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Restringir la venta de videojuegos es inconstitucional

Video Game Violence (55 / 365)

Foto de SomegeekintnLicencia CC:BY

La Corte Suprema de Estados Unidos acaba de hacer pública su decisión en el caso Brown v. Entertainment Merchants Association (texto completo en PDF), que declaró inconstitucional (7-2) una ley del estado de California que prohibe la venta y arriendo de videojuegos considerados violentos a menores de edad y obliga a que ellos estén etiquetados según los estándares de la Entertainment Software Rating Board (ESRB).

Entre otras cosas interesantes, la Corte sostuvo que los videojuegos son un tipo de comunicación que se encuentra protegido por la Primera Enmienda (libertad de expresión) en términos tales que:

Video games qualify for First Amendment protection. Like protected books, plays, and movies, they communicate ideas through familiar literary devices and features distinctive to the medium.

Sostuvo la corte que:

Debido a que la ley (de California) impone una restricción sobre el contenido de un discurso protegido, es inválido a menos que California pueda demostrar que pasa por el control estricto (‘strict scrutiny), es decir, que está justificado por un interés gubernamental apremiante y que está estrictamente definido en atención a ese interés (…) California no cumple con ese estándar. Los estudios psicológicos que pretenden mostrar una conexión entre la exposición a videojuegos violentos y sus efectos perjudiciales en niños no demuestran que dicha exposición provoque que los menores actúen agresivamente. Cualquier efecto demostrado es pequeño e indistinguible de los efectos producidos por otros medios de comunicación. Dado que California no ha decidido restringir esos otros medios de comunicación -por ejemplo, los dibujos animados del sábado por la mañana- su reglamentación respecto de los videojuegos es tremendamente no inclusiva (‘underinclusive), y levanta serias dudas acerca de si el Estado está persiguiendo el interés que invoca o más bien está perjudicando un punto de vista particular.

Si bien la ley de California es ligeramente más estricta respecto de sus medidas, guarda ciertas similitudes con el proyecto de ley presentado por los diputados Arenas, Cubillos y otros (Boletín 5579-03) y que se encuentra hoy en su segundo trámite constitucional. Dicho proyecto pretende evitar los efectos negativos que tendrían los videojuegos violentos en la conducta de los menores de edad, a través de una serie de medidas relativas a la venta y calificación de los mismos. En su momento la ONG Derechos Digitales fue invitada a informar y propuso una serie de cambios al texto basados básicamente en la experiencia comparada y en las evidencias empíricas existentes.

El fallo de la Corte permite poner el foco en a lo menos dos asuntos que creo son importantes.

UNO

Cuando se trata de asuntos vinculados a nuevas tecnologías, suele ocurrir un efecto que me gusta llamar legislación contingente, ese particular impulso que suele atacar a nuestros políticos cuando existe un caso que conmociona a la opinión pública -por más excepcional que él sea- y donde una nueva ley parece ser la solución ante la alarma pública. Casos hay varios, pero los temas favoritos están casi siempre vinculados a la creación de nuevos tipos penales o aumento de las penas a los ya existentes, y al combate de la pornografía infantil. Producto de esto, de pronto nos vemos rodeados de proyectos de ley absurdos y de dudosa viabilidad política.

Para algunos de nosotros, antes que la histeria legislativa o la premura por aparecer pronto en la prensa, el ejercicio legislativo debiera ser un proceso deliberativo, abierto a la participación, pero fundamentalmente basado en la evidencia y no en la intuición. Respecto del proyecto de ley de California, hubo un informe especialmente contundente presentado por EFF (texto completo en PDF) donde me llamó la atención la referencia a la estadística cruzada respecto de la violencia juvenil y la venta de videojuegos, que demuestra la inexistente relación entre masificación de videojuegos y el aumento de la violencia.

videojuegosversusviolencia

Pero bueno, claro. A veces será mucho más fácil esgrimir prejuicios ante la evidencia de los datos.

DOS

De pronto en Chile mucho hablamos sobre la importancia de la libertad de expresión. Pero pese a ello, Chile sigue apareciendo reiteradamente en los índices de incumplimiento de estándares de Human Rights Watch y es uno de los pocos países de la región que en democracia ha tenido periodistas con asilo político en Estados Unidos. Y, bueno, para el Informe Anual de Libertad de Expresión del Centro de Derechos Humanos de la UDP internet es algo perteneciente o a una realidad paralela o bien a un futuro lejano, donde los derechos no se ejercen. Quizás en parte esto puede explicar las dificultades que existen cada vez que se quiere argumentar, en los casos concretos, respecto de la importancia de la protección de la libertad de expresión. Y estoy pensando básicamente en lo complicado que resulta argumentar desde la órbita de la libertad de expresión en casos de oposición de nombres de dominio, o lo difícil que fue, dentro del debate sobre la reforma a la ley de propiedad intelectual, explicar cómo un sistema de notice & takedown privado ante eventuales infracciones a derechos de autor era una medida constitucionalmente inaceptable desde la óptica de la protección de la libertad de expresión.

El que la Corte Suprema norteamericana sostenga que los videojuegos son de aquellas expresiones que la Constitución protege desde la óptica de la Primera Enmienda nos da una lección de la importancia de entender que ciertas medidas legales pueden entrar en conflicto serio con nuestras garantías fundamentales y esto, finalmente, debilita nuestra democracia.

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  1. Hay muchos argumentos para contradecir las restricciones en este sentido. Pero nuestros legisladores son como sordos: no prestan atención a la voz de los ciudadanos. Hicieron caso a Derechos Digitales en cuanto a poner el proyecto como parte de la Ley del Consumidor, pero prácticamente nada más. Yo les he escrito después en algunas oportunidades, proponiendo varios cambios, pero ni los han hecho (aunque parecen haber eliminado el inciso relativo al sistema de control parental para las consolas) ni me han respondido. De todas maneras, parece relevante ponerlos en conocimiento de esta sentencia en un país que discute un proyecto similar al de acá.

  2. Excelente análisis. El fallo es muy bueno.
    En primer lugar ataca los “estudios”, que están bastante flojos. Aparentemente no es que los chicos actúan violentamente sino que “sienten” un poco más de agresividad. Lo curioso es que esto sucede cuando juegan juegos violentos, no violentos o ven dibujos animados. En todos los casos el efecto es similar e insignificante.
    También me gustó la conclusión -o parte de la conclusión- si de verdad California quería proteger a los chicos de este mal (los videojuegos) no se entiende como no prohibió otras cosas malas (como los dibujos animados) y como permite que los chicos adquieran estos juegos siempre que se los compren los padres (¿No eran nocivos?)

    Te dejo un enlace con mi análisis.

    http://medent.wordpress.com/2011/06/28/la-corte-de-eeuu-declara-inconstitucional-una-ley-anti-videojuegos/