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Las 4 sorpresas sobre los libros y el IVA

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Fotografía por Ficken. CC:BY

Este artículo pertenece a la serie de artículos escrita por invitados finamente seleccionados para usted, celebrando los tres años de Quemarlasnaves.net. Este, es un texto escrito por Christian Leal, más conocido como El Francotirador

Hace sólo algunas semanas, nuestro carismático dueño de casa (les recuerdo que escribe Francotirador y no, no es una pesadilla) gatilló casi -sólo casi- sin querer, una nutrida discusión en torno a la forma en que se aplican los impuestos en Chile.

Concuerdo en lo fundamental: los impuestos son un aporte solidario imprescindible en cualquier Estado para ayudar a quienes tienen menos oportunidades (y no sólo para financiar campañas, como deslizaron algunos), aunque con 2 salvedades: la necesidad urgente de revisar cómo se gastan (para no decir derrochan), pero sobre todo cómo se están captando.

(Un profesor de auditoría en mi universidad decía que si una empresa en Chile pagaba impuestos, era sencillamente porque no tenía un buen contador. Temo que no haya sido arrogancia gremial).

Y hurgando un poco más fue que llegué al manido tema de cómo el IVA afecta al libro, una discusión tan antigua que nuestras autoridades parecen haber aprendido el arte de trasladarse a otro plano existencial cuando se presenta (talk to the hand)… pero que no por eso deja de ocultar sorpresas.

Como sabrán, en términos muy simples el Impuesto al Valor Agregado (IVA) es un cobro proporcional de beneficio fiscal que se hace sobre la compra de productos o servicios. En otras palabras, si vendo un computador en $100 y el IVA es de 10%, papá fisco se queda con $10.

Ahora, como yo no soy tonto (o al menos eso me gusta pensar) subiré el precio del computador a $110 para cubrir esa “pérdida”, y he ahí que el IVA es un factor importante en regular el consumo, incentivando o desincentivando la adquisición de bienes.

No es raro entonces que las editoriales y otros grupos asociados lleven años culpando al IVA por nuestros bajos índices de lectura, que según la Cámara Chilena del Libro es de menos de 1 texto al año por persona, contra los 5 libros que consumen anualmente los habitantes del primer mundo (lo que parece ir de la mano con nuestro descollante desempeño en cultura general).

Y aquí comienzan las 4 sorpresas:

Sorpresa Nº1: Según Wikipedia, Chile es junto a Perú el 3º país con el IVA más alto de América Latina: 19%, justo bajo el 21% de Argentina y el 22% de Uruguay.

Sin embargo Uruguay y Argentina -al igual que muchos otros países, sobre todo en la Unión Europea- tienen tasas reducidas para productos que se consideran de primera necesidad, lo que parece tener más sentido que hacer tabla rasa entre una marraqueta y un coche deportivo.

Así, Uruguay rebaja su IVA a un 10%, mientras Argentina lo hace al 10.5%. Los países europeos llegan aún más abajo con un tercio o incluso un quinto de sus tasas normales.

Sorpresa Nº2: Pero lo más insólito es que ni siquiera importan las tasas reducidas, porque tanto en Uruguay como en Argentina y Perú, el libro está exento de IVA.

Así es. Lo mismo sucede en Colombia, México y Brasil, todos países desde donde los jaguares de Latinoamérica llegamos cargados de libros cada vez que los visitamos… como si en Chile estuvieran prohibidos.

No se trata de rebeldía sudaca. Irlanda, Hungría, Rusia, Reino Unido y Corea tampoco cargan IVA al libro, mientras que España, Grecia e Italia lo gravan en sólo un 4%. Japón y Portugal lo hacen en 5%. Francia en 5.5%. EEUU en 7%. Singapur en 3%. Suiza en 2%.

De hecho, en muchos casos resulta más económico encargar un libro a EEUU vía Amazon -considerando incluso los gastos de envío- que comprarlo en la librería de la esquina. Como diría Lessig, “el sentido común se rebela a esta idea“.

Sorpresa Nº3: Veamos el discurso contrario. La excusa sempiterna ante quienes piden esta rebaja es que en Chile prima la “simplificación impositiva”. Es decir, a nuestras autoridades les preocupa tanto que se nos dañe el cerebro calculando qué productos tienen o no impuesto y en qué porcentaje, qué prefieren aplicar una tasa igual para todos.

Por razones de salud, el IVA diferenciado no es una opción.

Pero esperen… ¿que acaso la construcción no tiene desde 1987 un beneficio tributario que le devuelve el 65% del IVA por la venta de viviendas?

Es decir, esta industria paga sólo un 35% del IVA que pagamos todos los chilenos, beneficio que el gobierno de Ricardo Lagos defendió con tanto ahínco que recién este año se está discutiendo en el Congreso eliminarlo, aunque sólo para viviendas sobre 2000 UF.

Por supuesto esta no es una reducción del IVA, sino sólo una “devolución parcial“… así que mejor no mencionemos cómo las forestales evaden su impuesto territorial.

Sorpresa Nº4: La segunda excusa más popular a la hora de rechazar eximir de IVA al libro es que si se le rebajara, habría que eliminar el impuesto a otros productos.

(Lo que es malo).

(¿Recuerdan ese capítulo donde Quico no le convidaba dulces al Chavo porque tendría que darle “a todos los demás”? Paneo a la vecindad desierta. Risas).

Sí, quizá sea atendible -en especial considerando lo herético que resultaría eximir del IVA a productos como el pan o la leche- salvo porque en Chile ya hay productos y servicios exentos de IVA.

Algunos son razonables, como los espectáculos artísticos y deportivos o los establecimientos educacionales; otros no tanto, como el transporte aéreo y naval o la venta de vehículos usados; y otros definitivamente en categoría WTF, como el pago con moneda extranjera en hoteles y las importaciones de las Fuerzas Armadas.

Entonces, no digamos que no se puede. Y si bien estamos claros en que una reducción de precio per se no elevará el nivel intelectual o los hábitos de lectura de los chilenos, sí eliminará una barrera importante a la hora de adquirir libros.

La misma que nos lleva a pasear por las librerías como si fueran joyerías, mientras hojeamos un libro, miramos el precio y lo abandonamos, con el pensamiento de “bueno, quizá en otro momento…”

(Claro, cuando quiebre la librería).

Este artículo pertenece a la serie de artículos escrita por invitados finamente seleccionados para usted, celebrando los tres años de Quemarlasnaves.net. Este, es un texto escrito por Christian Leal, más conocido como El Francotirador

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35 Comments

  1. Primero, muy interesante y revelador el análisis, y simple de entender. Gracias Franco.

    Segundo, no puedo perder la oportunidad de decir que “en democracia tenemos lo que merecemos, ya que somos nosotros los que elegimos” (no soy pro-dictadura por si acaso). Definitivamente nuestros políticos dejan harto que desear; cuando leo estos artículos me pregunto ¿porqué no hay un análisis “interesanete, revelador y simple de entender” acerca de nuestro comportamiento a la hora de elegir quienes nos gobiernan? Franco: creo que este sería un muy buen tema.

    Saludos.

    AMG

  2. A diferencia de muchos que no les acomoda, yo soy de leer en la pantalla del PC, y por esa razón estoy empezando de a poco a dejar de lado los libros en papel. Sin embargo, siempre es bueno tenerlo. Pero hay un problema que sí es el precio, como el de los CDs de música. Ignorando el hecho del impuesto (imaginemos que el impuesto no se quitara), los libros en chile son caros. No costosos; son derechamente caros. Sobretodo si quieres ir a comprarlos a Fallabella o al Jumbo que le suben el precio más aún.

    Es por eso que para libros impresos, siempre, mi mejor recomendación, es ir a darse una vuelta a la feria persa. No estará el último Harry Potter, pero que encontrarás libros buenos… Indudablemente.

    (Además, ¿Dónde más puedo conseguir Reader’s Digests de años anteriores a 1960?)

  3. Sí, podría bajarse el impuesto a los libros.
    Ahora bien, a los lectores de verdad no les haría demasiada diferencia. Yo (ejem, ejem) compro mis libros a 500 en las ferias de cachivaches, que se abastecen de los basureros. También suelo encontrarlos en la basura de mis vecinos.
    Cuando estaba en la universidad me iba a leer a la biblioteca pública, que para eso está.
    Cuando era niño, recorría las casas de mis vecinos pidiendo libros prestados.
    Con lo anterior quiero decir simplemente que el precio de los libros no es en este momento un obstáculo para quien quiere leer. Puede que sea “una barrera importante a la hora de adquirir libros”, si le agregamos a la frase “nuevos” y “de escasa difusión” (que para los de alta difusión están los piratas), pero “adquirir libros” y “leer libros” no son la misma actividad, y una no implica la otra. Es posible que no puedas comprar ciertos libros (en especial los técnicos, que los piratas no tienen), pero hay otros muchos que se puede leer gratis o a precio de huevo. Si el precio de los libros baja en un 20% no les hará diferencia alguna a los tipos como yo.

  4. Sólo una cosa por ahora (lo leí pero estoy algo ocupado para hacer un buen comentario sobre todo), lo que las fuerzas armadas estén libres de iva lo encuentro inteligente, de hecho, todas las instituciones públicas deberían estar libres de iva, ya que el impuesto al final va a ellas mismas en un círculo bastante tonto y al transitar más corre el riesgo de “perderse” por ahí.

  5. estimado FT: como muchos otros, yo soy de la idea que por la educación parte todo. Es cosa de ver un rato la tele, la portada de LUN y como la gente no sabe aplicar la regla de tres para darse cuenta porque el retail triunfa, los políticos siguen siendo los mismos y porqué todas las ciudades de Chile están rayadas hasta decir basta. Es un problema de CULTURA, pero a mucha gente le conviene eso… 😛

  6. ¿Se viene el quiebre de la Feria Chilena del Libro? Tal vez sea momento para que bajen los precios, funcionen como una librería tradicional y les vaya mejor.

  7. Alfredo: Parafraseando a Kennedy, no te preguntes qué pueden hacer los políticos por nosotros, sino qué podemos hacer nosotros para terminarles la fiesta.

    Como ciudadanos tenemos derechos y obligaciones, pero si solemos olvidar los primeros, sólo imagina qué pasa con los segundos.

    Mientras sigamos dando vuelta la espalda, ten por seguro que sin importar a quienes elijamos, nos van a seguir cagando.

    DT: Respondido en mi bitácora 🙂

    Fabián: Eso es muy cierto si te gustan los clásicos, ¿pero qué pasa con los últimos libros editados?

    Peor aún, ¿qué haces cuando necesitas un libro técnico? ¿o cuando quieres uno de arte/fotografía? La mayoría no está disponible en bibliotecas y no los encuentras por menos de 20.000 en el mercado. Una locura.

    Phrodo: Fernando Rojas Vender y sus muebles de rattan estarían totalmente de acuerdo con esa postura 😉

    Suribe: Respondido en mi bitácora 🙂

    Jano: Según me contaba Claudio, parte del alto costo de los libros se debe a que las grandes librerías marginan demasiado sobre el precio de venta.

    Por eso encuentras libros tan baratos en la TXT o en LOM… y por lo mismo la FCL se está hundiendo.

  8. EL tema de las estadísticas es un poco desalentador, sobre todo cuando no se consideran los libros que se leen cuando vas a la biblioteca. Lo que daría una cifra mucho más baja para Chile. Por ejemplo, por acá (en Alemania) a parte de comprar libros existe un concepto donde la biblioteca realmente es pública y por unas 8 lucas al año puedes sacar miles de libros sobre todos los temas que te imagines y te los prestan mínimo por un mes con posibilidad de extender el tiempo aún más. Lo interesante es que, a diferencia de las bibliotecas chilenas, puedes encontrar las últimas revistas de tecnología como libros con los últimos temas del año, libros en árabe, español, inglés, francés, portugues, ruso, etc. no como en la Biblioteca Nacional donde te diriges a ella solamente para encontrar textos de varios años atrás (algo así como una investigación histórica).

    Creo que a eso de que en los países desarrollados compran 5 libros por persona al año debería considerarse también la cantidad de libros que sacan de las bibliotecas, lo que daría como mínimo que esta gente se lee por lo menos 1 libro por mes o cada dos o tres semanas.

    Como para hacerse una idea de números, según la revista FOCUS del 31 de diciembre del 2006, en Alemania hay 9025 bibliotecas públicas y 1118 bibliotecas específicamente científicas. Además dice que la producción de libros según “Der deutsche Buchhändel” (algo así como la cámara chilena del libro) entre 1995 y 2006 subió un 21% con 89.869 publicaciones nuevas.

    Creo que nuestra “cultura de la no lectura” pasa por que no estimula el leer y por supuesto no se hace más accesible con el precio.

    (Ojo, no estoy poniendo a Alemania como lo máximo (no lo es tanto), solamente hago la comparación con los datos que tengo a mano).

  9. Si resumieramos podriamos decir que lo que pasa en Chile es que no leemos libros por que no tenemos una base educativa que nos insentivve la lectura, y ademas el problema se agudiza con la ayuda de nuestros grandes parlamentarios que no tienen ni siquiera intensiones de legislar sobre el IVA de los libros.

    Siguiendo este analisis le encuentro todo el sentido de las cosas a que nuestra gran ministra de educacion quiera ahora ser senadora.

  10. Había escuchado otra excusa por el tema del impuesto en los libros: Cuando compran libros (caso de FCL) tienen claro que no van a vender muchos, por lo que suben el precio para recuperar de forma segura y con ganancias la inversión. Claro el IVA debería bajar el precio en 18% (o la habían subido a 19%?). Pero dudo que las liberías grandes sigan la regla de tres, bajando a lo más un 10%.

    Cuando necesites un libro técnico o última edición y no la encuentras en las biblio públicas (Dato: la de Santiago, esa que queda en matucana, tiene títulos más nuevos que la biblioteca nacional), ningún conocido lo tiene, y amazon+envío+impuestos de aduana salen muy caros ¿Qué hacer?
    – buscarlos en pdf por inet (mulas, tornados y San G ayudan).
    – encargarlo a alguien que vaya a USA u otro país. No siempre se da la oportunidad.

    Por lo tanto además de sacar el iva, saquen los impuestos de internación a los libros. y que las librerías locales tengan un servicio de encargo de libro (para suplir la oferta que no traen siempre).

    Las personas leen: por gusto, por interés académico o profesional y curiosidad. que a la largan terminan formando un hábito de lectura que en el mejor de los casos transmiten a sus hijos o cercanos

    Las personas que no leen: Por flojera, ciclos viciosos de la ignorancia y conformismo. nunca forman el hábito.

    Por lo tanto hay que crear políticas que fomenten las necesidades de lectura. (no leer por que sí u obligación)

  11. El tema ha sido ya ultra archi y mega discutido, claro que a nivel B, osea entre la gente que le interesa solucionar las cosas (o al menos piensa que las cosas se pueden hacer mejor) y no por la gente que tienen en sus manos la posibilidad de hacer los cambios realidad, los señores del edificio de Av Pedro Montt.

    La falta de voluntad política y las presiones de la industria editorial (de casi toda) similar a lo que hacen las disqueras, las empresas de software, las constructoras, los gremios empresariales, las forestales, salmoneras y todos los que tienen fuertes intereses en que las cosas se mantengan.

    El asunto interesante sería que dejáramos la problemática y el diagnóstico y nos enfrasquemos en provocar el quiebre. ¿Cómo? bueno, ahí ya estamos hablando en serio y creo que como se ha hecho en otras oportunidades, crear una campaña verdaderamente efectiva en pro de que sincere la estrategia de negocios de las editoriales y las grandes cadenas de librerías y por otra parte se estudie una disminución del impuesto al libro.

    Aquí hubo gente que logró poner en tabla (literalmente) el asunto de la neutralidad de la red, y de la misma manera se puede hacer con este otro tema. Hay gente con suficientes seguidores como para empezar.

  12. Concuerdo en casi todo lo expuesto, pero aún en el caso de que los libros bajaran de precio, el nivel de lectura no aumentaria significativamente. Creo que la causa de eso es que desde el colegio que se nos incentiva a la no-lectura, es decir, nos obligan a leer textos “obligatorios” aprobados por el MINEDUC que en general no motivan a los estudiantes pues muchas veces son o derechamente fomes, o derechamente fuera de contexto con las realidades actuales (o muy viejos). Si le sumamos a eso las pruebas que van asociadas a la lectura obligatoria de esos libros… tenemos la actual tasa de lectura de los chilenos.

    Por mi parte creo que hay que mejorar esa parte, la que comienza por la educación para poder cambiar con el tiempo los hábitos tan malos que tenemos.

    Y como decian por ahi… una mega campaña tal vez podria hacer que los políticos al menos se pronuncien.

  13. en todo caso… no se trata de un tema de leer o no leer. La gente que quiere leer puede ir a una biblioteca y pedir prestado, puede ir a una librería de viejos y sacar 10 libros por 10 lucas. Puede ir a la biblioteca de la abuela, el tío, el amigo, primo o lo que sea y hacerse de lectura para el verano. Creo que acá no se está discutiendo eso, sino lo poco progresivo socialmemente que es un impuesto y las malas prácticas de la industria editorial y grandes librerías, que terminan alejando a la gente de las novedades literarias y termina transformando la iniciativa cultural en un lujo.

  14. Yo encuentro curioso, y porque no decirlo, hasta sospechoso, la forma en que se administran los fondos culturales.

    El Fondo de Fomento del libro actúa como subsidio, supuestamente equivalente a lo que se recauda en impuestos por ventas de libros. De esta forma el gobierno controla la difusión de la cultura, lo que es un absurdo. Sería mucho más lógico eliminar el impuesto y dejar definitivamente que sea el mercado quien decide lo que la gente quiere y no quiere leer.

    Igual hay problemas anexos. El eximir de pago del IVA al libro tiene consecuencias tributarias que es necesario analizar. No sólo eso, pero la eliminación del impuesto para un bien “cultural” como el libro, abriría la puerta para justificar el desgravar otros bienes “culturales”, como podrían ser los discos y las películas, y el gobierno no quiere esa discusión.

    Lo que me parece sospechoso es que si el Fondo de Fomento del Libro se considera una medida “socialista”, por decirlo de alguna forma, por qué entonces la derecha no está abogando por la eliminación del impuesto.

    En general la razón por la cual los libros son tan caros es porque la mayoría no se fabrican en Chile. Debido a los volúmenes de venta de nuestro mercado, es mucho más barato para las editoriales importar los libros de mercados que producen importantes economías de escala en la manufactura de libros por sus altos volúmenes de venta, como Argentina e incluso España. Esto desemboca en contradicciones, como el hecho de que un libro fabricado en Argentina e importado a Chile puede incluso ser más barato que un libro hecho acá (los tirajes son mucho menores).

    Me encantaría que eliminaran el impuesto y los aranceles aduaneros para los libros comprados online. Sería un importante incentivo para motivar a la gente a practicar otros idiomas una vez que se aprenden, especialmente el inglés. Chile necesita muchos más angloparlantes de los que actualmente tenemos si es que queremos competir en las grandes ligas (y de paso disminuir la tasa de desempleo).

  15. Yo me pregunto… si eliminaran el IVA a los libros, las editoriales ¿traspasarían esa rebaja a los usuarios finales (bajando el precio) o traspasarían esa rebaja a sus “ganancias” (manteniendo el precio)?

  16. Creo que el IVA no es la solución pero de que ayuda ayuda.
    Principalmente creo que se debe fomentar la lectura más allá de comprarse un libro. Creo que a mí me gusta leer porque en mi familia siempre veía leyendo, desde niño que veía a mis abuelos o tíos leyendo (diarios, revistas, libros, etc) con lo que uno como niño empieza por imitación a hacer de la lectura un habito.
    Yo ahora lo he experimentado con mi hija apenas tiene 1 año y medio y ya le tengo sus libros y que decir cuanto le encantan, hasta las revistas las anda hojeando… todo porque ve a sus papás leyendo.
    Si y como agredecería que bajaran un poco los precios para los niños.
    Por ejemplo el otro día en una librería Antartica había un libro para niños de 1-2 años y valía $7.000 !!!!!.

    Saludos…

  17. FT:
    Una nota aritmética, pero en realidad el 10% de 110 son 11, por lo tanto si subo de 100 a 110 el precio del computador sigo perdiendo el IVA, así que debería subir el precio a 111.11, o 112, y ahí recién recupero el IVA (si fuera el 10%).

    (Espero que tus boletas de honorarios estén bien hechas….)

    😉

  18. Eduardo:
    Una nota de comprensión lectora, pero dice clarito el 10% de 100, no de 110.

    (Sin contar que el punto es del todo intrascendente a la discusión…)

    😉

  19. FT, si vale 100, y quieres recuperar los $10 del iva debes subir a 112, no a 110, entiendes?
    El anumerismo es tan malo como la falta de comprensión de lectura.

  20. leo constantemente este blog desde Ecuador. Te cuento que en este país el libro tiene IVA 0% así como el papel en todas sus formas y categorías, lo que se supone que haría barato incluso al diario, pero no es así: El Comercio de Quito cueta los domingos 90 centavos de dólar, más que el NYTimes del domingo!!

    en cuanto a los libros, el hecho de no tener impuesto no hace que mucha gente lea. de hecho, los ecuatorianos casi casi no leemos!

  21. Decir que el IVA hace caros los libros en Chile es una excusa de los que venden libros.

    Mismo libro, misma editorial, en Argentina cuesta $3.000, en Chile $9.000, por lo que yo sé el IVA es 19% no ~ 300%!

  22. Una intepretación disidente: Como saben el IVA es un impuesto que se carga, sólo al final, al comprador. Asi, el distribuidor que compra al productor paga el precio del bien más el IVA, pero le es indiferente, pues luego lo carga al consumidor final quien en definitiva soporta el costo del impuesto. El distribuidor compensa el IVA que pagó con el Iva que cargó al bien que vendió. Entonces, el problema con eliminar el IVA al libro sería que el que edita un libro compra las materias primas con IVA y carga ese valor al precio con que vende al distribuidor y este a su vez al consumidor. Así, aunque se elimine el IVA a la venta del libro, el IVA seguiría presente en el precio final del libro.

  23. Eduardo: Okey. Ahora cuéntanos algo que no sepamos 🙂

    En todo caso han sido muy interesantes las opiniones que se han expresado tanto aquí como en mi bitácora. Resumiendo, creo que en esta discusión se ha creado una “política del libro” mejor que la de cualquier comisión gubernamental incluyendo:

    – Quitar (o reducir) el IVA al libro.
    – Hacer más transparente el proceso de venta de las librerías.
    – Incentivar más que forzar la lectura en las escuelas.
    – Crear una campaña para promover la lectura.

    Ahora resta ver cómo hacemos para llevarlas a cabo 😉

  24. Gracias a todos por los ilustrativos comentarios.
    Lo que dice más arriba Guillermo es cierto. El eliminar el impuesto es más un asunto simbólico que de baja de precio, creo. Simbólico porque muestra en forma muy clara cuales son las prioridades que como sociedad le damos a nuestros bienes culturales. Y simbólico porque como bien dice Guillermo, finalmente eliminar el IVA no necesariamente va a implicar una reducción de un 19% del precio final.

    Por otro lado, hay otros temas igual de importantes, como por ejemplo el precio de tapa o precio único del libro. Medidas como esta permiten, por ejemplo, que existan librerías diversas en países como Estados Unidos, no permitiendo por tanto que sean las librerías las que castiguen con un precio desorbitado por poner en un estante un par de libros de una editorial. En Chile, son varios lo temas relevantes en este sentido y creo que la disminución del IVA si bien es relevante, no creo que sea la más determinante a la hora de permitir mayor acceso.
    Creo.

  25. @Eduardo Diaz, no le pidas peras al olmo. Uno es periodista y otro es abogado…¿y quieres que sepan además sumar y multiplicar? No po, todo ser humano tiene sus límites. Además es divertido ver el análisis de esta clase de seudo-conocedores del tema que con ese sólo ejemplo incentivan a tomarse este artículo con humor.

    Deben ser entretenidas esas reuniones en que se juntan a pensar…

    Slds.

  26. NO me extraña para nada la reacción de una amiga rusa cuando estuvo en Chile y vió los precios de los libros. Ella me mostró un libro (diccionario ingles-ruso) de aprox 500 paginas y me dijo que le costó en Rusia unos $300 (pesos chilenos, no dolares ni rublos). >_x!

  27. @Raul Castillo: a sumar y multiplicar se aprende en el colegio, antes de la secundaria – no en la universidad. Considerar justificado que un periodista o un abogado no sepa hacer una operación matemática básica debido a su profesión sólo habla de tu mediocridad. Mismo si tus “límites” se fijaron al salir de octavo básico.

  28. a mí me pareció interesante lo que dice Pablo Dittborn hoy en el AyL del merculo…

    “-¿Y la pelea por el IVA?

    “Yo sostengo que el IVA deberíamos considerarlo casi un impuesto redistributivo. Convengamos en que la gente que compra libros en su inmensa mayoría tiene ingresos superiores a la media, superiores a 455 mil pesos. Prueba de eso es donde están ubicadas las librerías. Hay librería en Maipú porque hay mall. Recolecta se dice la comuna bohemia y cultural, y no tiene librerías. Ñuñoa tampoco, salvo que haya un mall. Hoy, el mejor activo que tiene un amigo mío es su librería en el mall de La Dehesa. Si esa gente está pagando el 19% de IVA, que sirva para que el Estado compre libros para las bibliotecas públicas donde son gratuitos para esa gente que no puede pagar. Una rebaja del 19% no hace explotar el mercado. El mercado lo hace explotar una rebaja del 80% como la que hacen los piratas, que cuando un libro vale 10, ellos lo venden en 2″.”

  29. También leí la entrevista a Dittborn y, fuera de lo que dice respecto del IVA -y completa y absolutamente ‘offtopic’ de mi parte- me parece por decir poco, grosero, que el encargado de entrevistar al mandamás de Ramdom House sea un periodista al que admiro bastante, pero cuyo libro está editado precisamente por Ediciones B, ex casa editorial de Dittborn.

    Hay otra nota, bastante más informativa en La Nación Domingo de hoy, donde se explica el problema que supone que sea nombrado como miembro del Consejo de la Cultura, un representante de lo más granado de la industria cultural multinacional para que influya en las políticas culturales públicas.

    Es una vergüenza que sigamos escuchando de gobiernos ciudadanos y participativos y al mismo tiempo se nombren en puestos de relevancia para las políticas culturales chilenas a representantes asalariados de grupos editoriales multinacionales.

  30. Jodido tema el de los impuestos… Me parece que hay una especie de dogma o doctrina en sentido de no rebajar impuestos porque no no más (suscribo la teoría del subirse por el chorro de otros agentes de mercado)…

    Yo estaría atento a la discusión que se está generando en torno a los combustibles y los modelos que de ahí se puedan sacar… La flexibilización no sería un mal comienzo, aunque huelgen razones para que de una vez por todas se elimine el famoso gravamen… Siguiendo con la línea narrativa del post, la quinta sorpresa es precisamente esa, cómo es posible que aún no se haya eliminado el impuesto a los libros.

    Saludos,

  31. me gustó el artículo, cada día aprendo más por estos lados.

    noto eso si, una incongruencia en el pensamiento detrás de este post con el que hay detrás de el post “Impuesto a la Bencina y defensores de la clase media”. si tributar es la forma más básica de solidaridad con tus compatriotas, por que se plantea este punto de vista solo para los libros??? creo que hay prioridades, y que estas se establecen por el nivel de desarrollo socio-politico-economico del pais, y que dado nuestro nivel, es más prioritario lo de la bencina.

    saludos

    “el señor de las comillas”

  32. @mugre: ojo que este post fue escrito por Francotirador como guest blogger en el contexto del tercer aniversario de este, su blog favorito, así que ciertamente puede haber un problema de incongruencia entre lo que opina él y lo que opino yo, quien escribí el famoso artículo del impuesto a la bencina 😉

  33. creo, que la tasa del 19 % iva aplicada a la venta de libros esta bien
    el porcentaje de iva tiene que ser parejo para todos los contribuyentes,
    pero deben haber creditos contra los impuestos que puedan utilizar las
    empresas editoras y quien fabrique los libros, entonces dichas empresas bajarian sus precios a sus compradores, resultado que el costo neto del libro puede ser mucho menos que los actuales, todo esto
    debe ser fiscalizado por las autoridades pertinentes. existen otras formas que seria largo de enumerar para dar soluciones a estos problemillas.

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