Hackear JSTOR, un homenaje a Aaron Swartz

El delito de Aaron Swartz fue descargar legalmente demasiados artículos académicos, casi todos desde JSTOR. Se habla de cerca de 70 gigabytes de artículos de revistas científicas, lo que llevó a Swartz a ser acusado de una serie de delitos incluyendo fraude informático con la complicidad de la fiscalía, que actuó con ferocidad ante un caso con dudosos perjuicios comerciales para los afectados.

El artista Kenneth Goldsmith lleva un tiempo investigando las conexiones entre los volúmenes, la cantidad y lo virtual, cuando se trata de internet. Fue él quien estuvo tras el Printing out the Internet, proyecto que pretendía imprimir colaborativamente la internet (?). En estos días, un grupo de activistas en Alemania han descargado un misterioso torrent desde The Pirate Bay que, en un largo statement, dice contener más de 18 mil artículos del Philosophical Transactions of the Royal Society, en algo así como 33 gigabytes. Luego de descargado, lo están imprimiendo, para imaginarse cómo es y de alguna manera vislumbrar lo que estaba en la cabeza de Aaron Swartz. 

Se filtró el texto de TPP. Esto dice.

tpp_secreto

Wikileaks hoy ha filtrado el capítulo de propiedad intelectual, probablemente el más polémico del Trans-Pacific Partnership (TPP). El TPP ha estado sujeto a estándares inéditos de secretismo que han hecho imposible el escrutinio público de lo que nuestros países se están comprometiendo. Bueno, hasta ahora. 

ONG Derechos Digitales en colaboración con Wikileaks tuvo acceso privilegiado al texto y de esta manera entregar contexto y análisis a un capítulo complejo, lleno de detalles, fisuras y problemas. No voy a repetir lo que ya hemos publicado (y seguiremos publicando) en detalle en la web de ONG Derechos Digitales. Pero quería aprovechar de compilar acá, sin ánimo de ser exhaustivo porque la noticia está en pleno desarrollo, los análisis que ya se han publicado en exclusiva alrededor del mundo. 

Análisis de Derechos Digitales:

Todo lo que tienes que saber sobre el TPP. (Claudio Ruiz)

– El TPP incrementará costos y aumentará la inefectividad del Sistema Penal. (Alberto Cerda)

– El TPP es una renegociación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. (Francisco Vera)

– El capítulo sobre Propiedad Intelectual del TPP: las polémicas persisten(Juan Carlos Lara)

– Análisis TPPPlazos de protección. Por Juan Carlos Lara, director de contenidos de ONG Derechos Digitales.

– Análisis TPPMedidas tecnológicas de protección. (Juan Carlos Lara)

– Análisis TPPNuevo derecho de importación(Juan Carlos Lara)

– Análisis TPPMedidas civiles e indemnizaciones(Juan Carlos Lara)

– El TPP empeorará protección de la vida privada en Internet. (Alberto Cerda)

Análisis de CIPER:

Nueva filtración devela los alcances de la negociación del tratado secreto TPP.

Análisis de La Jornada (México):

– El gobierno mexicano negocia un acuerdo que limitaría la libertad de acceso a Internet.

Análisis de KEI:

KEI analysis of Wikileaks leak of TPP IPR text (inglés).

Análisis de Public Citizen:

Factsheet: How the TPP Endangers Access to Medicines (inglés). 

 

La NSA quiebra la privacidad y seguridad de la internet

Supongamos que el gobierno de EE.UU. ha desarrollado e implementado secretamente una tecnología con capacidad de leer la mente de las personas. Esta tecnología fácilmente puede visualizarse como una violación a la privacidad; pero al mismo tiempo puede ser una gran herramienta para combatir el terrorismo.

Siguiendo con la analogía, algunos argumentarán que, debido a su importancia para fines de inteligencia, la existencia del programa de lectura de la mente nunca debería ser revelada. Y no estamos de acuerdo. En nuestra opinión, una capacidad como esa en las manos del gobierno plantearía una amenaza abrumadora para las libertades civiles. Esta capacidad no tendría necesariamente que ser prohibida para todas las circunstancias. Pero creemos que tendría que ser discutida, y ser desarrolladas garantías o salvaguardias para su uso. Pero para que eso suceda, tendríamos que conocerlas.

Así explica Pro Pública su asociación con The New York Times y The Guardian para la publicación de nuevos leaks desde la documentación entregada por Edward Snowden, que indican la capacidad de la NSA para violar la encriptación de documentos en internet. Estamos jodidísimos. Un día terrible para la privacidad en internet. 

Más:

Bruce Schneier da algunos tips para mantenerse a salvo del espionaje de la NSA.

– La NSA gasta más de 250 millones de dólares para que productos comerciales tengan agujeros de seguridad.

– La privacidad depende de nosotros.

TPP

Screenshot 06

A principios de los dos mil Chile estaba en una situación diferente. Luego de décadas de exclusión en el contexto internacional, la economía de Chile necesitaba un empujón que permitiera su desarrollo comercial, y para ello la firma de un tratado de libre comercio con Estados Unidos fue un objetivo que al que Chile quiso llegar como quiera fuesen las circunstancias y sus costos. Los costos fueron varios, pero de entre los más sonados son el aumento radical de los criterios de protección en materia de derechos de autor, incluyendo aumento de plazos de protección más allá de los estándares internacionales.

Hoy Chile está en un momento diferente. Y el mundo está en un momento diferente. No solo China ha desplazado a nuestros principales socios comerciales de la época, sino también Chile tiene en su cartera una buena cantidad de acuerdos comerciales que fomentan el libre comercio a nivel global. Con todo esto, es llamativa la tenacidad del gobierno de Sebastián Piñera de cerrar un nuevo tratado de libre comercio llamado eufemísticamente Trans Pacific Partnership (TPP), que tiene como socios solo a países con los cuales Chile tiene ya firmados acuerdos de libre comercio lo que supondrá re-negociar estos acuerdos que no tienen ni siquiera diez años desde su suscripción. A lo anterior, debiera indicarse aspectos aún más problemáticos, como el excesivo celo en las negociaciones, declaradas secretas, que hace imposible saber -incluso para el Congreso Nacional- a qué nos estamos comprometiendo normativamente en el TPP.

Las voces críticas en contra de la conveniencia de este tratado vienen de todas partes. Sin ir más lejos, el que fuera jefe negociador de Chile en TPP hasta hace un par de meses, levantó alertas respecto de lo que los países están comprometiendo y los problemas que esto podría suponer. Adicionalmente, un informe del ex-jefe de DIRECON durante 2004-2010 añade aún más dudas, indicando que las ganancias para Chile en TPP serían, de existir, marginales; y los costos altísimos, destacando, entre otros, temas de derechos en internet. 

Este es un tratado que se negocia de manera secreta, sin que existan señales claras de los beneficios que podría tener para el país -pero muchas luces de sus problemas- y que, dado lo complejo de su alcance, sus negociaciones se han trabado en aspectos sensibles. Pese a todo lo anterior, el gobierno del presidente Piñera parece esmerado en cerrarlo antes de la cumbre de presidentes APEC en Octubre de este año. La pregunta entonces ya no es solo por qué el gobierno mantiene como secreto algo que se supone beneficioso, sino también qué razones -y a cual precio- el presidente Piñera está ofreciendo cerrar este acuerdo y a sólo algunos meses de dejar el poder. Quizás, este es el momento en que debiera intervenir la política. 

-Columna escrita para ONG Derechos Digitales.

Chile en Internet Governance Forum 2012

IGF12

Foto de ISOC, CC: BY-NC-SA

Durante estos días estoy en el Internet Governance Forum. IGF es un foro organizado por Naciones Unidas desde 2006, donde en un formato de multistakeholders representantes de estados (más de ochenta presentes), de empresas y de organizaciones sociales discuten sobre las políticas de lo que se denomina internet governance, básicamente la forma en la que las políticas públicas y las prácticas privadas van moldeando la forma en la que usamos internet. 

Un foro muy importante, con mesas de discusión en formatos abiertos y participativos. De las más de mil quinientas personas hay dos participantes chilenos y los dos somos representantes de sociedad civil. 

Pese que el gobierno de Chile ha tenido un discurso agresivo en torno a sus políticas digitales, la realidad ha mostrado unos pasos más bien sinuosos y confusos respecto de sus políticas de internet sin tener -aún- siquiera un único interlocutor cuando se trata de políticas en internet. Lo que lo hace más grave, con una “agenda digital” extremadamente ambiciosa y concentrada en la generación de servicios y en un rol del Estado vertical hacia el ciudadano, como un proveedor de servicios, antes que un articulador de internet como una herramienta para el desarrollo de derechos humanos. Como si se tratara de un acto fallido, y salvo los esfuerzos de MINSEGPRES, en la web de SUBTEL no es posible encontrar mucha información y el sitio web de la Estrategia Digital está “en mantención” (!) desde hace meses.

La ausencia de Chile en IGF es una consecuencia de dos elementos. Primero, de la confusa estructura de las políticas digitales en Chile (¿depende de MINSEGPRES? ¿De Subtel?) donde ciertamente no hay una autoridad hacia la cual exigir accountability de este tipo de asuntos. Segundo, de la existencia de una «Agenda Digital del silencio», donde no hay plan alguno que pretenda desarrollar políticas públicas que apunten a potenciar las nuevas tecnologías como una herramienta para el desarrollo de derechos. El respetuoso silencio que han tenido las dos agencias respecto del proyecto de ley de datos personales que se tramita en el Congreso y la inexistente información que SUBTEL ha entregado respecto de la posición de Chile en WCIT en Dubai no hacen sino reforzar la idea de la Agenda del silencio. Claro, los derechos nunca han servido para cortar cintas. 

Reporte TPP desde Dallas

Protestastpp

Durante el fin de semana pasado tuve la oportunidad de estar presente en Dallas, Texas, y acreditarme como stakeholder en la ronda XII de negociaciones del funesto Trans Pacific Partnership (TPP). Lo que sigue a continuación son las impresiones que me traje, publicadas obviamente en el sitio de la ONG Derechos Digitales, que orgullosamente dirijo. Se las comparto acá por si no la vieron allí.

* * *

Durante cerca de dos semanas, se realizó en Dallas la ronda XII de negociaciones del polémico Acuerdo Transpacífico o Trans-Pacific Partnership (TPP), un TLC que, en palabras del presidente Obama, es un acuerdo de nueva generación, clave del siglo XXI, y que pretende establecer un tratado multilateral de libre comercio entre nueve países de la zona Asia-Pacífico.

Pese a la importancia del tratado -que a diferencia de lo que sucede con otros acuerdos de comercio supondrá la modificación de normativa interna en un número importante de áreas- el contenido de sus negociaciones se mantiene en secreto. Movimientos sociales desde la academia y la sociedad civil han exigido conocer el texto de la negociación luego de haberse filtrado en 2011 la problemática propuesta de texto estadounidense que, desde el punto de vista de los derechos de autor, no solo aumenta ferozmente los estándares de protección de nuestro países sino que, además, obliga a modificar una normativa, en el caso chileno, recientemente promulgada, alejándose así peligrosamente de criterios aceptados en instrumentos internacionales en la materia.

Durante esta última ronda estuvimos en Dallas y pudimos observar algunos detalles que dan luces tanto de las tensiones que ha enfrentado la negociación (esta vez centrada en las medidas de enforcement criminal de propiedad intelectual), como también de los problemas de participación para organizaciones sociales presentes con el fin de proveer de retroalimentación a los equipos negociadores.

La participación acreditada

Muchas críticas, y no solo de sectores sociales, recibió la forma en que participarían en esta ronda los stakeholders, denominación que incluía a organizaciones tan diferentes como ONG Derechos Digitales y Public Citizen como a la Copyright Alliance. Por ejemplo, se organizó una sala especial donde todos los actores acreditados pudieran llevar sus pendones y esperar que pasara por allí -o no- alguno de los cientos de negociadores de los nueve países. Una actividad que respondía a la idiosincrasia de los anfitriones pero que, para algunos, parecía más bien una kermesse colegial con escasas posibilidades de hacer llegar observaciones técnicas de los textos filtrados.

Más directo, aunque con un alcance igual de general, fue el stakeholder briefing, donde los jefes de las delegaciones dieron solo algunas luces respecto de los avances y se sometieron a las preguntas de los stakeholders acreditados. Allí conocimos, por ejemplo, que hay un avance cercano al 50% en el Tratado y que hay muchos temas resueltos, como medidas de frontera o asuntos laborales. Pero para otro tipo de información -más concreta, si se quiere-, las delegaciones más bien contestaron generalidades encubiertas en diplomacia. Eso ocurrió con las preguntas relativas al acceso a los textos como también para asuntos más concretos, como la pregunta que hicimos en nuestro caso, que hacía ver los problemas de establecer un texto equilibrado, tomando en consideración los problemas de implementación de un acuerdo que, en derechos de autor al menos, excede de forma holgada los estándares internacionales en la materia. Finalmente esto implicó más bien una instancia donde los stakeholders presentes hicieron llegar sus dudas e inquietudes frente a jefes negociadores sin facultades para responder más allá de las buenas maneras.

La participación no acreditada

Las imponentes medidas de seguridad que rodearon a todo el evento, sin embargo, no impidieron las manifestaciones del movimiento Occupy y de los activistas Yes Men. Estos últimos, realizaron una divertida performance donde, personalizados en una supuesta asociación de empresas a favor del TPP, quisieron entregarle un premio a Ron Kirk (el representante de la USTR, quienes deciden discrecionalmente todos los años poner a Chile en la lista roja de piratería) por la energía puesta a favor del establecimiento del tratado. Todo muy parecido a #SiTPP.

Sigilosamente, además, los Yes Men deslizaron una carta bajo las puertas de las habitaciones de los negociadores, pidiéndoles que representen el sentir del 99% de la población, haciendo referencia directa al movimiento Occupy, quienes se manifestaron también en las afueras del hotel durante la semana (en la foto).

Nuestra percepción

La sensación de ambiente es que el TPP va camino a convertirse en una realidad en el mediano plazo, aún con todas las potentes manifestaciones ciudadanas y cuando sus alcances, lamentablemente, no son conocidos con certeza por la ciudadanía de los países que están negociando.

Pero el eventual acceso al texto del TLC, aunque crucial, no resuelve los graves problemas de una negociación marcada por los embates de los intereses estadounidenses y la resistencia que, en la medida de lo posible, realizan aquellos pocos países que cuentan con equipos técnicos competentes y una visión política de largo plazo.

Desde una óptica local y luego de dos años de negociación (y más de un millón de dólares gastados solo por el gobierno de Chile), quizás sea el momento de enmendar el rumbo y dar una señal potente al mundo y a la ciudadanía chilena, a través del establecimiento de consensos locales respecto de la forma en que queremos comprometernos a un acuerdo que, al menos hasta el momento, pareciera suponer más problemas, trabas y restricciones que beneficios para nuestro país.

 

La Estrategia Digital del silencio

A simple vista, la agenda pareciera estar siempre marcada por la urgencia que las tecnologías le imprimen al desarrollo o a la modernización del aparato público. Como si se tratara de un tren al que debemos subirnos de cualquier forma, los esfuerzos desde el ejecutivo suelen ser abordajes desesperados, con más anhelos que pericia, para alcanzar -en lo posible en el corto plazo- niveles de desarrollo acordes a nuestro crecimiento.

Luego de la pretenciosa promesa de revolución digital hecha por el entonces candidato presidencial Sebastián Piñera, parecía que por fin los esfuerzos realizados por los equipos técnicos durante la última década darían los frutos esperados. Contra todo pronóstico, y luego de un par de bochornos inexcusables, el ahora Presidente decidió desmembrar la Secretaría Ejecutiva de la Estrategia Digital dependiente del Ministerio de Economía para dar paso a un equipo de Modernización y Gobierno Electrónico dependiente del MINSEGPRES. Dicho equipo se encargó de diseñar un plan estratégico 2011-2014 que debiera guiar las políticas públicas en esta materia. Básicamente este plan consiste en un gobierno centrado en el ciudadano, proveer herramientas para mejorar la eficiencia, y un gobierno abierto.

Resulta interesante darle una mirada no solo a lo que dicen las líneas de acción sino también a lo que silencian. En lo concreto, este plan estratégico hace una apuesta por profundizar el rol del Estado como un prestador de servicios hacia los ciudadanos. Como si se tratara de la única forma de vincular al aparato público con la ciudadanía, los esfuerzos parecen concentrarse en aceitar los procesos y servicios que se ofrecen respecto de trámites e información a obtener por parte de instituciones del Estado. Una relación, siempre vertical, donde es la apertura (todo lo ‘open‘) el gancho para edulcorar una estrategia que francamente carece de una visión que haga suya la participación y el fomento de los derechos como eje de una táctica de futuro.

Probablemente el mayor silencio que tiene este plan tiene que ver precisamente con el ejercicio de derechos. Es cierto que han sido las prácticas y no la normativa quienes han transformado a internet en un escenario ideal para el desarrollo de los derechos fundamentales. Han sido los protocolos abiertos, la colaboración y el carácter neutro de la red los que han provocado cambios radicales en la manera en que nos relacionamos social y políticamente en el siglo veintiuno y permiten soñar en un futuro más igualitario, justo y participativo. Pero la legislación se ha transformado en un brazo armado para la protección de ciertos intereses privados. Ha sido la legislación la que ha comenzado a moldear la tecnología, adaptar internet, para la satisfacción de inquietudes diferentes. Así, hoy internet también parece ser un campo fértil para la coacción, la persecución política, restricciones abiertas al acceso al conocimiento, violaciones a la intimidad y la restricción de la libertad de expresión particularmente de los discursos críticos.

Una estrategia, un plan de acción digital, que piense en el interés público debiera tratar y no silenciar la forma en la que como sociedad queremos que nuestros ciudadanos ejerzan sus derechos en el entorno en línea. Los ciudadanos no son sólo clientes de los servicios que ofrece el Estado, sino que debieran ser el eje sobre el que se construya un plan de acción. Lamentablemente, la historia nos indica que el silencio suele ser también una estrategia.

SOPA es apoyada por la Business Software Alliance (BSA)

Ayer mismo vimos que el único que atacaba la SOPA era Google, de forma tosca y sin la fuerza que esta ley requiere… pero cuando leo que Apple y Microsoft forman parte de la avanzada de empresas de tecnología que apoyan esta ley no puedo salir de mi asombro e indignación que deberíamos hacerles sentir de alguna manera.

“La Business Software Alliance elogió hoy al presidente del Comité Judicial de la Cámara Lamar Smith (R-Texas) por la introducción de la “Stop Online Piracy Act” (HR 3261) para frenar la erupción de crecimiento de la piratería de software y otras formas de robo de propiedad intelectual que se cometen por sitios web ilegales.” via TNW

¿Quienes son la Software Business Alliance? Adobe; Apple; Autodesk; AVEVA; AVG; Bentley Systems; CA; Cadence Design Systems; CNC Software – Mastercam; Compuware; Corel; Dassault Systèmes SolidWorks Corporation; Dell; Intel; Intuit; Kaspersky; McAfee; Microsoft; Minitab; Progress Software; PTC; Quark; Quest; Rosetta Stone; Siemens PLM Software, Inc.; Sybase; Symantec; TechSmith y The MathWorks.

Mariano lo explica así, luego de escribir un muy buen resumen de la nefasta “Stop Online Piracy Act” (SOPA). Nosotros desde este rincón solo recordaremos que la BSA es la asociación que está detrás de las mentirosas cifras sobre piratería en nuestros países y de presionar también a nuestros gobiernos para tener leyes desequilibradas que solo pretenden mantener privilegios industriales en contra de la innovación.