2 de julio

Gracias muchachos, porque mañana mi marraqueta estará más crujiente y mi té más dulce.

Gracias muchachos, porque mañana mi marraqueta estará más crujiente y mi té más dulce.

En estos momentos ya no estoy en Rio y creo que es un buen momento para hacer algunos comentarios adicionales tanto respecto de lo que se discutió en el interesante tercer día del Summit como de las reflexiones finales que en lo personal me han dejado.
Además de lo que ya comentamos en el post anterior respecto del día 3, destacar la notable conferencia respecto de la creación de dominio público nacional, con la intervención del chico de Free Culture UK, lo más interesante del día fue la mesa redonda final de todo el staff principal de Creative Commons y de iCommons (Joi Ito, Jimmy Wales, Heather Ford, John Willbanks, Francesca Rodríguez y Larry Lessig) titulada “iCommons: desarrollando una visión de trabajo”, donde el propósito era conversar respecto de lo que se ha hecho en este último año y los desafíos que se vienen en el movimiento Creative Commons internacional.
De más está decir que este Summit estuvo increíble, a lo menos en dos sentidos. Primero, por el énfasis puesto por Ronaldo y toda la organización brasilera respecto de darle mayor apertura al encuentro invitando a gente de otras organizaciones con las cuales Creative Commons comparte una postura común, tales como Opendemocracy, Wikipedia, Free Culture, Lindenlabs, Revver, Alexandria Archive, Openbusiness, Openaccess Brasil, hasta gente de Microsoft (nunca me imaginé lucir una polera con un logo Microsoft) y OMPI, etc, etc, etc. Esto significó que si ya el año recién pasado fue un encuentro increíble para el cambio de experiencias entre los capítulos locales, este año se le ha dado énfasis a Creative Commons como algo más que un sistema de licenciamiento, sino como un catalizador de la Cultura Libre en general, lo cual es algo a lo que hice referencia en mi presentación en el Summit respecto a los países en desarrollo.
Otra cosa destacada de este Summit fue el poder darnos cuenta como este movimiento ha ido madurando con el paso del tiempo. El año pasado había mucho de nerviosismo respecto de la forma y magnitud que Creative Commons estaba adquiriendo. Este año esos miedos han sido superados y hay varios puntos que de a poco van saliendo a la luz casi naturalmente, como por ejemplo, el relativo a la ayuda que económicamente los cuarteles generales de Creative Commons debieran prestar a los capítulos nacionales dada la afluencia de dinero que se está recibiendo, etcétera.
La verdad es que ver todos los proyectos que están funcionando gracias a Creative Commons en el resto del mundo fue muy importante, pero también es importante -y esto quedará pospuesto para el próximo Summit a efectuarse en Croacia :O- es que como latinoamericanos tenemos muchas cosas en común y veremos si podemos coordinar algo en conjunto. Les recomiendo un reporte de David Sasaki para Global Voices.
Fin de las transmisiones. Sólo para sacar pica, el lunes vi el amanecer en Copacabana tomando caipiriñas con los pies en la arena bailando samba junto a mi amigo Jaime y a Rosa. Eso, mis amigos, es priceless.
No obstante los efectos producidos por el mezcal mexicano, estamos vivos de nuevo.
Carlos pedía otros blogs que estuvieran cubriendo el evento, acá prácticamente todos mantenemos blogs. Como se podrán imaginar, la mayoría son en inglés. De hecho hay un blog “oficial”, sobre el Summit, mantenido por los mismos participantes. De los blogs en español que sé que están presentes acá, son casi los mismos que les comentaba en el post anterior: Eduardo de alt1040, Ariel Vercelli, Caro Botero, David de Gloval Voices, entre otros. Todos usando una red WIFI gracias a Cory Doctorov y Jean-Baptiste Soufron, explicando como lo hicieron en BoingBoing, por supuesto.
Ayer estuvo excelente, salvo algunos problemas menores en los que no ahondaré hoy para no perder tiempo de reportar qué pasa acá en Rio.

Sorpresas: Google facilitó algunas cámaras de video para que todos nosotros las usemos para grabar lo que queramos dentro del Summit para luego ser usadas dichas imagenes para ser remezcladas digitalmente. Espectacular. Hasta Lessig se pasea grabando opiniones respecto de lo que ha sido el Summit y de lo que queremos para el futuro.

El de la foto de acá arriba es Gilberto Gil con Henrik Moltke, con quien fuimos a una disquería a comprar discos, es el chico de CC Dinamarca y tiene varias gracias. Una de las cuales es que es un empresario que se ha dedicado a distribuir comercialmente la llamada “Cerveza Libre” o Free Beer. Todavía no tengo el placer de probar la famosa cerveza, pero espero hacerlo antes de irme.
En estos momentos tengo un problema. En paralelo se realizan dos conferencias. En la que estoy estamos viendo temas relativos al dominio público y como se puede construir dominios públicos nacionales desde el gobierno. La presentación más interesante ha sido la de el chico de Free Culture UK y de su repositorio de obras que están en el domiinio público, algo similar a lo que conversamos alguna vez en la lista de Creative Commons Chile. Haré el contacto con él para ver la forma en la que se podría llevar a cabo. En la otra sala se habla de los Educational Commons, y de cómo a nivel educacional la generación de lugares comunes creativos aparece como fundamental para alentar la mejora de los contenidos recibidos y entregados en ambiente educativo.
Cory Doctorow ha hecho un par de intervenciones realmente notables respecto del broadcasting, cosa que lo tiene de verdad muy preocupado. Tengo un post al respecto desde hace varias semanas, prometo sacarlo a mi vuelta a Santiago. De hecho también le hizo un par de preguntas muy puntudas a Richard Owens de OMPI en la mesa en la que yo participé respecto al mismo tema y a la ambivalente posición de OMPI respecto de las presiones hechas por la industria respecto de los tratados que tratan el tema del Broadcasting Flag.
Ah, algunas cosas menores adicionales. Uno, si vieron la página del summit podrán haberse dado cuenta que entre otras instituciones, estamos acá gracias a Microsoft. Poca gente lo creía posible. Dos, un futbolero como yo no podía quedarse sin ver el partido Argentina – Mexico. Menos si tenía al lado mío dos mexicanos y un argentino. Tres, me quedo sin batería porque en Brasil los enchufes son de dos o tres plugs planos, por lo que he tenido que mendigar algunos cables de corriente por ahí. En estos momentos, estoy usando el cable de Caro Botero, como pueden ver una excelente amiga y eximia bailarina de samba y otras otras cosas.
Bien, seguimos informando con el traje de baño en la mochila. Uno nunca sabe.
Foto1: por rigues

fotografía de nathaniel, desde acá mismo
En estos momentos, se está discutiendo con gran interés el tema de los casos holandeses y españoles donde los tribunales de justicia acogieron la obligatoriedad legal de las licencias Creative Commons.
Por la mañana, como mejor explica Eduardo, tuvo la gran exposición de Gilberto Gil y la exposición en español de la flamante ministro de Cultura de Chile, doña Paulina Urrutia, quien se refirió en términos algo más políticos y generales respecto de la importancia de tener una estructura abierta a nivel gubernamental y de creación de cultura.
Sorpresivamente, por fin tenemos wifi, por lo que seguiremos reporteando y subiendo fotos.
Ah, espectacular encontrarme con gente que no veía hace tiempo como León Felipe, Oscar Monteczuma de Perú, Ariel de Argentina, Jaime de Colombia (que hace las veces de roommate), y otra gente que vengo conociendo en persona recién a pesar de conocerlos ya por otras vías como Carolina Botero de Colombia, Eduardo de ALT1040, David Sasaki del Global Voices y hasta al mismísimo Cory Doctorow.
Ojo que después de almuerzo viene mi presentación acá en el Marriott. Seguimos informando en directo desde Rio ;)
Mi presentación en el Summit. Con licencia CC-BY, lo que significa que pueden hacer cualquier cosa con ella. Sí, incluso empapelar tu habitación respetando mi autoría.

Ya me había encargado de sacarles pica contándoles de mi asistencia al Summit de Creative Commons en Brasil.
Me voy mañana por la mañana y espero estar reportando las cosas entretenidas que sucedan en este espectacular lugar y espectacular encuentro.
El día viernes después de almuerzo, su seguro servidor estará en un panel hablando sobre Creative Commons y su relación con organismos internacionales como OMPI en el marco de la firma de tratados de libre comercio. Algo árido pero tenemos preparadas varias sorpresas para esa presentación. Deséenme suerte y a partir de mañana transmitimos desde Rio, Brasil.

Cada vez que leo un post respecto del mundial en blogs que no son relativos al tema me encuentro con pronósticos. Que Brasil, que Alemania, qué se yo. Por mi parte alentaré a Italia (muy a mi pesar), Argentina y Rep. Checa. La sorpresa la puede dar Ghana. Sería buena sorpresa.
Pero no es lo que me preocupa ahora.
Lo que me hizo sentarme delante del teclado es develar algunos gustos inexplicables. Mucho se ha escrito respecto de lo que a uno lo mueve a querer determinados colores. Y es difícil explicar porqué a uno le gusta Colo-Colo o porqué a uno le salta el corazón cuando sale a la cancha Barcelona. Simplemente no se puede. Si no es por tradición familiar, es casi siempre por eventos imprevistos y mínimos que aparecidos en momentos cruciales se transforman en una decisión fundamental y radical.
En el caso de los mundiales, la cosa es ligeramente distinta. Claro, porque dado que nuestro equipo por varias razones no participa en la justa mundialera (?), no son todos rivales. Algunos que toda la vida han sido rivales eternos ahora son nuestros amigos. Y todavía más, algunos incluso son nuestros favoritos.
A continuación mis favoritos alternativos:
Irán, porque sus jugadores no se persignan cuando entran a la cancha y porque cuando hacen un gol ponen cara de zafados agradeciendo a Alá. Además que dicen que el defensa central tiene como 4 mujeres.
Trinidad y Tobago, porque su máxima figura de todos los tiempos hoy está en plena decadencia, tiene 35 años y juega en el fútbol australiano. El resto de sus jugadores juegan en su mayoría en la tercera división inglesa o alemana.
Angola, porque sólo existen como país independiente desde 1975 luego de una sangrienta guerra y en su debut mundialista tuvieron que jugar contra el colonizador. Todo indicaba que saldrían goleados, pero estuvieron a punto. El 80% de sus jugadores juegan en equipos semiprofesionales y de segunda línea en la liga portuguesa.
Polonia, porque tienen tradición futbolera y están venidos en menos hace muchísimos años. Son como el Uruguay europeo. Muchos les tienen fe y probablemente caerán en primera ronda. Además jugando un mundial en Alemania, debemos estar con los Polacos.
Costa de Marfil, sólo por ser el país de nombre más lindo de la historia de los mundiales.
Ghana, sólo porque son la potencia africana escondida y que hoy por fin llegan al mundial con su generación dorada. Además que hay que estar con ellos si su máxima figura de todos los tiempos fue un señor de nombre Abedí Pelé, junto con el gran George Weah uno de los primeros jugadores de países africanos en ser estrellas mundiales en la época del fútbol mediático.
Togo, sólo por el nombre y porque cuando niño me devoraba diccionarios (?) y siempre quedaba pegado con su nombre y su bandera. Además que uno de sus defensas juega en el fútbol de Chipre (!!!), lo que lo hace digno de respeto.
Para el resto, mi lema es muerte a la especulación. Por eso me puse la camiseta de Costa de Marfil después de los repulsivos cambios de Peckerman. Por eso me puse de pie cada vez que los delanteros angoleños se tropezaban cerca del área portuguesa, preparándome para gritar el empate. Por eso me gustó Ecuador, que nunca reguló y siempre buscó el tercer gol.
Por todo eso y más, gracias República Checa por regalarnos la magia perdida en Alemania.

Starbucks Café junto con Astrocaglia producciones organiza periódicamente encuentros con personas que realizan actividades que les llama la atención. Esta vez es el turno de ONG Derechos Digitales.
Como parte de la plana mayor de ONG Derechos Digitales estaré presente este Miércoles a eso de las 18,30 horas en el Starbucks de Agustinas 640 a conversar sobre Creative Commons y la formación de una cultura libre en ambientes colaborativos. En el fondo, de muchas de las cosas que hemos conversado en este blog.
Están todos cordialmente invitados. Además de los entretenidos temas de los que pretendemos conversar, la casa invita a una cata de exquisito café Expresso Roast.
Coordenadas entonces: Starbucks de Agustinas 640, Metro Santa Lucía, 18:30 horas.
Ver invitación tamaño grande.

Un día caminaré al trabajo con una honda y un bolso lleno de piedritas
cuando llegue a Huérfanos, echaré abajo uno a uno
esos parlantes que emiten esa -discúlpame abuela- horrible música orquestada.

No es para sacarles pica.
Pero imagínense un lugar donde estarán Lawrence Lessig, Gilberto Gil, Jimmy Wales (fundador de Wikipedia), Joi Ito, James Boyle, entre otros próceres.
Ahora súmenle a eso que el lugar es Rio de Janeiro, sí, Brasil.
Y agréguenle la mejor parte, además de todos los cracks antes mencionados, estará la gente de Creative Commons de todo el mundo presente conversando y discutiendo acerca de Creative Commons y de la Cultura libre en general.
El paraíso, ¿no?
Bueno, ahí estaré desde el 22 al 26 de Junio siendo parte del equipo chileno de CC. Además seré parte de un panel de discusión con Ronaldo Lemos (CC Brasil) y Oscar Montezuma (CC Perú) donde hablaremos, entre otras cosas, sobre la relación entre CC y organismos internacionales como OMPI, en relación con tratados de libre comercio firmados por países en desarrollo. Todo alucinante.
Estaremos informando de lo que pase allí día a día a través del blog. Esta vez sí.

Por cuestiones laborales que no viene al caso contar, nos encontramos con Claudio de tour por la décima región, precisamente en la agradable, bella y amable ciudad de Valdivia, luego de un paso fugaz por Muerto Montt donde probamos que la primera ciudad iluminada de Chile es solo un cúmulo de buenas intenciones.
Ya en Valdivia, y una vez que acabamos con nuestra pega en la unidad de asuntos internos, juntámos sed y nos lanzamos a la Bierfest Kunstmann que tan motivados nos tenía, tanto como para llegar casi una hora antes que comenzara, lo que nos permitió ahorrarnos las tres lucas y media que costaba la entrada, con derecho a nada.
Omitiré los detalles de la celebración, sobretodo aquellos que dejan en evidencia al señor Ruiz y sus tratos con la heredera del imperio, por miedo a las represalias del editor y por sufrir un alzaheimer progresivo a partir del quinto vaso del brebaje local.
El asunto es que, cuales niños en sus primeros pasos con el alcohol, se nos olvidaron los nefastos efectos a posteriori de la ingesta industrial de cerveza. Resultado: son las 17 horas del día siguiente, y después de varios intentos, siestas a media mañana incluidas, un par de intentos de ingerir algo sólido (todos fallidos) hemos salido del hachazo, a medias pero hemos salido al fìn. Prometemos nunca más hacerlo, prometemos no estar nuevamente dando jugo en una fiesta en ciudad ajena, haciéndo tonteras de escolar borracho. Los registros gráficos vendrán más adelante, cuando juntemos fuerzas y revelemos las fotos (si, revelar, no todo puede ser digital en la vida).
Ahhh… y antes que se me olvide, estamos en el espectacular Café – Bar Moro, ubicado en Libertad con Independencia (jaj, seguro se cruzan esas dos) donde no solo tienen exquisitos brebajes no alcohólicos sino que ofrecen conexión wifi abierta, una buena cantidad de enchufes y puntos de red para conectar a nuestras queridas máquinas IBM.
Con Señor Coconut de fondo (también proveído por Café Moro), nos vamos a buscar el divertimento de hoy. No todo es trabajo, no.
Lo que sí, será cualquier cosa menos con cerveza. Prometido.
Actualización/Aclaración:
El editor de este blog luego de propinarle un par de trompadas al guest blogger por arriesgar tanto su reputación como su estabilidad emocional a través de las escuetas pero imaginativas lineas escritas más arriba, quiere hacer una recapitulación respecto de lo que verdaderamente ocurrió, para contar la verdad histórica:
1.- Efectivamente lo de Puerto Montt, “ciudad iluminada”, puede ser, pero iluminada con Internet inalámbrico, nones. Claro, no necesitamos recurrir a la lintera de nuestro celular, pero conectarse a internet, por ejemplo, mirando el mar, ninguna posibilidad.
2.- Es cierto que fuimos a Bierfest. Es cierto que llegamos antes que abrieran y nos fuimos cuando cerraron. Y también es cierto que el guest blogger hizo de free raider y no pagó los $3.500.- Pero yo sí. (mientras tipeo esto aún no distingo si eso fue lo correcto). Ah, sí, también es cierto que abusamos de las Torobayo con y sin filtro y de las Bock.
3.- Tal vez el alzheimer etílico del guest blogger lo delata, pero no es cierto que este editor haya flirteado con la agraciada señorita Kunstmann. Lo desmiento categóricamente. Repito, lo desmiento categóricamente.
4.- Prometo quedarme alguna temporada en la notable ciudad de Valdivia.
5.- El Café Moro lo ultra recomiendo, tanto por la música, la atención como por la conexión gratuita a internet wifi.
6.- La cerveza hace mal. STOP.
Anótese, regístrese y publíquese donde corresponda.