in Uncategorized

Lo que esperamos de nuestros jueces

wikipedia

El tema ha salido a colación en un par de blogs legales amigos y se refieren principalmente al proceso que se está llevando a cabo en Estados Unidos para llenar la vacante del fallecido juez Renquist de la Corte Suprema de ese país. El principal candidato -y casi seguro juez escogido- será el juez del distrito de Columbia, John Roberts.

El proceso de elección de los jueces supremos en Estados Unidos se realiza por el Presidente con acuerdo del senado. Técnicamente es un acuerdo que los norteamericanos denominan “Advice and Consent”, lo que implica que cada nominación de jueces supremos sea minuciosamente discutida a nivel senatorial y de hecho se haga una cuidadosa investigación respecto de cada uno de los candidatos.

En las audiencias senatoriales del juez Roberts -el candidato de Bush- muchas cosas han salido a la palestra. Entre ellas, el juez ha debido responder acerca de su visión respecto a las tareas de los jueces, tema no menor en un sistema legal donde el poder del precedente es clave en todo esto.
Y bueno, como sucede en todos quienes optan a un trabajo, Roberts ha sido especialmente cuidadoso en todo lo que tenga relación con definiciones personales que pudiesen eventualmente complicar su nominación. Por ejemplo, al referirse al precedente Roe v. Wade (donde la Corte Suprema sostuvo que las leyes estatales en contra del aborto violan el derecho constitucional a la privacidad de las personas), Roberts dijodebe ser respetado bajo el principio de stare decisis“, pero cuando se le preguntó acerca de cómo fallaría él en un caso similar -especialmente relevante dada su fe católica- declinó a hacer una referencia explícita y dijo que “No existe nada en mi punto de vista personal basado en la fe o en otras fuentes que me impida aplicar el precedente de la Corte”

Y respecto a la interpretación que hacen los jueces de las leyes, Roberts sorprendentemente dijo que la labor de ellos era como la de los árbitros o umpires:

Los jueces son como los árbitros. Los árbitros no hacen las reglas, las aplican. El rol del árbitro y un juez es importante para asegurar a todos jugar según las reglas. Pero es un rol limitado. Nunca nadie fue a un partido a ver a un árbitro…

Recordaré que ese es mi trabajo, determinar cuando son bolas y cuando strikes, pero no pitchear o batear.

Al respecto, Jim Lindgren comentó críticamente esta posición algo meliflua y por qué no decirlo, equivocada de la función judicial, especialmente en Estados Unidos, utilizando exactamente el mismo ejemplo de Roberts:

La comparación que hace Roberts entre los jueces y los árbitros de baseball me recuerdan una vieja historia acerca de tres visiones del razonamiento judicial, contruídos con la misma analogía.

Primer árbitro: “Algunos tiros son bolas y otros strikes, yo los designo tal como son.”

Segundo árbitro: “Algunos tiros son bolas y otros strikes, y los designo tal como los veo.”

Tercer árbitro: “Algunos tiros son bolas y otros strikes, pero no lo son hasta que yo las designe como tales.”

Son tres visiones que ilustran tres formas de entender el razonamiento judicial. El primer juez representando lo que se ha denominado esencialismo judicial o jurisprudencia mecánica, tan propia de los revolucionarios franceses. El segundo juez, más cercano a una visión democrático liberal, en el sentido de creer en la existencia de la verdad y en la sabiduría de una intentada imparcialidad, pero también en la imperfección de la gente para verla o entenderla, como lo explica el propio Lindgren. Y el tercer juez, representaría la visión del realismo legal o de los crits o seguidores del critical legal studies.

Gustavo Arballo en un interesantísimo post hace eco de esta polémica y recuerda los ejemplos del notable Genaro Carrió que utilizaba la regla de la “ley de la ventaja” que impide al juez cobrar un “foul” si ese cobro en definitiva beneficia a quien lo realiza.

Todo esto, me hace reflexionar respecto a lo importante que es saber lo que nuestros jueces piensan respecto a temas claves e importantes y que tan lejos estamos en Chile de eso. En un país donde ni siquiera los candidatos presidenciales son capaces de mostrar con claridad sus diferencias, poco podemos esperar del sistema de elección de jueces supremos. Aunque por cosas de la inercia en Chile con la designación del juez Muñoz a la Corte Suprema pueda abrir un poco esa pieza apolillada y sin luz.

Write a Comment

Comment

Webmentions

  • Quemarlasnaves.net » El secretismo del Tribunal Constitucional

    […] Hace unos días y a propósito de la elección del juez Roberts como presidente de la Corte Suprema de Estados Unidos comentábamos respecto a lo que esperábamos de nuestros jueces. Y comentábamos respecto a lo notable que es el sistema de elección de jueces supremos en Estados Unidos, donde son elegidos luego de un amplísimo debate en el seno del Senado, con preguntas a cada uno de los postulantes para saber en definitiva cómo piensan estas personas que tienen el poder de declarar inconstitucionales las leyes que nosotros mismos -a través del Congreso- nos damos en forma democrática. […]