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Cuando El Mercurio fomentó la piratería

Me tomo la libertad de reproducir el excelente artículo de Alberto Cerda sobre cómo El Mercurio fomenta la piratería. Gracias Alberto!

Inusual, pero cierto: en la sección Internet de su edición del pasado lunes, El Mercurio, periódico baluarte en la defensa de la propiedad privada, invitaba a sus lectores a convertir esas viejas películas en formato VHS en flamantes archivos DVD, para lo cual ilustraba acerca de los requerimientos de sistema, aplicaciones disponibles y hasta los costos de implementación de un “estudio de edición casero”.

Mientras diversas asociaciones gremiales –tales como los productores de fonogramas, sellos editoriales y distribuidores de software– hacen importantes esfuerzos destinados a obtener la adopción de una ley que reprima con mayor fuerza aquellos actos que califican de piratería, aún poniendo en riesgo importantes derechos y libertades públicas, El Mercurio hace una apuesta en contrario, promoviendo prácticas reñidas con el derecho de autor que ampara tales obras.

En efecto, el matutino invita a generar copias de películas, traspasar las obras de un formato a otro, elegir el orden de las secuencias, cortar las partes aburridas e inclusive agregarles transiciones, como si de un programa de televisión se tratase. Por supuesto, se trata de usos que la legislación nacional no admite, salvo que se disponga de autorización del titular de los derechos de autor.

Más allá de lo paradojal de la situación, la falta de consistencia entre las líneas editoriales, a través de las cuales se aboga por mayores penas para la piratería, y las columnas interiores del periódico, nos pone ante una disyuntiva: ¿se trata de un simple acaso, un hecho fortuito carente de sentido, o el episodio evidencia una falta de sintonía entre el derecho y la realidad?

Es habitual que se reproche la falta de conciencia de las autoridades públicas y los consumidores en relación con la adecuada protección de las obras –ya se trate de libros, música, o software–, menos frecuente es oír voces de alerta que aboguen por un equilibrio entre los derechos de las empresas del entretenimiento, los propios creadores y la comunidad, para participar de los beneficios del progreso de las ciencias, las artes y las tecnologías.

Sin embargo, la “invitación” de El Mercurio abre el debate sobre un nuevo punto: no es que estemos ante una falta de conciencia sobre la ilicitud de los actos de piratería, sino que simplemente no adherimos a calificar tales actos como ilegales. Si la ley califica ciertos usos de las obras como ilícitos, pese al razonable y proporcional uso social que se hace de ellas, conviene cuestionarse el sentido de una ley que carece de respaldo ciudadano.

Por fortuna, el mismo periódico tiene respuesta para nuestro dilema, cuando acudiendo a una cita de Bob Dylan –la que, dicho esa de paso, tampoco cumple con las exigencias legales–, predica que “los tiempos están cambiando”. Es como sucede con las leyes sobre alumbrado público a gas, leyes que siguen vigentes, pese a que toda la ciudad se viste de electricidad por las noches. Si los tiempos están cambiando, las leyes deben cambiar: El Mercurio ya nos ha indicado el camino.

Artículo de Alberto Cerda, Derechos Digitales, Algunos Derechos Reservados.

Fotografía: By Bhell13 publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons

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  1. ya no me extraña nada que venga de un medio como el mercurio… te has dado cuenta que lo que más se piratea es “arte”? el arte no es por las personas para las personas? esta bien… algunos lucran con ello.. porque alguien lucra con ellos desde el comienzo.. no seria mejor que los musicos pusieran sus discos en internet y que ellos ganen solo por conceptos de presentaciones en vivo?
    o las peliculas las den en funciones gratuitas y luego el formato casero sea pagado?

    hay muchas salidas para la pirateria…

    por ahora soy feliz bajando discos que nunca vere en las cunetas de mi cuidad…

    saludos!

    .xtn.

  2. Yo leí ese articulo, y no le di importancia, porque dejé de darle vuelta al asunto hace tiempo, es la industria y el derecho, los que no se adptan a los nuevos tiempos, porque son nuevos ¿no?, en 1927 una radio a tubos al vacio, costaba el equivalente a 8 hectareas de terreno, y ¿hoy?, la pregunta, es valido que el derecho de propiedad intelectual, ¿sea tan largo?, son 70 AÑOS; Walt Disney, tomó los cuentos de los hermanos Grimm,¿pagó algo?. Internet nos ha puesto muchos desafios, ¿cuanto y hasta cuando?. Fui al cine y llevé a mis tres hijos, $2000 pesos cada uno, en total $8000, mas del 5% de mi sueldo, y la sala estaba casi vacia. Porque no aplicamos economia de escala y ofrecer las entradas a $500 pesos, SE LLENA LA SALA, y con el compromiso de ENSEÑARLES a esos niños que la PIRATERIA ES MALA; luego, darles un ticket, que si pueden comprar a $2000 pesos, vale por la mitad de un DVD, luego cuando vayan a ver otra pelicula, compran otro ticket, ya tienen la otra mitad del DVD, y que los canjeen en una tienda o Blockbuster; acuerdate que hace unos años, no existia banda ancha, y teniamos que pagar por el minuto conectado, pero la gente protesto, sobretodo en España, y se impuso la banda ancha, que era cara, despues entraron otras compañias y ahora hay mas gente que goza de esta NECESIDAD, no servicio. Ves, son ideas locas, pero en fin, podria seguri, pero me agota escribir… que sigan pensando los genios a quienes les pagan millones, ahora tengo que ir a la Feria, a pelear por el Kilo de papas y naranjas, que no siga subiendo la micro, y esas cosas… chao

  3. .xtn.: Dice que es feliz bajando discos que nunca verá en las cunetas… claro, algo de eso hay también. En el discurso de los talibanes del copyright siempre aparecen cifras y cifras y nada se habla de que los que ellos llaman delincuentes son en verdad amantes de la música, amantes del arte. Y claro, por ahí leí que más del 80% de los discos musicales hechos antes de la década del 90 es imposible encontrarlos en tienda de discos alguna. Pero en cualquier programa p2p medianamente conocido lo consigues en un rato.

    Sobre lo que dice tulio: Me reí harto con el comentario. Y tienes razón, molesta cuando los que dicen luchar por la cultura defendiendo a rajatabla los derechos exclusivos de los autores no son capaces de superar las propias trabas que impone el mismo sistema del derecho de autor para difundir esa cultura.
    Hay cien formas igual de creativas que las que has esbozado para difundir las ideas y generar cultura, pero al parecer muchos prefieren quedarse donde están las lucas y no donde está la razonabilidad.

    Lo divertido de todo esto es que seguramente cuando nuestros hijos lean acerca de nuestras discusiones, todos nuestros puntos parecerán de sentido común.
    A luchar por él.
    Gracias por compartir sus impresiones acá.

  4. Yo también leí el artículo; sin embargo creo que están tomando el tema demasiado en serio.

    Creo que es de bastante consenso el hecho que la piratería hace referencia a “lucrar” con una obra que le pertenece a alguien, llamese musica, fotografía, software, etc, etc, etc. En este sentido la nota que apareció en El Mercurio hacía referencia a cómo respaldar en un formato más cómodo y confiable (DVD) grabaciones hechas en una tecnología antígua (llamese VHS) para un uso PERSONAL y DOMESTICO. Por lo tanto esa simple acción no podría llamarse piratería. Creo que de ahí al hecho de hacer copias de algo y venderlas hay un buen tramo de distancia distancia.

    Atte

    l’patach

  5. Ojalá así lo entendieran las industrias culturales….en el mundo de hoy todo para ellas es piratería a fin de salvaguardar su modelo de negocios.