Diputados chilenos acuerdan apoyar ONG pro-vida

Los «Proyectos de Acuerdo» que usualmente firman nuestros diputados tienen cero validez jurídica. Consisten en propuestas hechas por algunos de ellos con el objeto de adoptar acuerdos o sugerir observaciones sobre los actos del Gobierno, o bien, obtener un pronunciamiento sobre temas de interés general. Si usted tiene buena memoria recordará que ese mismo efecto normativo -es decir, cero- tuvo el famoso proyecto de acuerdo sobre software libre en el Estado de 2008. En honor a la verdad, estos «acuerdos» son también maniobras de presión política, como aquel que se pronuncia sobre la postulación de Isabel Allende al Premio Nacional de Literatura. Pero en fin, no me desvío más del tema.

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El punto es que mi obsesión por las Cartas al Director de El Mercurio por fin me trae algo más que malos ratos. Mediante carta enviada por el señor Francisco Astaburuaga, me entero del proyecto de acuerdo Nº100 del 7 de Julio de 2010, en el que nuestra Cámara de Diputados aprueba expresar su solidaridad con “organizaciones mundiales que luchan contra el aborto”.

Expresar su solidaridad a todas las organizaciones mundiales que luchan contra el aborto y en particular a la O.N.G. Española Derecho a Vivir, que ven con horror como en España se ha perfeccionado el asesinato más deleznable en contra de un ser indefenso, como es el que se comete en el aborto.

(el subrayado es del original)

Sólo una idea. Además de lo que ya he comentado alguna vez respecto de los falaces argumentos constitucionales en contra de legislar sobre el aborto en Chile, este tipo de declaraciones no se hacen cargo de los dilemas y las complejas decisiones políticas que hay tras las decisiones que los países adoptan respecto de este tema. Pareciera ser siempre más fácil clausurar el debate hablando del asesinato de un inocente. Insólito, además, hablar de víctimas cuando en Chile los médicos de hospitales públicos denuncian a la policía a menores de edad pobres que se practican abortos irregulares y que como último recurso llegan a los recintos asistenciales. En el caso del aborto, las víctimas son siempre mujeres pobres. Y esas palabras no aparecen en ningún proyecto de acuerdo respecto de este tema.