in General

Correo electrónico en el trabajo: ¿quién me protege?

Informa Terra.cl que “Según un nuevo estudio, alrededor de una tercera parte de las grandes empresas en EEUU y Reino Unido contrata trabajadores para que lean y analicen los correos que salen y protegerse contra posibles riesgos legales, financieros o administrativos.

En Chile les aseguro que esto es parecido y si me apuran un poco, peor. En Chile, la revisión o control de correspondencia electrónica de los trabajadores por parte de los empleadores es lamentablemente una práctica muy extendida. Y tan extendida es, que incluso muchos trabajadores hasta lo aceptan como una realidad que existe y ya está. Sin cuestionárselo, casi como el costo de trabajar.

Sin pretender hacer un análisis acabado de la situación, a continuación pretendo aclarar con peras y manzanas la regulación legal en Chile y cómo se expresa en la práctica. A ver cómo me va.

La discusión acá siempre se produce básicamente entre dos posturas que sostienen:

a) El empleador es dueño de los materiales de la empresa, lo que incluye mesas, teléfonos y, claro, computadores. Al ser dueño, además las facultades administrativas del empleador incluyen la posibilidad de controlar las comunicaciones privadas de sus empleados que se envían durante la duración de la jornada de trabajo porque se supone que son parte del proceso productivo y que en ningún caso son privadas. Pensar lo contrario, se dice, implicaría pasar por encima del derecho de propiedad sobre los bienes productivos que tiene el empleador.

b) Existe una protección constitucional a las comunicaciones privadas (Art. 19 n.4) en términos que se nos asegura la “inviolabilidad del hogar y de toda forma de comunicación privada” y que los documentos privados sólo pueden interceptarse, abrirse o registrarse en los casos y formas determinados por la ley. Entonces, cualquier tipo de restricción del empleador atenta contra esta garantía fundamental relativa a la privacidad.

La pregunta del millón es entonces… ¿qué comunicaciones son entones privadas y por tanto amparadas por la garantía constitucional?

Uno podría imaginarse esta misma pregunta se planteó hace milenios cuando no habían comunicaciones electrónicas en la empresa. Estoy pensando en correo tradicional y en uso de teléfono, por ejemplo.

Es de todos conocido que si bien los teléfonos o cajones de los escritorios son de propiedad del empleador, esto no le da derecho a interferir o escuchar sin permiso las conversaciones telefónicas de sus trabajadores ni menos revisar sus estantes ni escritorios, porque se entiende que éstos son expresión de la personalidad de cada sujeto, lugar donde no llega la regulación laboral.

En la práctica, como por defecto toda comunicación de este tipo es por definición privada, se estableció que las comunicaciones serían “no privadas” cuando tuvieran una mención expresa de su carácter no privado y eso explica, por ejemplo, la existencia de cartas que van “con copia” a la administración de la empresa o al superior jerárquico. Sólo cuando llevan esa mención, son consideradas “no privadas” y por tanto no afectas a la garantía constitucional antes explicada.

Sólo de esa forma, esto es, a través de la correspondencia que llega “con copia”, el empleador puede conocer el contenido de esa comunicación. Porque hecha en esos términos se entiende que no tiene el carácter de privada.

En el caso de los correos electrónicos, se aplica la misma regla. De acuerdo a las facultades administrativas del empleador, éste puede regular las condiciones, frecuencia y oportunidad de uso de los correos electrónicos de la empresa, pero en ningún caso podrá tener acceso a la correspondencia electrónica privada enviada y recibida por los trabajadores.

Así de simple. Si tienes problemas a este respecto con tu empleador, estás autorizado para imprimir el párrafo de arriba (en la impresora de la empresa) y pegarlo en el diario mural 🙂

Y si se pone pesado, dile que esto no lo dijo Claudio en Quemarlasnaves, sino que lo dice la Dirección del Trabajo. 😉

Espero haber sido didáctico y de ayuda!

Write a Comment

Comment

  1. Excelente Claudio, súper claro. Te cuento mi realidad; en mi trabajo no tengo problemas con el tema en cuestión, aquí tenemos plena libertad y nadie se mete en nuestros correos, me consta porque trabajo en el área :).

    No voy a imprimir tu entrada, pero la guardaré para futuros problemas (uno nunca sabe :P).

  2. Si, es mas comun de lo que imaginan , a mi me lo han pedido muchas veces,pero me he negado consistentemente, con respuesta que varian desde un “no se puede” o “yo no hago esa pega”… sabiendo de antemano que la configuracion es trivial de implementar (1 linea de codigo..) 😉

    La verdad, lo he rechazado por encontrarlo moralmente incorrecto y bordeando claramente la ilegalidad.

  3. Gracias por aclarar este punto; en mi ingenuidad, creía que no era práctica habitual x estos lares.
    Otra cosa es la ancestral costumbre nuestra de “sacar la vuelta” para lo cual msn e internet sin restricciones es un manjar para trabajadores que con esto disminuyen la productividad propia y de su empresa.

  4. Me pregunto si hay jurisprudencia consistente al respecto. Una cosa es lo que -opine- la Dirección del trabajo y otra muy distinta es lo que digan los tribunales (Civiles en este caso).
    Sin duda estoy de acuerdo con la interprestación de la norma, pero ¿opina igual la mayoría de los jueces?