in Uncategorized

Más derechos exclusivos=peor economía

Vía BoingBoing Cory Doctorow nos cuenta del estudio ordenado por la Comisión Europea respecto de los efectos que está teniendo de la Directiva Europea sobre Bases de Datos.
La comisión concluyó que “El impacto económico de este derecho sui generis de protección de las bases de datos no está demostrado. Puesto en marcha para estimular la producción de bases de datos en europa, el nuevo instrumento no ha tenido ningún impacto demostrado en la producción de éstas.” Es más, el estudio conduce a concluir que los niveles de desarrollo de bases de datos en la europa post-directiva son claramente inferiores a los existentes antes de imponerse la directiva y, más aún, en Estados Unidos donde no existe un derecho de autor sui generis como en Europa, la producción es sostenida y en franco aumento.

La directiva europea permite una propiedad exclusiva para bases de datos no originales (como guías telefónicas o bases de datos de hechos) por 25 años. Quien primero compile una base de datos consigue un monopolio de explotación económica por 50 años sobre este tipo de base de datos. Se señala este concepto como sui generis porque protege algunas bases de datos independiente de que tenga elementos de originalidad, sino tan sólo por el esfuerzo que supone su confección.

En Estados Unidos, no a cualquier compilación se le da protección legal, sino sólo a las compilaciones que tienen un elemento de originalidad, criterio proveniente del famoso caso Feist.

¿Y en Chile? Después de la reforma del año 2003, el art. 4 de la ley 17.336 con un criterio similar al norteamericano le otorga protección legal a las bases de datos que por razones de selección o disposición de sus contenidos constituyan creaciones de carácter intelectual.

Permitir a la compañía que compila una base de datos un control total sobre los usos de esas bases de datos por medio siglo no permite ni la innovación ni menos la competencia. Para ponerlo más claro, en Estados Unidos no están protegidas en ese sentido ni las bases de datos de Amazon ni de Google.

James Boyle incluso se pregunta si este tipo de iniciativas no serán una muestra de una nueva forma de implementar políticas en materia de propiedad intelectual. Quizás nos estemos dando cuenta que ya no resulta tan conveniente legislar basados en intuiciones, sino que -Bentham mediante- si vamos a crear nuevos derechos de este tipo tengamos la seguridad que será más conveniente para todos.

¿Y en Chile? Bien gracias.

Write a Comment

Comment

  1. Hola:
    Aquí nos encanta arreglar las cosas cuando están hechas trisas en vez de prevenir tu rompimiento.
    O sea, hasta que no quede un escandalo muy grande la mayoría de las personas no le van a dar importancia.

  2. Este comentario no tiene en cuenta varios aspectos. El primero de ellos es que el estudio sobre el desarrollo de la economía de bases de datos no prueba su descenso con respecto a la situación anterior a la Directiva (por lo que recomiendo al sujeto que se lea con detenimiento dicho estudio). El segundo aspecto importante que no señala nuestro amigo es que el derecho sui generis no implica un monopolio de explotación de 50 años sobre las bases de datos no originales (recomiendo al sujeto que se lea la Directiva 96/9/CE). Y, por último, que los derechos económicos sobre una base de datos no implica que la economía sea perjudicada sino que se reconozca el esfuerzo inversor del creador de dicha base de datos. Con lo que recomiendo que, antes de emitir una opinión tan radical como esa se tenga en cuenta la realidad.

Webmentions

  • Hombros de Gigantes » Más derechos exclusivos = peor economía July 4, 2006

    […] Esto viene directamente del blog de Claudio Ruiz. De repente me asusta un poco tanta cordura repartida por el mundo… Vía BoingBoing Cory Doctorow nos cuenta del estudio ordenado por la Comisión Europea respecto de los efectos que está teniendo de la Directiva Europea sobre Bases de Datos. La comisión concluyó que “El impacto económico de este derecho sui generis de protección de las bases de datos no está demostrado. Puesto en marcha para estimular la producción de bases de datos en europa, el nuevo instrumento no ha tenido ningún impacto demostrado en la producción de éstas.” Es más, el estudio conduce a concluir que los niveles de desarrollo de bases de datos en la europa post-directiva son claramente inferiores a los existentes antes de imponerse la directiva y, más aún, en Estados Unidos donde no existe un derecho de autor sui generis como en Europa, la producción es sostenida y en franco aumento.La directiva europea permite una propiedad exclusiva para bases de datos no originales (como guías telefónicas o bases de datos de hechos) por 25 años. Quien primero compile una base de datos consigue un monopolio de explotación económica por 50 años sobre este tipo de base de datos. Se señala este concepto como sui generis porque protege algunas bases de datos independiente de que tenga elementos de originalidad, sino tan sólo por el esfuerzo que supone su confección. […]