TPP sigue ahí: un tratado con pocas razones y muchas amenazas

⎯⎯⎯ Jueves, agosto 23, 2012
TPPa Protest

Foto de Public Citizen, CC: BY-NC-SA

Durante las primeras semanas de Septiembre se llevará a cabo una nueva ronda de negociaciones del Trans-Pacific Partnership (TPP), de las que es parte nuestro país junto con otros países del área pacífico. El alcance de estas negociaciones se mantiene en una nebulosa impropia de acuerdos comerciales de este tipo y toda la información que se ha podido recoger, tanto oficialmente como a través de filtraciones, da cuenta de un acuerdo con consecuencias graves desde la óptica de los derechos fundamentales en internet (ver Dossier especial en PDF).

Chile no necesita un acuerdo comercial como este. Nuestro país tiene acuerdos comerciales bilaterales con los nueve países hoy parte de TPP, por lo que no pareciera haber buenas razones para abogar con tanta energía por lograr tener un nuevo acuerdo que complemente o reemplace acuerdos previamente establecidos y plenamente vigentes en Chile. Adicionalmente, buena parte de los la información que se ha filtrado relativa a derecho de autor supone un aumento importante a los estándares de protección sin tomar en consideración de manera adecuada estándares de acceso. Dicho aumento no se encuentran respaldado por estudio alguno que entregue evidencia empírica de su conveniencia regulatoria.

Para efectos de contrarrestar las numerosas críticas que ha supuesto este tratado, el gobierno norteamericano anunció la inclusión de una débil cláusula que obliga a los países a buscar un equilibrio en sus sistemas de derecho de autor incluyendo ciertas excepciones y limitaciones basadas en la regla de los tres pasos del Convenio de Berna. Si bien en principio suena razonable, no todas las excepciones en Berna están sujetas a esta regla. No lo está ni la doctrina de la primera venta ni lo están las normas de su Anexo. Adicionalmente, en foros como la OMC desde hace un tiempo se ha intentado forzar la interpretación de esta regla de manera restrictiva, lo que supone restringir el alcance de excepciones y limitaciones al derecho de autor que equilibran los intereses en juego, lo que incluso ha sido alertado por el Max Planck Institute este mismo año. Un acuerdo comercial razonable, equilibrado y justo no debiera poner en riesgo los precarios derechos establecidos a favor del público en materia de derechos de autor.

En Chile necesitamos más información y más transparencia en las negociaciones comerciales cuando ellas ponen en riesgo derechos fundamentales. Todo indica, particularmente las filtraciones y la fuerte oposición de organizaciones de derechos humanos en su contra, que TPP será un retroceso radical para los derechos en el entorno digital, debido fundamentalmente a la influencia de la industria farmacéutica y del entretenimiento norteamericano. Una democracia sana necesita que su gobierno defienda con fuerza los derechos fundamentales en el entorno digital y no los utilice como moneda de cambio para un acuerdo que se negocia a puertas cerradas con un dudoso alcance comercial e innumerables dificultades para la privacidad y el interés público en materia de derechos de autor.

(publicado también en ONG Derechos Digitales)


¿Cómo se imaginaban el siglo XXI los artistas de principios del siglo XX?

⎯⎯⎯ Lunes, agosto 20, 2012

A fines del siglo 19, y con motivo de la Exhibición Mundial de París de 1900, Jean-Marc Côté y otros artistas franceses dibujaron como se imaginaban el siglo veintiuno. Llevo horas mirando estas láminas, que fueron distribuidas en cajas de cigarrillos y postales. Todo en dominio público, por cierto.

(Vía The Public Domain Review)


Haz segura tu cuenta de Gmail. Ahora.

⎯⎯⎯ Sábado, agosto 11, 2012

Nuestras cuentas de correo electrónico almacenan mucha información sobre nuestra vida. Contactos, la gente que quieres, fotografías, y también información sensible, personal. Nuestro RUT, cuentas y cartolas bancarias, tarjetas de crédito, passwords no solo suelen circular libremente a través de redes wifi cuando nos conectamos a redes sin seguridad sino que además solemos almacenarlas en nuestras casillas de correo. Es por eso que usamos buenas claves para nuestro correo electrónico. Ni no estás seguro, hazlo ahora. Por favor.

xkcd explica mucho mejor que yo el problema de las contraseñas

Xkcd lo explica mejor

Si guardamos información tan importante en nuestros emails, siempre me he preguntado por qué no nos tomamos tan en serio la seguridad de esa información. Es una práctica común, por ejemplo, usar como contraseñas números correlativos (12345), letras o números correlativos (abcabc, 112233 o abc123). Incluso conozco gente que comparte su clave de correo electrónico con terceros ante la primera necesidad de acceso remoto. Además vivimos en un mundo conectado. Usamos la cuenta de correo para acceder a otros servicios (Twitter o Facebook) y para guardar respaldos de nuestra información personal, de documentos importantes, de fotografías e información que queremos guardar para siempre. Nuestro correo, en otras palabras, debiera ser seguro, a prueba de balas. A prueba de hackers. Y hay una forma de hacerlo.

Two Step Verfication o ‘dos pasos de verificación’ es el nombre de nuestro nuevo amigo. El servicio lo provee Gmail y, sinceramente, no podría confiar en un servicio que no permita esta doble capa de seguridad.

Una doble capa de seguridad es una forma de validar que quien está ingresando a la cuenta es quien dice que es. Es un proceso que parece relativamente complejo pero que, en mi experiencia, no lo es y si es que te complica, piénsalo como una pequeña molestia que haces de una vez para proteger algo tan valioso como tus datos e información personal almacenada en tu casilla de correo electrónico.

Had I used two-factor authentication for my Google account, it’s possible that none of this would have happened, because their ultimate goal was always to take over my Twitter account and wreak havoc. Lulz. (Mat Honan, víctima)

Hay un par de historias dando vueltas alrededor de problemas de seguridad. De hecho, la de Mat Honan es especialmente ilustradora. Yo lo haría ahora.


Ciencia con fondos públicos según The Economist

⎯⎯⎯ Sábado, julio 21, 2012

Imagen de The Economist.

IF THERE is any endeavour whose fruits should be freely available, that endeavour is surely publicly financed science. Morally, taxpayers who wish to should be able to read about it without further expense. And science advances through cross-fertilisation between projects. Barriers to that exchange slow it down.

Si hay alguna empresa cuyos frutos debieran estar libremente disponibles, debiera ser seguramente la ciencia financiada con fondos públicos. Con ese statement comienza un artículo de la edición de Julio de 2012 de la revista The Economist.


Acceso abierto para las investigaciones científicas en el Reino Unido dentro de dos años

⎯⎯⎯ Lunes, julio 16, 2012

The government is to unveil controversial plans to make publicly funded scientific research immediately available for anyone to read for free by 2014, in the most radical shakeup of academic publishing since the invention of the internet.

Así no más. Esta vendría a ser una de las apuestas más importantes por el open access que ha habido en años.


#NoTemasaInternet La conspiración de los gatos contra Internet

⎯⎯⎯ Jueves, julio 12, 2012

Aunque no lo parezca, esto es una campaña de libertad de expresión en internet. Pronto más novedades. No temas a internet.


Londres

⎯⎯⎯ Sábado, junio 30, 2012

Untitled


La historia de Richard O’Dwyer

⎯⎯⎯ Lunes, junio 25, 2012

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Richard O’Dwyer: an unfair, absurd case | Editorial | Comment is free | The Guardian:

“As has been pointed out several times already, the prospect of extraditing a student to America, where he would face up to 10 years in prison, is unfair. It should also be said that it is preposterous. Mr O’Dwyer is a UK citizen whose website was hosted in the UK and attracted only a minority of American visitors. There is absolutely no reason to try him in the US. “

El diario británico The Guardian escribe un estupendo especial sobre Richard O’Dwyer, el joven británico que creó el sitio TVShack.net, y que hoy -luego de una historia increíble- está a punto de ser extraditado a Estados Unidos, donde podría pasar diez años en prisión por infracción al derecho de autor. Cuando Richard recibía notificaciones para bajar contenido, los bajaba sin problemas. Richard no subió jamás contenido alguno a internet.

Hay varias reflexiones sobre el caso y seguramente habrá más luego que hoy fuera parte de la portada del Guardian. Desde acá es insultante, además de absurdo, que Richard O’Dwyer pueda enfrentar penas privativas de libertad -insisto, que podrían llegar a diez años- por crear una tecnología que le permitía, entre otras cosas, a gente como nosotros poder ver episodios de series que la industria televisiva no le interesaba distribuir en países pobres del sur.

Un derecho de autor equilibrado necesariamente debiera olvidar cualquier remisión al derecho penal.


El Gobierno y el TPP

⎯⎯⎯ Martes, mayo 22, 2012

Departamento jurídico de la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales (DIRECON) (22/03/2012):

“Al igual que en todas las negociaciones de Acuerdos Económicos que Chile ha llevado adelante, los textos propuestas y presentaciones nacionales y de las contrapartes son confidenciales.”

Presidencia de la República, respondiendo a una solicitud de acceso a la información (03/05/2012):

“no existe registro ni antecedente alguno en nuestra Institución que dé cuenta de las negociaciones que Chile realiza en el Acuerdo de Asociación Trans Pacífico de Libre Comercio (TPP).”

Rodrigo Contreras, director interino de la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales (DIRECON) (05/09/2012):

- O sea, ¿cabe la posibilidad de que Chile así como sigue en este acuerdo también pueda bajarse?
- Sí, siempre vamos a elegir lo mejor para el país.

Presidente Piñera (21/05/2012):

“Hemos seguido ampliando nuestra integración con el mundo, firmando nuevos tratados de libre comercio con Vietnam, Malasia, Turquía. Y estamos en proceso de negociación o ampliación de tratados con India, Tailandia y el Trans Pacific Partnership, que se convertirá en la zona de libre comercio más grande del mundo.”

 


Reporte TPP desde Dallas

⎯⎯⎯ Miércoles, mayo 16, 2012

Protestastpp

Durante el fin de semana pasado tuve la oportunidad de estar presente en Dallas, Texas, y acreditarme como stakeholder en la ronda XII de negociaciones del funesto Trans Pacific Partnership (TPP). Lo que sigue a continuación son las impresiones que me traje, publicadas obviamente en el sitio de la ONG Derechos Digitales, que orgullosamente dirijo. Se las comparto acá por si no la vieron allí.

* * *

Durante cerca de dos semanas, se realizó en Dallas la ronda XII de negociaciones del polémico Acuerdo Transpacífico o Trans-Pacific Partnership (TPP), un TLC que, en palabras del presidente Obama, es un acuerdo de nueva generación, clave del siglo XXI, y que pretende establecer un tratado multilateral de libre comercio entre nueve países de la zona Asia-Pacífico.

Pese a la importancia del tratado -que a diferencia de lo que sucede con otros acuerdos de comercio supondrá la modificación de normativa interna en un número importante de áreas- el contenido de sus negociaciones se mantiene en secreto. Movimientos sociales desde la academia y la sociedad civil han exigido conocer el texto de la negociación luego de haberse filtrado en 2011 la problemática propuesta de texto estadounidense que, desde el punto de vista de los derechos de autor, no solo aumenta ferozmente los estándares de protección de nuestro países sino que, además, obliga a modificar una normativa, en el caso chileno, recientemente promulgada, alejándose así peligrosamente de criterios aceptados en instrumentos internacionales en la materia.

Durante esta última ronda estuvimos en Dallas y pudimos observar algunos detalles que dan luces tanto de las tensiones que ha enfrentado la negociación (esta vez centrada en las medidas de enforcement criminal de propiedad intelectual), como también de los problemas de participación para organizaciones sociales presentes con el fin de proveer de retroalimentación a los equipos negociadores.

La participación acreditada

Muchas críticas, y no solo de sectores sociales, recibió la forma en que participarían en esta ronda los stakeholders, denominación que incluía a organizaciones tan diferentes como ONG Derechos Digitales y Public Citizen como a la Copyright Alliance. Por ejemplo, se organizó una sala especial donde todos los actores acreditados pudieran llevar sus pendones y esperar que pasara por allí -o no- alguno de los cientos de negociadores de los nueve países. Una actividad que respondía a la idiosincrasia de los anfitriones pero que, para algunos, parecía más bien una kermesse colegial con escasas posibilidades de hacer llegar observaciones técnicas de los textos filtrados.

Más directo, aunque con un alcance igual de general, fue el stakeholder briefing, donde los jefes de las delegaciones dieron solo algunas luces respecto de los avances y se sometieron a las preguntas de los stakeholders acreditados. Allí conocimos, por ejemplo, que hay un avance cercano al 50% en el Tratado y que hay muchos temas resueltos, como medidas de frontera o asuntos laborales. Pero para otro tipo de información -más concreta, si se quiere-, las delegaciones más bien contestaron generalidades encubiertas en diplomacia. Eso ocurrió con las preguntas relativas al acceso a los textos como también para asuntos más concretos, como la pregunta que hicimos en nuestro caso, que hacía ver los problemas de establecer un texto equilibrado, tomando en consideración los problemas de implementación de un acuerdo que, en derechos de autor al menos, excede de forma holgada los estándares internacionales en la materia. Finalmente esto implicó más bien una instancia donde los stakeholders presentes hicieron llegar sus dudas e inquietudes frente a jefes negociadores sin facultades para responder más allá de las buenas maneras.

La participación no acreditada

Las imponentes medidas de seguridad que rodearon a todo el evento, sin embargo, no impidieron las manifestaciones del movimiento Occupy y de los activistas Yes Men. Estos últimos, realizaron una divertida performance donde, personalizados en una supuesta asociación de empresas a favor del TPP, quisieron entregarle un premio a Ron Kirk (el representante de la USTR, quienes deciden discrecionalmente todos los años poner a Chile en la lista roja de piratería) por la energía puesta a favor del establecimiento del tratado. Todo muy parecido a #SiTPP.

Sigilosamente, además, los Yes Men deslizaron una carta bajo las puertas de las habitaciones de los negociadores, pidiéndoles que representen el sentir del 99% de la población, haciendo referencia directa al movimiento Occupy, quienes se manifestaron también en las afueras del hotel durante la semana (en la foto).

Nuestra percepción

La sensación de ambiente es que el TPP va camino a convertirse en una realidad en el mediano plazo, aún con todas las potentes manifestaciones ciudadanas y cuando sus alcances, lamentablemente, no son conocidos con certeza por la ciudadanía de los países que están negociando.

Pero el eventual acceso al texto del TLC, aunque crucial, no resuelve los graves problemas de una negociación marcada por los embates de los intereses estadounidenses y la resistencia que, en la medida de lo posible, realizan aquellos pocos países que cuentan con equipos técnicos competentes y una visión política de largo plazo.

Desde una óptica local y luego de dos años de negociación (y más de un millón de dólares gastados solo por el gobierno de Chile), quizás sea el momento de enmendar el rumbo y dar una señal potente al mundo y a la ciudadanía chilena, a través del establecimiento de consensos locales respecto de la forma en que queremos comprometernos a un acuerdo que, al menos hasta el momento, pareciera suponer más problemas, trabas y restricciones que beneficios para nuestro país.