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Wikileaks y la restricción de los derechos por privados

Señor Director,

Lo que ha sucedido con Wikileaks es probablemente uno de los problemas más importantes que ha enfrentado internet en muchos años. No sólo por la relevancia de la filtración de documentos que muestran labores diplomáticas rayanas en el espionaje ni el brutal ocultamiento de información sensible respecto de la guerra, sino a propósito de lo débil que se demuestra el ejercicio de los derechos fundamentales en el entorno en línea.

Hoy el enlace wikileaks.org no funciona producto de la repentina decisión de la empresa gestora de DNS de cancelarles el servicio. Hace un par de días Amazon dejó de prestarle servicios de hosting luego de la presión política de parlamentarios norteamericanos. En el papel, las razones de ambas empresas fue violación a los términos y condiciones de uso, contratos que pocos leemos cuando suscribimos servicios en internet. En la práctica, implicó un violento intento de acallar un discurso que se encuentra en disponible en internet.

Durante años hemos escuchado que internet es la panacea de la libertad de expresión. Pero la verdad es que hoy más que nunca existe la posibilidad de controlar y violentar los derechos humanos en internet y lo sucedido con Wikileaks es el ejemplo más radical de aquello. El desarrollo de los derechos que podemos hacer en la red, sea en nuestros blogs, en Twitter o en Facebook finalmente está condicionado a las decisiones arbitrarias de los administradores de los servicios basados en sus complejos contratos de adhesión. Esta esfera pública electrónica, en definitiva, se encuentra privatizada y a merced de decisiones de privados a veces particularmente sensibles ante las presiones políticas. Lo que nos enseña Wikileaks, entonces, es la urgente necesidad de establecer condiciones legales adecuadas para proteger no sólo la libertad de expresión sino los derechos fundamentales en internet para tener una mejor democracia.

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13 Comments

  1. No creo que haya sido por eso que no lo hayan publicado (dado que publican cosas abiertamente imprecisas muchas veces), pero en pro del debate creo que la carta descansa sobre un máxima errónea y es que “esta esfera pública electrónica” nunca ha sido pública, sino siempre privada.

  2. Desarrolla la idea. Sospecho que estamos en profundo desacuerdo.

  3. Internet es un emprendimiento privado. Así nació y hoy el hecho de que tengas que pagar por espacio y capacidad de transferencia de datos, no hace sino reafirmar que la red, finalmente, no pertenece a todos (esfera pública) sino que a unos pocos (independiente de que los contenidos, en algunos casos, sean aun privados). El tema no es si la Internet es pública o privada, sino que la red replica el sistema de mercado imperante en todo el mundo, pertenecientes a unos pocos y donde al final, manda el que mea más lejos (sorry lo procaz).

  4. Rodrigo,

    Creo que te estás mareando con tu propia cola. Para esta discusión es absolutamente irrelevante que internet sea o no un emprendimiento privado (que, por lo demás nunca lo fue).

    Ahora, hasta donde las conozco, las teorías clásicas de la esfera pública perfectamente podrían determinar que internet y sus redes son parte de ello. Habermas, por ponerle.

    Por cierto que internet replica sistema no de mercado sino que de clase, pero de eso no se colige que la “esfera pública electrónica” nunca haya sido pública sino privada, que es lo que dijiste. Por favor argumenta más.

  5. Rodrigo,

    Fuiste tú el que hablaste que la “esfuera pública electrónica” no era pública sino privada. Te pedí aclarar y, si saqué a Habermas es para que nos entendamos sobre el concepto de esfera pública que vamos a usar. En fin. 🙂

  6. ¿Internet es un emprendimiento privado? Eso no lo había escuchado. Militar sí, privado no. Que el mercado sea parte de él es otra cosa.

  7. Claudio, yo entendí mal (me hubiera servido saber a qué te referías con “esfera pública”). Estoy de acuerdo con lo que dices. En cuanto a la historia, Paz, no la domino, pero tenía entendido que nació en una Universdad.

  8. Comencemos por el principio. Internet no partió como un emprendimiento privado, y además en la génesis de su forma actual (interconectividad disponible para personas, instituciones, empresas, etc.) se trató de un proyecto gubernamental, como tecnología para mantener la comunicación en caso de ataque nuclear. Muchas tecnologías han comenzado gracias a la carrera armamentista, pero eso no las hace intrínsicamente belicosas.

    Esta es una de esas ocasiones en que estoy totalmente de acuerdo con Claudio. Y creo que hoy la Internet no sólo es un espacio público porque así lo asumen y utilizan las personas, es también un recurso fundamental para el funcionamiento de los países –de hecho se creo con ese fin– y no es aceptable que privados o el gobierno en un país tengan el poder de desactivar recursos importantes en otro país, menos aún si esos recursos se usan –como menciona Claudio– para el ejercicio de derechos fundamentales.

  9. No vengo por lana, por lo que ahórrense los intentos de trasquilarme.

    Intentar descifrar si Internet es público o privado en sus orígenes es, precisamente, el tipo de discusión bizantina que hoy nos tiene así. Convengamos, para efectos de esta discusión, que en su génesis se mezclan intereses públicos (militares) con privados (las tres universidades que partieron con ARPANET más los de la industria que gira en torno al aparato militar norteamericano).

    Lo importante, y en eso coincido con Claudio, es que independiente de la propiedad de las redes y equipos sobre los que opera Internet, en ella se están desarrollando derechos ciudadano que requieren un adecuado marco legal para que su ejercicio no dependa, finalmente, de quien pone la música.

  10. Claudio, algo no me queda completamente claro de tu carta, a ver si me ayudas a entenderlo mejor, por que lo más seguro es que así sea.

    Tu dices: “Esta esfera pública electrónica … se encuentra privatizada y a merced de decisiones de privados … sensibles ante las presiones políticas.”

    Se supone que el mismo mundo político, ese que presiona y sucumbe ante presiones internas y externas, es el encargado de garantizar que esas presiones no existan o no se realicen, las “condiciones legales” que tu mencionas. ¿estoy bien pensando eso? Entonces, ¿como diantres puede ser posible eso? Por que no existe otra manera de asegurarnos nosotros como ciudadanos no políticos o me equivoco?

    (No se si me hice entender bien de todas maneras.)

  11. No sé si te entiendo bien, pero la solución no es simple. Una de ellas es adaptar un marco civil, como lo está haciendo Brasil en estos momentos. El asunto es considerar que es importante para la sociedad tener una estructura legal que no deje el ejercicio de los DF a merced de contratos privados.

  12. Pero el marco civil, al final, es controlado, es administrado, es operado por el poder político ¿o no? Volvemos a lo mismo, los civiles hacemos cosas para nuestra protección, pero los políticos, los que presionan o se dejan presionar, son lo que lo ponen en práctica. Como podemos estar seguros entonces?