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Post dieciochero: Explicando la Constitución (nueva?)

foto de lanacion.cl

Nunca me he sentido especialmente patriota, y cada vez que pienso en Chile sólo recuerdo cosas a medias o cosas que me desagradan, para lograr unir en mi imaginario Chile y buenos recuerdos, sólo lo consigo recordando momentos personales o familiares muy íntimos. Quizás de eso se trate la chilenidad.
En fin, para celebrar entonces este 18 de septiembre, me he propuesto hacer una explicación básica de los cambios realizados esta semana en la Constitución chilena. En simple y sin complejidades mayores. For dummies. A ver si resulta. En naranjo mis comentarios personales.

Primero que todo, no es una nueva constitución. Por lo menos, no lo es desde la perspectiva que para su promulgación se han seguido los pasos establecidos en la Constitución de 1980. Ergo, por definición no es una nueva constitución.

*Presidente de la República:
– Duración período presidencial: Antes, 6 años. Hoy, 4 años sin reelección inmediata.
– Se rebaja la edad para ser electo Presidente de la República. Antes: 40 años. Hoy, 35.

*Senado.
– Se eliminan senadores designados y vitalicios. A partir de marzo del 2006 tendremos un senado compuesto por 38 miembros, todos electos. Claro que por las gracias del sistema binominal, algunos ya se les ha denominado senadores “blindados”, porque si no van con compañero de lista, es prácticamente seguro que sean elegidos, a menos que suceda una hecatombe y la lista contraria duplique en votos al blindado. Por tanto, claro, se democratiza el senado, pero se democratiza en la forma, no en el fondo.
– Se rebaja la edad para ser electo Senador. Antes, 40 años. Hoy, 35.
– Ya no es necesario tener residencia de un mínimo de 2 años en una circunscripción para ser elegido senador. Reforma que no tiene mayor sentido, toda vez que en Chile al parecer nuestros políticos tienen múltiples residencias dependiendo de los cuoteos y reclamos partidarios de turno. Véase por ejemplo, el caso de Andrés Allamand, ex-diputado por Las Condes, candidato a senador por Santiago y ahora flamante candidato a senador por… la X Región Norte.

*Cámara de Diputados:
– Aumentan sus facultades fiscalizadoras. Se podrán crear comisiones investigadoras con el voto favorable de 2/5 de los diputados en ejercicio, los informes de estas comisiones deberán expresar votos de mayoría y minoría, y, cosa muy importante, se podrá llamar a declarar a Ministros de Estado hasta tres veces en un año calendario con el acuerdo de 1/3 de los diputados en ejercicio. Estos llamados tienen el carácter de obligatorios. Esta es una importante reforma, toda vez que antes de ella no existía consagración constitucional de las comisiones investigadoras en forma tan explícita ni menos la obligatoriedad de asistir a los llamados que se le realizan a los Ministros. Una institución que huele muchísimo a parlamentarismo, cosa bastante positiva en una constitución con la cantidad de poderes que tiene el Presidente de la República.

– El Presidente de la Cámara de Diputados se integra a la línea de sucesión para ejercer el cargo de Presidente de la República en caso de incapacidad de éste. La línea de sucesión queda entonces, con Presidente del Senado, Presidente de la Cámara de Diputados y el Presidente de la Corte Suprema.
– Se establece la posiblidad de renuncia de un parlamentario por calificadas razones de salud, ponderadas por el Tribunal Constitucional.
– Si un parlamentario cesa en sus funciones antes de tiempo (por ejemplo, caso Lavandero), su puesto será ocupado por quien sea designado por el partido político del parlamentario que cesa. Un diputado también podrá ser nominado para ocupar un puesto de senador.
En el caso de los independientes, no serán reemplazados a menos que integren lista con otros partidos, en cuyo caso deberán designar, en su declaración de candidatura, a un partido de la lista para ejercer la facultad del reemplazo.
Nuevamente tenemos una norma que continúa considerando a los independientes como una minoría sin mayor relevancia. Lo importante al parecer son siempre los conglomerados políticos. Esta es otra malformación que seguimos heredando de la Constitución de Pinochet.
– Se elimina de la Constitución la referencia al sistema electoral binominal. Esto es importante, puesto que a partir de hoy, el cambio al sistema binominal no deberá pasar por el complicado trámite de reforma constitucional, sino que sólo a través de un cambio en la Ley Orgánica Constitucional respectiva. Cualquier cambio que se le quiera hacer tendrá que ser a través de una reforma a la Ley Orgánica respectiva.
Por lo que se supone que habrán mayores posibilidades de reformarlo, cosa urgente y necesaria.
– Se eliminan los dos períodos de legislatura, ordinaria y extraordinaria. Antes, habían dos períodos donde funcionaba el Congreso: la legislatura ordinaria que iba desde el 21 de mayo al 18 de septiembre, y la extraordinaria que podía ser convocada, entre otros por el Presidente de la República fuera de ese período. Pero sí, leyeron bien, desde el 21 de mayo al 18 de septiembre, menos de 4 meses.
– Se establece constitucionalmente que el Presidente de la República debe dar cuenta a la nación todos los 21 de mayo. Antes sólo era una práctica.
– Prohibiciones para ser candidato a parlamentario. Antes: para ministros, intendentes, gobernadores, concejales, miembros del Banco Central y magistrados. Hoy: se extiende a subsecretarios, oficiales de las Fuerzas Armadas (incluidos los comandantes en jefe), oficiales de Carabineros (incluido su Director General) y el Director General de la Policía de Investigaciones. Para poder postular al Congreso, deben renunciar a su cargo durante el año previo a la elección.

Poder Judicial.
– La Corte Suprema tendrá la superintendencia directiva, correccional y económica sobre tribunales militares en tiempo de guerra. Cosa especialmente relevante, toda vez que esta superintendencia la tenía sobre todos los tribunales, salvo para los militares en tiempo de guerra, lo que, como es fácil de entender, es un problema en dos sentidos. Primero, porque en el fondo constituyen tribunales de excepción, sin control de nadie. Y segundo, porque al establecer esta reforma, es un paso adicional encaminado a sacar la tutela militar sobre el poder civil.

– El Fiscal Nacional disminuye su período a 8 años en lugar de 10, y deja su cargo al cumplir 75 años. Para removerlo, antes se requerían 4/7 de miembros del pleno de la Corte Suprema en ejercicio. Hoy, sólo la mayoría simple.

– Se elimina la inamovilidad del Contralor General de la República y durará en su cargo 8 años.

Fuerzas Armadas:
– Se elimina la función de las Fuerzas Armadas de ser “garantes de la institucionalidad”, función que se encarga ahora a todos los órganos del Estado.
[u]Una de las reformas clave para terminar con la tutela constitucional que tenían las fuerzas armadas sobre la vida política en Chile.[/u]
– Se elimina la inamovilidad de los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas y el Director General de Carabineros. Ahora, el Presidente de la República podrá ordenar su retiro, sin el permiso del Consejo de Seguridad Nacional, sino sólo con información al Senado y a la Cámara de Diputados.

Consejo de Seguridad Nacional.
– Se elimina la posibilidad de autoconvocarse. Ahora sólo puede ser convocado por el Presidente de la República. Ahora, este consejo sólo asesora al Presidente. Se elimina la facultad que tenía de “hacer presente” sus observaciones a órganos públicos.
– Se integra como miembro del Consejo al Presidente de la Cámara de Diputados. Además, el Presidente de la República podrá decidir si a una sesión asisten los ministros de Interior, Defensa, Seguridad Pública, Relaciones Exteriores y Economía.
La verdad, es que sigue sin entenderse la existencia de un órgano consultivo como este. En las democracias decentes, no existen órganos consultivos. Menos, uno lleno de militares.

Estados de excepción constitucional.
– Para declarar estado de asamblea -en caso de guerra externa-, el Presidente de la República necesitará el acuerdo del Senado. Antes, requería el del COSENA
– Para declarar el estado de sitio -en caso de guerra civil o grave conmoción interna-, el Presidente de la República necesitará acuerdo del Senado, cuyo plazo de respuesta se reduce de diez a cinco días. Antes, era con acuerdo del Congreso. Además, su plazo de vigencia se reduce de 90 a 15 días, prorrogables por razones fundadas.
– El estado de emergencia -en caso de grave alteración del orden público- podrá ser decretado por el Presidente de la República por 15 días, y las prórrogas serán con acuerdo de las dos Cámaras del Congreso.

Tribunal Constitucional
– Aumenta su composición de 7 a 10 miembros.
– Lo componen:
-3 abogados designados por el Presidente de la República,
-3 abogados designados por la Corte Suprema de entre sus miembros,
-2 abogados nombrados directamente por el Senado y otros
-2 nombrados también por el Senado, pero sobre la base de nombres propuestos por la Cámara de Diputados.
El COSENA ya no tiene la posibilidad de realizar nombramientos de miembros del TC.
– Podrá resolver problemas de inaplicabilidad por inconstitucionalidad. Antes, facultad exclusiva de la Corte Suprema. Además, podrá examinar los autos acordados de la misma Corte, de la Corte de Apelaciones y del Tribunal Calificador de Elecciones que incidan en materias constitucionales o de leyes orgánicas.
Lo que se pretende es que las normas que inciden en las libertades de las personas pasen por un filtro de revisión constitucional.

– No se podrá obligar a un imputado en causas criminales a que declare, bajo juramento, sobre hecho propio ni contra sus parientes.

Nacionalidad y Ciudadanía.
– Serán chilenos los hijos de padre o madre chilenos nacidos en el extranjero, sin necesidad de mayores requisitos. Antes, era necesario que el padre o la madre haya estado en el extranjero en servicio del Gobierno (como los embajadores) o que la persona tenga que avecindarse por más de un año en Chile para obtener la nacionalidad.
A través de esta reforma, se eliminan ciertas normas absurdas que configuraban situaciones excepcionales para ciertas personas. Por ejemplo, esto es importante desde el punto de vista de que para ser Presidente de la República se necesitaba no ser chileno, sino haber nacido en territorio nacional. La persona obtendrá los derechos de ciudadanía al residir mínimo un año en el país.

Gobierno regional.
– Se permite la flexibilización de la cantidad de regiones del país, toda vez que a través de una ley orgánica constitucional se puede crear, modificar y suprimir regiones, provincias y comunas. Antes, esta facultad estaba limitada sólo a las provincias y comunas.


Fuente: Biblioteca del Congreso Nacional.
No pretendo exhaustividad, pero cuando alguien les pregunte por los cambios constitucionales, no se queden mirando al techo. La Constitución es algo de especial relevancia para todos y debiera ser mirada críticamente por todos nosotros.
Feliz 18!

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  1. Tienes toda la razón, me encanto tu pagina.
    Pero creo que falto agregar que la idea de acortar el periodo presidencial no tiene sentido. Ya que en 4 años no es mucho lo que se puede hacer. El presidente se ve constantemente afectado por las elecciones (ya sean municipales, parlamentarias o presidenciales) que no lo dejan gobernar tranquilo. Al acortar este periodo este se ve obligado a tener un gobierno cada vez menos trascendental. Ya que pocas de las reformas que este efectúa lograran dar frutos y es probable que el próximo gobernante no las continúe.

  2. jauajauaj.. iba a comentar el mismo tema… maldito 18, mis neuronas se estancaron durante el fin de semana xD

  3. ps: Sin ánimo de polemizar, pero el orden de sucesión es: Presidente del Senado, Presidente de la Cámara y Presidente de la Corte Suprema.

  4. me parece exelente tu desglose… quedé clarito… eso si.. igual apenas tenga un rato le pego una leida en profundo a las reformas.

  5. aún no me queda muy claro lo de la reforma binominal ,y porqué no la quieren aprobar ,cual es el riesgo ,explicalo si puedes.