5 mentiras sobre la piratería en Chile

⎯⎯⎯ Escrito el Viernes 19 de enero de 2007

Ya hemos comentado acá mismo sobre que Chile pasó a la lista negra de estados unidos por no proteger debidamente la propiedad intelectual.

Pero tanto en las cartas al director como en notas en distintos diarios además de notas en noticieros televisivos la industria se ha encargado de que el tema se mantenga en las portadas.

Complementando entonces nuestra nota anterior, la siguiente es un listado de las cinco mentiras que se han dicho respecto de la “piratería” en Chile, añadiendo explicaciones:

1.- El cambio de estatus es gravísimo para Chile

Es tan grave como lo fue para la Unión Europea durante 13 años (1991-2004) que estuvo en la mismo estatus de observación prioritaria donde calificarán a Chile ahora. Este cambio no es más que una medida de presión para que Chile cumpla con estándares cada vez más estrictos respecto de la propiedad intelectual en general, incluyendo farmecéuticas.
Nadie va a dejar de exportar a Chile, ni vamos a tener iPods más caros de los que ya tenemos.

2.- Chile no ha protegido debidamente el derecho de autor. Las autoridades no han hecho nada para combatirla

Ya lo dijimos antes, Chile en los últimos años, hemos modificado la ley de propiedad intelectual a lo menos tres veces, y ninguna de dichas obligaciones ha apuntado a mejorar nuestro vergonzoso sistema de excepciones y limitaciones, sino que todas ellas han sido para hacer un sistema de protección cada vez más restrictivo.
Esto sin contar otras modificaciones como por ejemplo relativas a la Reforma Procesal Penal que hacen que determinados delitos derivados de violaciones a derecho de autor puedan ser perseguidos con mayor celeridad.
Y para qué decir que en Chile tenemos protección de nivel constitucional del derecho de autor (19 número 25 de la Constitución Política). Lea de nuevo y pregúntese si no hemos hecho nada.

3.- Chile es un paraíso para la piratería

Cuando usted escuche o lea decir esta afirmación o alguna semejante, antes de llamar a su sobrino chico y pedirle el parche en el ojo, pregunte de qué piratería están hablando.
Porque, claro, sepa usted que para la gran industria piratería es cualquier acto de violación a la propiedad intelectual. Y como ya hemos contado antes, si esto así fuera, pues entonces la definición de pirata ya no pasará ni por la pata de palo ni por el plumífero en el hombro. Pasa por una conexión a Internet y un reproductor de MP3.
Bien, y si están hablando de piratería como explotación comercial no autorizada de obras protegidas, pues esa es otra cosa y exija cifras oficiales. Porque todas las cifras que existen, son cifras que la misma industria entrega. Es más, estudios serios sostienen precisamente lo contrario.
Si bien todos hemos visto a quienes venden CDs en la calle, que ahí a que estemos en Ciudad del Este hay una gran diferencia.

4.- La solución para combatir la piratería es aumentando las penas

Esta es una falacia que es equivalente a lo que sucede en el derecho penal. Usted seguramente habrá escuchado hablar que hay mucha delincuencia porque las leyes no son lo suficientemente duras. ¿Sí, cierto? Bueno, imagine ahora una pena más dura que la pena de muerte. No hay, ¿cierto? Ya, ahora sepa usted que los estudios demuestran en forma clara que ńo hay aumento alguno en los delitos derivados de esta pena cuando los países eliminan la pena de muerte en sus legislaciones (Roger Hood, The Death Penalty, pág. 214).
Dejando las analogías de lado, y considerando, como dijimos antes, que para la industria piratería es cualquier acto de violación a la propiedad intelectual, pues entonces, querido lector, analice usted si es que su hijo o sobrino va a dejar de descargar música de Internet porque resulta que las penas ahora son mayores. Piense usted que a pesar de estos cambios en la persecusión penal de los delitos derivados de la propiedad intelectual han hecho bajar el número de personas que venden CDs en las cunetas en los últimos años. No, ¿cierto?

5.- La piratería musical hace perder a los músicos

Este es el argumento más maligno, porque tiene un cariz emocional. ¡Cómo vamos a dejar a nuestros artistas que se mueran de hambre porque no protegemos con ferocidad sus derechos!
Cuando venden un disco compacto, sus músicos favoritos se llevan entre el 2% y el 8% del precio final. Así, cuando usted se compra el último CD de -glup- Alejandro Sanz, el muchacho se lleva harto menos de lo que usted cree.

Un estudio de un par de profesores de Harvard y Carolina del Norte señala que la cantidad de música bajada por Internet que hubiera sido comprada por quienes la descargaron tiende a cero. Cero.

Por lo demás, uno de los últimos informes de la UNCTAD (Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo), se llama “Internet: Oportunidades, no amenazas, para los músicos de los países en desarrollo“. Más claro, echarle agua.

Diga usted entonces quien miente cuando habla de piratería.

☙ qln ☙

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