solo es equivocado sino que está mal escrito hasta la vergüenza y es francamente ridículo.

Es que el argumento es este.  Dicen los diputados que hay acuerdo en:

  1. La doctrina, donde citan a una pléyade de civilistas y abogados de familia.
  2. Tratados internacionales (sí, citan la Declaración de Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos civiles y políticos y el Pacto Int. de Derechos Económicos Sociales y Culturales) la ley y la Constitución.
  3. La ley, haciendo un juicios muy graciosos del artículo 102 del Código Civil.
  4. Todo esto, según los diputados:

“determina que una interpretación de buena fe de la Constitución no pueda sino concluir en que en el Derecho chileno el matrimonio es entre un hombre y una mujer y esa es la base en que se funda la familia”

Si todo esto fuera cierto (que por cierto no lo es), la conclusión obvia es que en realidad no se entiende muy bien por qué sería necesario un cambio en el texto constitucional que garantice algo que, según los diputados, se encuentra masivamente acogido en nuestro sistema legal.

Pero fuera de eso, el texto que se propone insertar en el artículo 1 de la Constitución es este:

“En garantía y protección de la familia, sólo un hombre y una mujer, tienen el derecho para contraer el matrimonio.”

O sea, como garantía y como forma de proteger una institución se restringe sin ningún argumento más allá de las intuiciones o las graciosas contorsiones exegéticas el alcance del matrimonio a parejas de distinto sexo. Pero lo más llamativo es que con esta pequeña frase es que -además del escaso rigor en la redacción- queda de manifiesto que la única familia que los grupos conservadores reconocen es la familia nuclear, entre un hombre y una mujer, sin tomar en cuenta la diversidad de tipos de familia existentes en Chile y su dinamismo.

Tipo de hogar
Censo 1992
Censo 2002
Nuclear monoparental sin hijos
8,5
11,6
Nuclear monoparental con hijos
8,6
9,7
Nuclear biparental con hijos
41,6
38,1
Nuclear biparental sin hijos
7,5
9,3
Extensa biparental
16,5
14,9
Extensa monoparental
7,1
7,0
Familia compuesta
4,3
3,2
Hogar sin nucleo
5,9
6,3
Total
100,0
100,0

Probablemente este proyecto será uno más de aquellas iniciativas que solo sirven para la estadística de los diputados y terminará durmiendo en alguna comisión parlamentaria sin apoyo del ejecutivo y sin piso parlamentario para su aprobación, tomando en cuenta los altísimos quórums que se requieren para cambiar el texto constitucional. Pero es interesante como una propuesta no solo simplona y con escasa fundamentación sino que además abiertamente excluyente esté dentro de nuestro circuito de debates parlamentarios para saciar la histeria de un par de parlamentarios, habida cuenta de la emergencia del debate sobre la educación en Chile. Nada, impresentable.

Restringir la venta de videojuegos es inconstitucional

Video Game Violence (55 / 365)

Foto de SomegeekintnLicencia CC:BY

La Corte Suprema de Estados Unidos acaba de hacer pública su decisión en el caso Brown v. Entertainment Merchants Association (texto completo en PDF), que declaró inconstitucional (7-2) una ley del estado de California que prohibe la venta y arriendo de videojuegos considerados violentos a menores de edad y obliga a que ellos estén etiquetados según los estándares de la Entertainment Software Rating Board (ESRB).

Entre otras cosas interesantes, la Corte sostuvo que los videojuegos son un tipo de comunicación que se encuentra protegido por la Primera Enmienda (libertad de expresión) en términos tales que:

Video games qualify for First Amendment protection. Like protected books, plays, and movies, they communicate ideas through familiar literary devices and features distinctive to the medium.

Sostuvo la corte que:

Debido a que la ley (de California) impone una restricción sobre el contenido de un discurso protegido, es inválido a menos que California pueda demostrar que pasa por el control estricto (‘strict scrutiny), es decir, que está justificado por un interés gubernamental apremiante y que está estrictamente definido en atención a ese interés (…) California no cumple con ese estándar. Los estudios psicológicos que pretenden mostrar una conexión entre la exposición a videojuegos violentos y sus efectos perjudiciales en niños no demuestran que dicha exposición provoque que los menores actúen agresivamente. Cualquier efecto demostrado es pequeño e indistinguible de los efectos producidos por otros medios de comunicación. Dado que California no ha decidido restringir esos otros medios de comunicación -por ejemplo, los dibujos animados del sábado por la mañana- su reglamentación respecto de los videojuegos es tremendamente no inclusiva (‘underinclusive), y levanta serias dudas acerca de si el Estado está persiguiendo el interés que invoca o más bien está perjudicando un punto de vista particular.

Si bien la ley de California es ligeramente más estricta respecto de sus medidas, guarda ciertas similitudes con el proyecto de ley presentado por los diputados Arenas, Cubillos y otros (Boletín 5579-03) y que se encuentra hoy en su segundo trámite constitucional. Dicho proyecto pretende evitar los efectos negativos que tendrían los videojuegos violentos en la conducta de los menores de edad, a través de una serie de medidas relativas a la venta y calificación de los mismos. En su momento la ONG Derechos Digitales fue invitada a informar y propuso una serie de cambios al texto basados básicamente en la experiencia comparada y en las evidencias empíricas existentes.

El fallo de la Corte permite poner el foco en a lo menos dos asuntos que creo son importantes.

UNO

Cuando se trata de asuntos vinculados a nuevas tecnologías, suele ocurrir un efecto que me gusta llamar legislación contingente, ese particular impulso que suele atacar a nuestros políticos cuando existe un caso que conmociona a la opinión pública -por más excepcional que él sea- y donde una nueva ley parece ser la solución ante la alarma pública. Casos hay varios, pero los temas favoritos están casi siempre vinculados a la creación de nuevos tipos penales o aumento de las penas a los ya existentes, y al combate de la pornografía infantil. Producto de esto, de pronto nos vemos rodeados de proyectos de ley absurdos y de dudosa viabilidad política.

Para algunos de nosotros, antes que la histeria legislativa o la premura por aparecer pronto en la prensa, el ejercicio legislativo debiera ser un proceso deliberativo, abierto a la participación, pero fundamentalmente basado en la evidencia y no en la intuición. Respecto del proyecto de ley de California, hubo un informe especialmente contundente presentado por EFF (texto completo en PDF) donde me llamó la atención la referencia a la estadística cruzada respecto de la violencia juvenil y la venta de videojuegos, que demuestra la inexistente relación entre masificación de videojuegos y el aumento de la violencia.

videojuegosversusviolencia

Pero bueno, claro. A veces será mucho más fácil esgrimir prejuicios ante la evidencia de los datos.

DOS

De pronto en Chile mucho hablamos sobre la importancia de la libertad de expresión. Pero pese a ello, Chile sigue apareciendo reiteradamente en los índices de incumplimiento de estándares de Human Rights Watch y es uno de los pocos países de la región que en democracia ha tenido periodistas con asilo político en Estados Unidos. Y, bueno, para el Informe Anual de Libertad de Expresión del Centro de Derechos Humanos de la UDP internet es algo perteneciente o a una realidad paralela o bien a un futuro lejano, donde los derechos no se ejercen. Quizás en parte esto puede explicar las dificultades que existen cada vez que se quiere argumentar, en los casos concretos, respecto de la importancia de la protección de la libertad de expresión. Y estoy pensando básicamente en lo complicado que resulta argumentar desde la órbita de la libertad de expresión en casos de oposición de nombres de dominio, o lo difícil que fue, dentro del debate sobre la reforma a la ley de propiedad intelectual, explicar cómo un sistema de notice & takedown privado ante eventuales infracciones a derechos de autor era una medida constitucionalmente inaceptable desde la óptica de la protección de la libertad de expresión.

El que la Corte Suprema norteamericana sostenga que los videojuegos son de aquellas expresiones que la Constitución protege desde la óptica de la Primera Enmienda nos da una lección de la importancia de entender que ciertas medidas legales pueden entrar en conflicto serio con nuestras garantías fundamentales y esto, finalmente, debilita nuestra democracia.