1.- La frase de la semana: “La medida del éxito de algo es su pirateo. Nadie quiere piratear algo que fracasa. Por eso no hay trenes piratas, no hay gobiernos piratas y no hay selecciones de fútbol piratas.” Sergio Fortuño dixit.
2.- Fin de semana en Nueva York y resulta obvio donde me iba a encontrar con compatriotas: la típica chilena quejosa en una farmacia (Duane Reade en West Side), y la familia cuica disfuncional haciendo cola para tomar de esos buses que pasean por Manhattan (yo iba caminando por 5av, no me iba a subir a esos buses rojos, por dios).
3.- Si hubo alguna duda: no, no interactué con ellos.
4.- Si viene a NY, recuerde jamás hablar con esos locos extraños que a uno le hablan en el metro. Ponga cara de neoyorquino y hágase el gil. No es raro que al rato el loquito esté echado vomitando tras una escalera
5.- Haciéndome el canchero tomé el metro y me bajé una estación aleatoriamente. Esta vez, el turno fue de Brooklyn. Me bajé en Kensington (?), un barrio que resultó ser no muy cristiano, lleno de vulcas y garages frente a un cementerio. Un gordo dominicano gigante quiso hablarme cuando cachó que estaba concentrado mirando el mapa, pero soldado que arranca sirve para otra guerra. Seguimos vivos.
