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Responsabilidad por comentarios en el blog

El muchacho de la fotografía de arriba se llama Iván Fresneda y está posando frente al Instituto José Saramago de Arganda del Rey (Madrid), donde hasta hace un par de días era un estudiante regular. Hoy está expulsado por haber montado un blog desde el cual realizaba sendas críticas al Instituto donde estudiaba, como tener las instalaciones abandonadas, tener exceso de burocracia y no distribuir entre los alumnos los periódicos destinados a los estudiantes (!).

Todo reventó con un post en el que se ponen en entredicho los métodos educativos de un profesor de filosofía. A este post se le sumaron varios comentarios anónimos de grueso calibre que motivaron la denuncia por amenazas presentada en su contra por parte del profesor, en el que se decía, tal como señala el fallo,

La reacción del director del centro educacional no se hizo esperar y lo denunció por calumnias y por mancillar el honor del instituto.

Durante el juicio, el fiscal que llevaba el caso no realizó acusación alguna a Fresneda debido a que no fue posible determinar que el autor de los comentarios ofensivos haya sido el joven estudiante, dada la naturaleza anónima del comentario objeto del juicio. La jueza no lo creyó así, y condenó por amenazas a Fresneda una multa de 200 euros (10 euros diarios durante 20 días).

Como explican en 20 Minutos, Iván Fresneda explica en su blog cómo la prueba de la dirección IP del autor de los comentarios, que podría exculparle, no ha sido tomada en cuenta por la jueza por considerarla irrelevante.

Es interesante lo que señala en esta parte el fallo, puesto que justifica la responsabilidad de Fresneda por las frases injuriosas realizadas por un comentario anónimo equiparando la responsabilidad del dueño del blog con la del editor de un medio de comunicación tradicional. Y la diferencia es ciertamente sustantiva. Tanto es así, que incluso la propia legislación chilena hace un distingo respecto de los delitos de difamación injurias o calumnias con publicidad realizados por un medio de comunicación social como un diario electrónico o equivalente, donde la figura del blog se ve algo difusa al respecto.

En definitiva es una sentencia para estar atento no tanto por el contenido de lo que se señala, sino para poner en el tapete la responsabilidad que recae sobre quien mantiene un blog y de los problemas legales que eventualmente podrían recaer en él. Claro que en Chile donde todavía creemos que los blogs son diarios de vida virtuales donde tus amigitos te dejan comentarios estamos algo lejos de esto, pero tengo la impresión que no falta mucho tiempo para que cierta gente se incomode por los contenidos emitidos en un blog particular.

Y si nos gusta leer entre líneas tampoco es descabellado pensar que detrás de todo el escándalo que se ha armado está la necesidad de callar voces críticas respecto del establecimiento educacional donde cursaba Fresneda y así no manchar la reputación del instituto. Malas noticias: estamos en tiempos de Internet y con la publicidad del caso las visitas del sitio han pasado de ser tres o cuatro, a 50.000 diarias.

Como bien apunta el siempre puntudo José Cervera:

Si Iván Fresneda y yo somos culpables, todo nodo de Internet dotado de un sistema de comentarios está a merced del más impresentable de sus visitantes. Bastará con que cualquier desgarramantas coloque una amenaza o insulto para endiñarle la culpabilidad al soporte. Enhorabuena: acaba usted, señora juez(a), de proporcionarle a los ‘trolls’ un arma nuclear.

Entender Internet de esta forma deja absolutamente cualquier forma pública de colaboración, como comentarios abiertos, con peligro máximo. Cualquier pelotudo puede comentar estupideces e insultos en nuestros blogs y oh, sorpresa, la responsabilidad no es de quien emite el comentario, no es de la IP que está claramente registrada en el sistema de adminstración del weblog, sino que es de quien postea en él. Esta es una traba legal enorme a la libertad de expresión en la red y al trabajo colaborativo. Como dice una amiga, insólito.

Fotografía de 20minutos, licenciada con CC

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11 Comments

  1. Que insólito…!!!

    Es una de esas cosas que demuestra la ignorancia de algunos que están en el poder. Sospecho que los que decidieron el caso nunca han visitado un blog. No hay forma de tener libre expresión y evitar estas acciones judiciales.

  2. Hace un tiempo lei de un caso similar en argentina, lamentablemente los jueces dificilmente entienden que es un weblog y menos una dirección ip. Ojala que se cree luego una cierta legislación sobre internet en la que se asegure primero que todo la libertad de expresión.

  3. Cuando estaba en mis últimos años de colegio, fui uno de los primeros en hacer mis trabajos en computador. En esos tiempos ni soñaba con tener Internet, pero un CD-ROM con la Encarta 95 (en inglés) hacía el truco bastante bien.

    Recuerdo que mis notas subieron en todos los ramos salvo en Historia, donde por más esfuerzo que pusiera no podía optar a más de un 5. Cuando se hizo evidente que algo raro sucedía, decidí hablar con la profesora. Ella, muy suelta de cuerpo, me espetó que “en el computador bastaba apretar un botón y el trabajo salía terminado” por lo que yo me estaba aprovechando.

    Con una paciencia que trato de conservar hasta hoy, le expliqué a la veterana que tal botón no existía y que para hacer los trabajos debía poner tanto o más esfuerzo que el resto de mis compañeros.

    Acabó pidiéndome disculpas… pero ya era cierre de año.

    Cuento esta anécdota porque imagino las mismas razones tras el caso que cuentas: desconocimiento. La jueza no tiene idea lo que es un blog, menos lo que es una dirección IP, por lo tanto ella sólo ve un escrito (probablemente impreso), con el nombre del muchacho y un comentario soez por lo que procede a sancionar.

    Sin ánimo de justificar, creo que son (somos) los mártires del nuevo sistema que se está gestando a nivel mundial. También somos los pioneros, y eso es un gran honor.

    A mejorar la capacitación de esos jueces y, ojalá, abrir tribunales especializados =)

  4. Es paradójico si queremos solucionarlo por la vía legal, porque nuestros parlamentarios tampoco son una lumbrera en materia de tecnología. Sino vean no más lo que pasa con algunos que se autodenominan gurúes.

    Excelente comentario, Fran. Claro que no sé si necesitamos tribunales especializados, tal vez será el tiempo el que hará madurar la jurisprudencia además que los jueces comiencen a entender de qué se trata esto, estudiando y a través de cursos ad-hoc. A la larga la necesidad les hará tener que entender de todo esto.

  5. Hace un tiempo, antes de las últimas elecciones, pude ver que en Chile, los parlamentarios, que son los que hacen las leyes que después aplican los jueces, tampoco tenían mucha idea de conceptos como blogs, y otros. Lo pude ver en el suplemento “Chile Tecnológico” que sale (o salía) una vez al mes en El Mercurio. He tratado de buscarlo innumerables veces, pero es un suplicio buscar en ese sitio. No se si alguien más lo leyó y lo recuerda, por que de verdad era MUY interesante, ver como nuestros honorables, legislan sin tener la mas mínima idea.

  6. El año pasado ocurrió lo mismo en EEUU, donde responsabilizaron al autor del blog por no moderar los comentarios que se vertieron en su espacio. Ahí la cosa más que calumnia, envolvía aspectos de competencia (se hablaba mal de la competencia comercial del autor del blog, claro que …él no fue quien comentó…pero el fallo estimó que debió haberlo suprimido…). Y la tendencia jurisprudencial fue exactamente la misma que la española, más allá de IPs, concepto de blog y todo.
    Yo creo que es ser bastante naïve en hablar de blogs y luego negar que tiene un rol parecido a un medio de difusión masiva. Recordemos que parte de los fans de los blogs están fascinados con la idea de periodismo “participativo” que es posible llevar a cabo a través de ellos. O sea, los ensalzamos como medios de prensa…¿y después los negamos? Ni los mismos bloggeros tienen acuerdo.

  7. Esta vez no estoy tan de acuerdo contigo, Marcylor.
    Yo creo que un blog es un medio que al tener un emisor determinado, éste puede ser sujeto a responsabilidad civil por parte de quienes se sientan eventualmente afectados por sus dichos, ninguna duda.
    Pero me parece que para casos como el que se comenta, es una mejor solución jurídica y práctica sobre todo, el notice & take down, esto es, hacer responsable al autor del bloguer por los comentarios en su blog, sólo una vez que se le ha avisado de la infracción y no ha hecho nada por reparar el daño.

    De lo contario, no sería ningún negocio la existencia de sitios como Revver.com o Youtube, quienes todos los días se verían expuestos a responsabilidad porque sus usuarios suben contenido protegido por derecho de autor. Y no sé hasta qué punto eso me parece correcto desde el punto del interés público.

    No siempre es buena solución matar arañas con bazucas. 😉