La cultura del mashup y el remix

Cuando hablas de las nuevas formas de hacer cultura en este mundo de internet, con tecnologías que nos permiten a todos ser de alguna forma “artistas” y crear obras nuevas, alguna gente no lo entiende.

Siempre digo que en definitiva lo que está detrás es un tema “generacional”, porque para nosotros que Internet es algo completamente incorporado en nuestra cotidianeidad, son temas obvios.

En fin, para entender algo que no entiendes, no hay mejor forma que los ejemplos.

Estos son ejemplos de mashups de videos, -gracias a las vetustas leyes de derecho de autor- cultura ilegal, por supuesto.

Con ustedes el trailer de Brokeback to the Future (mashup de Brokeback mountain -nuestra favorita para los Oscar de esta noche- y Back to the Future)

y Toy Story 2 Requiem, mashup de Toy Story 2 y Requiem for a Dream (!)

Sencillamente alucinantes.

Fernando Flores o como reflexionar sobre blogs sin ser blogger

foto por Global Voices Online, licencia Creative Commons BY 2.5

Me cargan las disquisiciones filosóficas acerca del blogging y los blogs y todo esto.
Me cargan porque sirven para que un grupo de gente crea que son parte de un grupo especial de personas porque mantienen una página web con dudoso contenido, muchas veces sin aportes sustantivos respecto de ningún tema, y en otras ocasiones a través de un riguroso trabajo de copypaste de otros blogs. Sin presentar una posición particular. ¿Es eso bloggear?

Estas cosas me las planteo a raiz de la meliflua entrevista que le hacen a Fernando Flores en Global Voices.

Juan Freire -comentando respecto de los blogs políticos de Zaragoza- hacía la distinción entre blogger político y políticos con blog. Y lo explicaba diciendo: (los destacados son nuestros)

Esto no es un juego de palabras, es la actitud y forma de entender su actividad pública: el blogger conversa y discute de un modo abierto (y si es político, conversa y discute de temas políticos); el político (¿deberíamos decir mal político?) pontifica y da mítines (y si tiene un blog, pontifica y “mitinea” a través de su blog).

Y me pareció excelente la distinción. En Chile, donde tal como decíamos hace un tiempo, tenemos muy pocos blogs políticos (El Teléfono Rojo es precisamente un blog político y el blog de Jovino Novoa es un muy buen ejemplo de blog de político), el blog del Senador Flores aparece prima facie como un gran ejemplo de un político con una concepción distinta de su función pública. Pero en lo personal pienso que Flores es precisamente un caso de político con blog -que pontifica y pastorea a través de su blog- y no blog político como sugiere erradamente a mi entender el mismo Juan Freire.

Continue reading

Reforma a la Ley de Propiedad Intelectual española

(imagen adaptada de Cd cases, en stock.xchng)

Me entero por todos lados de la novedosa reforma a la Ley de Propiedad Intelectual española (LPIe) que entre otras joyas ampliará considerablemente el famoso canon o impuesto que recaía sobre los CDs vírgenes a los reproductores de MP3, a las PDAs, a los teléfonos celulares e incluso bajo ciertas condiciones a los notebooks. Además reduce el concepto de “copia privada” del que gozan los españoles. Ahora si el fabricante decide instalar un sistema de DRM en su DVD, entonces ni siquiera podrás hacer dicha copia privada.

CSR hace varias selecciones de párrafos con comentarios alusivos, destacando

…se prevén y sancionan los actos de elusión de medidas tecnológicas eficaces empleadas para la protección de las obras y prestaciones…

Lo que significa que no será posible ripear un DVD protegido con sistemas de protección anticopia.

…se establece, por primera vez, la posibilidad de solicitar medidas cautelares contra los intermediarios a cuyos servicios recurre un tercero para infringir derechos de propiedad, sin la exigencia de que el intermediario sea también infractor.

En castellano, es posible dirigirse judicialmente, por ejemplo contra Google o contra YouTube por los videos que sin autorización previa han sido colgados en sus sitios, sin necesidad que Google o YouTube sean infractores. Una joya del debido proceso.

Ignacio Escolar además publica las nuevas tarifas del canon.

Pero les tengo otras noticias más divertidas. Todas estas excepciones y limitaciones que parecen ser pisoteados por la reforma (la copia privada, la posibilidad de eludir medidas tecnológicas de protección, etc) no existen en Chile. Si en Chile compramos el último CD de nuestro artista favorito y queremos pasarlo a cassette (?) para escucharlo en el auto, estamos cometiendo un ilícito.

Otra noticia: Este año probablemente tengamos muchas novedades relativas a la reforma a nuestra LPI para adaptarse a los estándares a que nos obligamos en el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. Y les aseguro que tanto estos como otros temas relativos saldrán en la discusión.

Y para ese momento, tenemos que estar preparados.

Chile: el iPod es ilegal, aunque no lo creas

Desde la potente aparición del Walkman (en chile conocido popularmente como personal stereo), cada vez se hace más común que usemos aparatos reproductores musicales portátiles. Y gracias a la tecnología estos aparatos son cada vez más pequeños y con mayor capacidad. La cadena evolutiva portátil parece ser:
walkman->discman->minidisc->discman mp3->reproductor flash->reproductor con disco duro

Pues bien, supongo que casi todos hemos pasado por alguno de ellos y que hoy algunos seguimos optando por escuchar nuestra propia música en lugar de tener que soportar la música ambiental que nos tortura en casi todo el centro de Santiago.

La cosa es que, como en casi todo lo que tiene que ver con esto, mientras la tecnología de nuestros dispositivos avanza implacablemente, nuestra legislación sigue pegada en añejos paradigmas respecto de qué es lo correcto.

Cada vez que tomamos un CD y lo pasamos a MP3 para que pueda ser leído por nuestro reproductor (el que sea) jurídicamente estamos realizando un acto de reproducción, el cual la ley chilena de propiedad intelectual define como:

La ley chilena de propiedad intelectual la define como:

u) Reproducción: la fijación de la obra en un medio que permita su comunicación y la obtención de copias de toda o parte de ella, por cualquier medio o procedimiento.

De acuerdo a nuestro sistema, desde el momento de la creación de una obra, el titular tiene todos los derechos reservados sobre ella. Esto incluye, por cierto, el derecho de reproducción tal como ley lo define, lo que en castellano significa que salvo excepciones legales, cualquier reproducción de una obra protegida debe contar con la autorización de su titular.

Art. 18. Sólo el titular del derecho de autor o quienes estuvieren expresamente autorizados por él, tendrán el derecho de utilizar la obra en alguna de las siguientes formas: (…)
b) Reproducirla por cualquier procedimiento;

Así las cosas, el simple acto de pasar temas de un disco a un mp3 para poder andar con ellos en el reproductor, dejarlos en el computador de la oficina o cualquier otra cosa que se nos ocurra, es ilegal. No importa si ya pagaste por el disco, no importa si el disco es regalado o lo “heredaste” de un amigo. Según nuestra ley no podemos (ni debemos) hacerlo, ya que estamos cometiendo una infracción a la propiedad intelectual. O dicho en términos de la industria, somos unos piratas.

Esto podría cambiar si nuestras leyes se adecuaran a la realidad de los tiempos, estableciendo el derecho de cada persona a duplicar para su uso privado, las obras que legítimamente ha adquirido. Copia privada le llaman a ese derecho en otras partes del mundo donde ya existe desde hace tiempo. Incluso nuestros amigos de los Estados Unidos tienen un derecho más amplio todavía, el fair use, o uso justo que es lo mismo pero más amplio.

En definitiva, o nos cambian la ley pronto o todos seremos declarados delincuentes.

ONG Derechos Digitales busca voluntarios

Como la gran mayoría sabe, el autor principal de este blog trabaja desde hace algún tiempo para la espectacular ONG Derechos Digitales, una organización no gubernamental chilena, independiente y sin fines de lucro, cuya misión es fomentar el respeto, y la promoción de los derechos y libertades fundamentales en el entorno digitallos. Sí, son los mismos de Creative Commons Chile y los mismos del Taller Legal para Bloggers.

Puedo decir que el ambiente de trabajo es realmente bueno y dan muchísimas ganas de trabajar más de lo que uno puede. De hecho, tantos proyectos hay dando vueltas, que nos quedamos cortos de manos y cabezas para realizarlos. Dada la gran acogida que hemos tenido en las actividades que hemos realizado, y la gran cantidad de gente que ha manifestado su intención de trabajar acá, pues hemos lanzado un llamado abierto para todos aquellos que quieran trabajar un semestre en la ONG Derechos Digitales.

En lo posible estamos buscando estudiantes o egresados de derecho, periodismo o economía, pero ciertamente si estudiaste o estudias otra cosa y cumples con el resto, bienvenido/a.

Si te animas, puedes escribir a info@derechosdigitales.org, haciendo una breve reseña acerca de por qué te gustaría ser miembro voluntario/a de ONG Derechos Digitales, cuáles son tus áreas de interés afines a nuestras acciones y si manejas algún segundo idioma.

Más información es posible conseguir en el mismo sitio de la ONG, ONG Derechos Digitales

Compras veraniegas

Santiago de Chile, sensación térmica 38 grados.
Prácticamente todos tus amigos están de vacaciones. Algunos en los lagos y ríos del Sur de Chile. Otros optaron por las playas del norte y la mayoría a las playas del litoral central. Y tú, de la casa a la oficina con esa chaqueta que tanto calor te da y que en estas fechas tanto odias.

Pero hay formas de capear todo esto. Y yo lo hago con música, cine y libros.

Siempre con música, este verano marcado con la llegada a mis oídos del último disco de los maravillosos The Flaming Lips, At war with the Mystics.

Con harto cine. Ultra recomendadas, en orden de prelación: Crash, Brokeback Mountain y Good Bye and Good Luck!.

Y libros. Ayer, de compras por el Drugstore, aterricé en la nueva librería Qué Leo! (Las Urbinas 27) alarmado por el precio de la excelente novela del colectivo italiano Luther Blisset, Q. Esta novela me la devoré hace dos veranos atrás, novela recibí de regalo de cumpleaños dada mi reticencia a gastar $23.000 chilenos (us$42 aprox.) en ella. En Qué Leo!, estaba a $3.990. Tal cual. Alarmado, entré y me picó el bichito consumista literario que llevo dentro y que explota cada verano. Salga o no de vacaciones.

Terminé en la librería Takk, comprando 4 novelas. Buscando su edición de bolsillo, terminé comprando la edición original de 54 del colectivo Wu-Ming (ahora así se llaman los autores de Q, y de quienes hemos hablado antes en este blog). Además salí con la primera novela del español Félix Romeo, Dibujos Animados; la estupenda novela documental Lo que hay que tener de Tom Wolfe; y Rubias Peligrosas de Jean Echenoz, una de las grandes figuras nuevas de la literatura francesa.

Todo a precio módico. Si tienes tiempo, date una vuelta.
Ya tengo literatura para disfrutar buena parte del año. Cuando se acaben, sigo con mis inconclusos.

La industria y los mashups

Hacen leyes diciendo que quieren beneficiar a los autores.
Dicen que la cultura del remix sólo puede beneficiar a músicos no profesionales.

Pero de a poco la realidad se hace evidente y las cosas caen por su propio peso.

Lugar? 48º entrega de los Grammy, Los Ángeles, Estados Unidos.
Protagonistas? Gorillaz vs. Madonna (requiere Flash)

La declaración de independencia del ciberespacio

Hace exactamente 10 años atrás, un granjero retirado de Wyoming que además solía escribir canciones en un psicodélico grupo rock que se llamaba Grateful Dead publicó una notable declaración que da susto como, viendo las técnicas de los talibanes del derecho de autor y las actitudes de gobiernos centrales, tiene cada vez más actualidad.

Si no han leído esta declaración, francamente debieran hacerlo.

Hoy, Barlow sigue viviendo en su rancho en Wyoming, es miembro de Eletronic Frontier Foundation, vive ultraconectado y hace clases en el Berkman Center de la Universidad de Harvard.

Gobiernos del Mundo Industrial, vosotros, cansados gigantes de carne y acero, vengo del Ciberespacio, el nuevo hogar de la Mente. En nombre del futuro, os pido en el pasado que nos dejéis en paz. No sois bienvenidos entre nosotros. No ejercéis ninguna soberanía sobre el lugar donde nos reunimos.

No hemos elegido ningún gobierno, ni pretendemos tenerlo, así que me dirijo a vosotros sin más autoridad que aquélla con la que la libertad siempre habla. Declaro el espacio social global que estamos construyendo independiente por naturaleza de las tiranías que estáis buscando imponernos. No tenéis ningún derecho moral a gobernarnos ni poseéis métodos para hacernos cumplir vuestra ley que debamos temer verdaderamente.

Los gobiernos derivan sus justos poderes del consentimiento de los que son gobernados. No habéis pedido ni recibido el nuestro. No os hemos invitado. No nos conocéis, ni conocéis nuestro mundo. El Ciberespacio no se halla dentro de vuestras fronteras. No penséis que podéis construirlo, como si fuera un proyecto público de construcción. No podéis. Es un acto natural que crece de nuestras acciones colectivas.

No os habéis unido a nuestra gran conversación colectiva, ni creasteis la riqueza de nuestros mercados. No conocéis nuestra cultura, nuestra ética, o los códigos no escritos que ya proporcionan a nuestra sociedad más orden que el que podría obtenerse por cualquiera de vuestras imposiciones.

Proclamáis que hay problemas entre nosotros que necesitáis resolver. Usáis esto como una excusa para invadir nuestros límites. Muchos de estos problemas no existen. Donde haya verdaderos conflictos, donde haya errores, los identificaremos y resolvereremos por nuestros propios medios. Estamos creando nuestro propio Contrato Social. Esta autoridad se creará según las condiciones de nuestro mundo, no del vuestro. Nuestro mundo es diferente.

El Ciberespacio está formado por transacciones, relaciones, y pensamiento en sí mismo, que se extiende como una quieta ola en la telaraña de nuestras comunicaciones. Nuestro mundo está a la vez en todas partes y en ninguna parte, pero no está donde viven los cuerpos.

Estamos creando un mundo en el que todos pueden entrar, sin privilegios o prejuicios debidos a la raza, el poder económico, la fuerza militar, o el lugar de nacimiento.

Estamos creando un mundo donde cualquiera, en cualquier sitio, puede expresar sus creencias, sin importar lo singulares que sean, sin miedo a ser coaccionado al silencio o el conformismo.

Vuestros conceptos legales sobre propiedad, expresión, identidad, movimiento y contexto no se aplican a nosotros. Se basan en la materia. Aquí no hay materia.

Nuestras identidades no tienen cuerpo, así que, a diferencia de vosotros, no podemos obtener orden por coacción física. Creemos que nuestra autoridad emanará de la moral, de un progresista interés propio, y del bien común. Nuestras identidades pueden distribuirse a través de muchas jurisdicciones. La única ley que todas nuestras culturas reconocerían es la Regla Dorada. Esperamos poder construir nuestras soluciones particulares sobre esa base. Pero no podemos aceptar las soluciones que estáis tratando de imponer.

En Estados Unidos hoy habéis creado una ley, el Acta de Reforma de las Telecomunicaciones, que repudia vuestra propia Constitución e insulta los sueños de Jefferson, Washington, Mill, Madison, DeToqueville y Brandeis. Estos sueños deben renacer ahora en nosotros.

Os atemorizan vuestros propios hijos, ya que ellos son nativos en un mundo donde vosotros siempre seréis inmigrantes. Como les teméis, encomendáis a vuestra burocracia las responsabilidades paternas a las que cobardemente no podéis enfrentaros. En nuestro mundo, todos los sentimientos y expresiones de humanidad, de las más viles a las más angelicales, son parte de un todo único, la conversación global de bits. No podemos separar el aire que asfixia de aquél sobre el que las alas baten.

En China, Alemania, Francia, Rusia, Singapur, Italia y los Estados Unidos estáis intentando rechazar el virus de la libertad erigiendo puestos de guardia en las fronteras del Ciberespacio. Puede que impidan el contagio durante un pequeño tiempo, pero no funcionarán en un mundo que pronto será cubierto por los medios que transmiten bits.

Vuestras cada vez más obsoletas industrias de la información se perpetuarían a sí mismas proponiendo leyes, en América y en cualquier parte, que reclamen su posesión de la palabra por todo el mundo. Estas leyes declararían que las ideas son otro producto industrial, menos noble que el hierro oxidado. En nuestro mundo, sea lo que sea lo que la mente humana pueda crear puede ser reproducido y distribuido infinitamente sin ningún coste. El trasvase global de pensamiento ya no necesita ser realizado por vuestras fábricas.

Estas medidas cada vez más hostiles y colonialistas nos colocan en la misma situación en la que estuvieron aquellos amantes de la libertad y la autodeterminación que tuvieron que luchar contra la autoridad de un poder lejano e ignorante. Debemos declarar nuestros “yos” virtuales inmunes a vuestra soberanía, aunque continuemos consintiendo vuestro poder sobre nuestros cuerpos. Nos extenderemos a través del planeta para que nadie pueda encarcelar nuestros pensamientos.

Crearemos una civilización de la Mente en el Ciberespacio. Que sea más humana y hermosa que el mundo que vuestros gobiernos han creado antes.

Davos, Suiza. 8 de febrero de 1996

Cobrar por cobrar

Nos enteramos en diarios españoles la nueva idea de la Asociación Mundial de Periódicos.

La idea es cobrarle a los buscadores de internet (léase Google, Yahoo! o similares) ya que éstos “explotan el contenido” de los periódicos “sin entregar una compensación razonable a los propietarios de los derechos de autor”

Gavin O’Reilly, presidente de esta institución, sostuvo que

“Google, Yahoo! y otros motores de búsqueda no son una nueva especie de benefactores sociales que distribuyen gratuitamente información. Son organizaciones comerciales con fines lucrativos y no de unos nuevos paladines de tipo Robin Hood”

Por supuesto que lo son. Pero por más que nos esforzamos, no logramos comprender en qué parte los buscadores de Internet le provocan daño a la industria de la prensa.
¿Les molesta ser indexados?
¿Tienen problemas en que cuando se tipeen ciertas palabras aparezcan como primer hit sus periódicos, ganando así millones de visitas diarias?
¿Acaso los periódicos no venden publicidad basado en la cantidad de visitas diarias que reciben?

Mire, que yo sepa, los periódicos tampoco son entidades de beneficencia. Pero si parecen ser espacios para albergar absurdos como este.

En otras palabras, lo que la Asociación Mundial de Periódicos pretende, es equivalente a que los fabricantes de detergente le pretendan cobrar a los dueños de supermercados por tener sus productos en sus stands. Claro, si los supermercados tampoco son entidades benéficas.

Desde este modesto espacio les queremos dar un par de ideas a los creativos detrás de esto. No sería mala idea después de todo que les cobraran a los kioskeros por los derechos de reconocimiento y de recompensa que significa tener expuestos a vista y paciencia de todos los periódicos. ¡¿Cómo se les ocurre?! Si los kioskeros tampoco son una entidad de beneficiencia, no señor. Tampoco sería mala idea que los auspiciadores de televisión le cobren a los canales por pasar sus excelentes tandas comerciales. Piénsenlo muchachos, total después de todo esto es llegar y tirar.

No merecen ni libertad ni seguridad

Alberto Gonzales, el hombre a cargo del departamento de justicia de Estados Unidos estuvo en la Universidad de Georgetown intentando explicar cosas inexplicables, intentando justificar la vigilancia ilegal y no autorizada a la que están siendo sometidos los ciudadanos norteamericanos.

Mientras Gonzales explicaba, los estudiantes de derecho en una forma de protesta igualmente pacífica como efectista, le dieron la espalda a Gonzales en la mitad de su discurso.

A continuación, otros estudiantes llegaron a la sala con un cartel con una frase de Benjamin Franklin,

Those who would sacrifice liberty for security deserve neither.
Aquellos que sacrificarían la libertad por seguridad, no merecen ninguna de las dos.

Link al video

Igualito que en Chile. Acá el Ministerio de Educación comete la torpeza del año y alegan un par de involucrados y seguimos no más. Incluso las señoras Hornkohl y Armanet hasta suenan como ministros del gobierno de Bachelet. Linda cosa sería.

Gracias, Tae!