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Lo que le falta a la revista Qué Pasa

Qué Pasa

La Revista Qué Pasa ha renovado su página web. No sólo ha hecho un muy interesante cambio en su sistema de navegación y en su página de inicio, sino también en la forma en la que sus textos conversan entre sí. Como ya es casi lugar común, tiene un importante componente social, permitiendo compartir los textos en Facebook y Twitter, además de comentar e imprimir.

Sinceramente, muchos de los textos de Qué Pasa me gustan mucho. Sin ir más lejos los artículos de Andrew Chernin y las crónicas de Álvaro Bisama son, creo, de lo mejor que produce la prensa escrita hoy en Chile. Como suele suceder en muchos de estos textos, es la longitud y su complejidad, la tranquilidad y el talento con el que están escritos es lo que les da un especial valor. Y, por lo mismo, se nos hace difícil poder leerlos en el navegador.

Para poder resolver el problema de la lectura de artículos largos en la web la arquitectura de la información ha inventado muchos sistemas, como enviar por correo electrónico o imprimir para leer en papel. Para algunos, entre los que me incluyo, Read it LaterInstapaper (servicio de Marco Arment del que prometo hablar en las próximas semanas) se ha transformado en algo vital para la lectura reposada, permitiendo guardar esos artículos para leer después incluso en dispositivos móviles.

Es para poder resolver la encrucijada de la lectura de artículos largos en web, entonces, que se hace necesario el poder ver los artículos completos. En una single page, usando argot dos punto cero.

New York Times

La web del New York Times, por ejemplo, no sólo permite compartir el contenido en redes sociales sino que, como opción básica, da la alternativa de leer sus artículos largos en página completa.

Como si se tratara de un extraño caso de esquizofrenia, mientras se incentiva el compartir en Facebook y Twitter, no se permite compartir los artículos por correo electrónico o poder siquiera visualizar los artículos largos en pantalla completa. Supongo que se trata más de una desprolijidad antes que de una absurda decisión editorial.

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  1. Apple incluyó en su navegador Safari (Windows, Mac) una herramienta llamada Reader o Lector, que automáticamente une este tipo de artículos en una sola página para imprimir, guardar en PDF o leer en voz alta, además de agrandar la letra o separar el contenido de la navegación y publicidad.

  2. No necesariamente, Claudio. Los departamentos comerciales necesitan la mayor cantidad de páginas vistas posible para poder colicar más anuncios, por lo que si es necesario dar 5 clics para acabar de leer el artículo, mejor.

    Fuera de eso no lo encuentro tan terrible. QP tiene artículos de gran calidad, por lo que dar un par de pulsadas mientras se lee me parece un “precio” módico.

    Saludos!

  3. @Óscar: Claro, esa es una forma de resolverlo, aunque no siempre resulta 100%. De hecho Instapaper se supone que también tiene ese superpoder.

    @Francotirador: Claro, esa es una forma de verlo. Otra más inteligente es promover el envío de artículos por correo electrónico como un servicio que también esté sujeto a publicidad.
    Ahora, el problema no es que se necesiten dos pulsadas como precio módico. El problema es que tu contenido es leído también en dispositivos móviles, tablets o teléfonos. El precio que QP parece querernos cobrar es hacerle la vida más difícil y no más fácil a quienes prefieren dispositivos de lectura. Eso yo creo que es un mini-fail.

  4. Al igual que Francotirador, sospecho que es deliberado. Yo uso Read it Later (en modo solo texto) no solo porque así puedo leer cuando no estoy conectado, sino precisamente porque el formato en que quedan es más agradable, porque elimina todo (el diseño de la página, publicidad, etc) y obviamente eso es algo que los editores preferirían que uno no hiciera.
    Creo que hay un add-on para Firefox que hace lo mismo que los que menciona Oscar, pero no sé qué tan bien funcionen.

  5. Este asunto es frustrante y se repite mucho en las publicaciones latinoamericanas. Otro ejemplo: EtiquetaNegra.com.pe.

    Por lo mismo, quizá te intereserá saber que Instapaper tiene una función que permite a los usuarios refinar la forma en que analiza los textos, sitio por sitio: http://www.instapaper.com/bodytext

    Con un poco de esfuerzo logré que Instapaper funcionará mejor para Gatopardo.com, pero hasta donde veo los casos de Etiquta Negra y Qué Pasa! son más complicados.

  6. Tres cosas.

    1. El creador de Instapaper se llama Marco Arment, no Ament.

    2. Qué bueno que existan lectores y escritores preocupados por una experiencia tecnológica más agradable para el usuario. Aquí en Chile los medios no saben nada de eso.

    3. Quizán QP, como otros prestigiosos medios yanquis caracterizados por la calidad y extensión de sus contenidos (modestamente veo a QP como una especie de New Yorker chilensis, aunque no tenga nada que ver desde el punto de vista del estilo editorial), deba lanzar una app para iPad, igual que el NYT, el Huffington, el WSJ y el propio New Yorker. Sin duda todas ellas se caracterizan por ofrecer una experiencia única e inmejorable para el usuario.

  7. Es buena la idea de Iván, aunque requiere cierto conocimiento de programación para habilitarlo.

    Francisco, cierto, gracias por el apunte sobre el apellido de Marco 😉
    Yo no quiero ponerme en la camisa de QP. Me pongo en la camisa del usuario, del lector. Y sinceramente no creo que el argumento de los clicks por publicidad sea uno convincente para ofrecer una pobre experiencia de usuario.

    Saludos,
    Claudio