Se retira proyecto de ley pero más dudas quedan

200812291709.jpg

La gente de El Mercurio online parecen ser de los pocos medios que trabajan en estos ajetreados y flojos días. A lo menos parecen ser los únicos que han dado cobertura al impresentable proyecto de ley que pretendía desconectar de Internet a quienes descarguen archivos en infracción a la ley de propiedad intelectual. En la nota fechada hoy, El Mercurio da cuenta de las, por decir lo menos, extrañas explicaciones del diputado Ceroni, las que son contextualizadas por Christian Leal, donde da cuenta de su desconocimiento del tenor del proyecto de ley que suscribió y de su ánimo de retirarlo.

En la misma nota, la diputada Ximena Vidal, ex-actriz y recurrente defensora de estándares restrictivos en materia de derecho de autor, opinaba lo contrario diciendo que era partidaria no de retirarlo sino de revisarlo, debido a las observaciones hechas llegar por correo electrónico.

La noticia es que la señora Vidal esta vez perdió y el proyecto fue retirado con fecha de hoy, como cuenta Pedro Huichalaf. Hasta acá, todo bien.

En paralelo, me escribe un correo don Guillermo Frene, abogado de Carey y Compañía que aparece salpicado en la historia por aparecer como “autor” del documento donde consta el proyecto de ley y para rematarla, con software pirateado. Según Guillermo, todo esto fue un malentendido y que nunca participó en la redacción del proyecto. Que trabajó como asesor parlamentario, pero que no tenía idea de este proyecto de ley. Y que todo esto le ha provocado un costo importante, familiar y profesional.

Sinceramente creo que el proyecto de ley era horrible. Impresentable e irreflexivo. Pero lo más grave, creo yo, y algo en lo que ningún periodista, salvo Leal, ha reparado, que es en cual es la vinculación de estudios jurídicos con diputados y senadores. En este caso, tenemos más que indicios que este lamentable proyecto fue redactado en las oficinas de un prestigioso estudio de abogados y que a días de hacerse público, fue retirado por los mismos diputados que felices firmaron el proyecto hace una semana atrás.

Supongo que a nivel público cuando se trata de complejos temas legales, se licitan servicios jurídicos para la redacción de proyectos de ley. A lo menos esa vinculación es transparente y uno puede acceder a esa información a través de recursos legales. Pero ¿y en este caso? ¿Cuál es la vinculación entre Carey y Cia. y el grupo de diputados PPD? De existir, ¿Cómo resuelven los evidentes conflictos de intereses entre un estudio jurídico que defiende intereses económicos y los intereses públicos de nuestros representantes en el Congreso? Me parece que las preguntas más importantes en toda esta historia siguen sin ser resueltas.

Y para añadirle más merkén al asunto, resulta que el proyecto que pretendía aumentar radicalmente las penas frente a la mal llamada piratería, fue redactado en una versión de Windows pirateada. ¿Es que acaso nadie repara en ello? Hoy estamos inmersos en un tremendo proyecto de ley que pretende reformar nuestra anticuada ley de propiedad intelectual, entre otras cosas, aumentando las penas frente a las infracciones y con lobbys inmensos de empresas varias, organizaciones sociales, pero fundamentalmente de entidades de cobro de derechos de autor.

La pregunta que resuena de fondo, y a la que nadie ha dado una respuesta satisfactoria, es a quien realmente beneficia una legislación cada vez más protectora de derechos de autor en detrimento del público.

Brasilia VIP

200808292056.jpg

Toda esta semana he estado en Brasilia, invitado a dar un par de charlas sobre licenciamiento de software, software libre y sobre la experiencia de ONG Derechos Digitales como articulador del interés público en materia de derechos y tecnología, fundamentalmente en materias de derechos de autor. Todo esto en el marco del Congreso CONSEGI 2008 al que fui cordialmente invitado.

Hasta acá todo bien. Nuevos contactos, oportunidades de desarrollo y colaboración entre distintos proyectos, conocer iniciativas interesantísimas como la de IndiosOnline.org -que por esas cosas de la vida la lleva adelante un argentino muy simpático-, la elaboración de una coalición entre instituciones del Sur para el desarrollo de alternativas libres y abiertas, entre muchas otros asuntos.

Además hubo una serie de cuestiones que me llamaron la atención. No les voy a hablar del lugar donde este encuentro se hizo. Lo que me llamó poderosamente la atención es el compromiso de las autoridades brasileñas hacia las alternativas abiertas y con el desarrollo como país sobre la base de software libre como una posibilidad de evitar dependencia tecnológica. De control tecnológico.

Más allá de la opinión personal que uno podría tener respecto de la necesidad de la utilización de software libre por parte de la administración, parece notable que el norte no sea la añeja discusión open source versus software propietario. La discusión es cómo hacer para desarrollar un país sin dependencia tecnológica, y ahí, ciertamente las alternativas libres tienen mucho que decir. Más en un país que pretende dejar de depender de otras fuentes de recursos distintas a las de la producción nacional en todo ámbito. Por eso me llamó poderosamente la atención las palabras de Marcos Mazoni, Presidente de SERPRO, la mayor empresa pública de tecnologías de la información en Brasil, explicando todo esto e invitando a soñar en un mejor mundo posible. Digo, estas cosas en Chile no las dice ni el portero del Ministerio de Economía.

El punto es que hoy fue la ceremonia de cierre. Con una banda de música tradicional brasileña increíble, como debe ser. Luego vendría un coctel que incluía Johnny Walker on the rocks. Pero, otra vez, eso no era lo más interesante.

Mientras departía sanamente con algunos contertulios, se acerca a saludarme doña Ana María Amorim, coordinadora general del evento y que por esas cosas de la vida es la señora del Canciller del Brasil don Celso Amorim. Llevaba un ramo de flores en la mano y se notaba feliz. Claro, toda esta iniciativa de tener una reunión sobre temas tan diversos como televisión digital y software libre, nació de ella. Me saludó y me correspondió felicitarla por la organización. Me dio un beso, reímos un rato y siguió adelante. En paralelo el Presidente de SERPRO y un par de ministros literalmente se divertían y compartían con activistas de distintos lugares. Todo esto sin contar que salieron del salón plenarios bailando tras la banda de samba.

Al lado nuestro, toda la gente que colaboró en la organización, guardias, choferes de los buses, etcétera, hacían lo mismo. Y con otros dirigentes conversaba la gente del grupo musical que aún no se sacaba sus implementos de baile.

Yo no lo podía creer. En Chile de partida no habría whisky. Segundo, sobre las autoridades, lo más probable es que todos se hubieran excusado y habrían dado palabras de buena crianza y se habría retirado dentro de un enjambre de escoltas y hablando seriamente por celular. La otra alternativa es que hubieran estado todos concentrados en esa institución que tanto nos gusta a los chilenos que es el salón VIP, con un catering VIP y lejos del resto de la gente.

Sólo quería compartir el que hay momentos en que uno reflexiona y entiende por que estos tipos tienen políticas públicas increíbles, su apuesta es por la independencia tecnológica y el software libre, por que tuvieron a Gilberto Gil como ministro de Cultura, tienen las mujeres más lindas y más encima nos golean en el fútbol.