Flores: el mesianismo me persigue

⎯⎯⎯ Lunes, enero 15, 2007

Foto de diego sepúlveda, CC by-nc-sa

Nuestro conocido Fernando Flores ha sido tema noticioso durante las últimas dos semanas. Su conocida enemistad con el presidente del que era su partido político, su amistad con el anodino y políticamente andrógino Jorge Schausohn, su posterior renuncia al PPD por los escándalos de corrupción en que se ha visto involucrado éste, y finalmente la creación de un “movimiento” (como le gusta el movimiento al senador) denominado ChilePrimero, ha sido como un sismo político al que todos quieren sacar su ventaja. Es un sismo político, ya lo dije.

Si algo es claro en todo esto, es que tanto el senador Flores como Jorge Schaulsohn han querido sacar su ventaja del tema desmarcándose lo más radicalmente posible de la corrupción de la cual su partido ha debido hacerse cargo, apuntando de esta forma con el dedo a sus ex-correligionarios y yéndose lo más lejos posible del escándalo para decirle a la opinión pública que los corruptos son los ellos, los que siguen allá y no nosotros, que somos políticos distintos.

La estrategia para eso es simple. Hablar de valores. Que los partidos no tienen valores, que es importante recuperarlos, llenarlos de sueños, como le gusta hablar a él, y otras frases de papel cuché. Como un buda venido de la india, Flores se muestra sabiondo respecto de cosas que la gran mayoría de la gente no maneja, como esto de los blogs, de la internet, las wikis, etc. Claro, para la dueña de casa que escucha por primera vez estos conceptos, más que un buda, parece un profeta que viene de la tierra prometida. Y así es como Flores se vende. Ni más ni menos.

Sólo necesitaba compartir con ustedes estas reflexiones a partir de la entrevista que le hace Raquel Correa en El Mercurio y que extracto sus partes más insólitas.

Los destacados, por cierto, son mios.

Respecto de la pregunta sobre si pretende ser candidato a la Presidencia (cosa que hasta uno que no es del PPD logra darse cuenta a la legua), dice:

-Eso se lo contesté la otra vez -dice molesto-. Lo malo de esa pregunta es que nos lleva a la pregunta de la tribu. Yo, para serle bien franco, soy mucho más petulante que eso. Tengo una arrogancia intelectual. Quiero ayudar a cambiar la cultura chilena, para que realmente pueda convertirse en una sociedad solidaria y desarrollada. Por esos dos valores he luchado. La clave está en la innovación que está en Asia y Estados Unidos. ¿O cree que habrá una sociedad con empleo, con riqueza para todos, si no inventamos cosas, si sólo exportamos cosas y tenemos empleos públicos?

Tengo alguna experticia y alguna capacidad de atisbar más. Si no se hace la redistribución del ingreso, tendremos en el país dos mundos que no se pueden comunicar. Eso puede producir una cultura rica en información, pero pobre en valores. Por haber vivido las experiencias que he tenido, siento la obligación de ayudar a que eso no ocurra

Porque los matones son los otros, claro:

A todos los que dicen que esta es mi muerte política los tengo anotados. Si tengo la salud y el tiempo, me encargaré de decirles a ellos quién está muerto.

La lógica es que quien lo ataca, se transforma en una mafia de maleantes, en payasos, o hasta en alguien tan insignificante -son sus palabras- como un jefe de mensajeros en bicicleta. Pareciera que Flores le tiene una frase maleducada a todos los que lo rodean y que eventualmente pueden no comulgar con sus pastoreos. Lo dice cuando le preguntan por una frase de Insulza que él desconocía. Cada vez que alguien discute con Flores, el senador saca el puñal que tiene bajo la mesa. Esa es su lógica. Pero como si se tratara de un capítulo de Lost, los matones siempre son los otros.

- Hablando de estos proyectos mesiánicos suyos…

-¡¿Por qué mesiánicos?! -reclama, airado-. Sueños, los llamaría yo. Gracias a la educación que recibí en el liceo Blanco Encalada de Talca y en la U. Católica de Santiago y a las vicisitudes de mi vida, a que logré independencia económica y cierta sabiduría, siempre he querido devolvérselo a Chile. Esa es la única razón por la que estoy aquí. En cuanto a trato, California me trata mucho mejor.

Han puesto de jefes de organización a gente que no califica ni para jefe de mensajeros en bicicleta.

Un senador de la república que pretende referirse en forma despectiva a algunos ex-correligionarios suyos denigrando a quienes se ganan la vida repartiendo mensajes en bicicleta en un país decente habría provocado un escándalo de proporciones. En Chile, donde tenemos jueces constitucionales timoratos que, protegidos por entelequias formalistas, impiden que las mujeres decidan sobre qué pasa con su propio cuerpo, el que tengamos un senador que venda humo y hable tonteras -lamentablemente- es un pelo de la cola.


Pasamos a lista negra de EEUU: ¿es para preocuparse?

⎯⎯⎯ Jueves, enero 11, 2007

Para nadie es un misterio que este siervo del señor trabaja en la ONG Derechos Digitales hace un buen tiempo. Y claro, además hace las veces de Director de la organización, lo que ha supuesto en los últimos días una agenda bien apretada con cosas por hacer. Se mueren con mi lista de pendientes. Por eso el delay.

Les digo lo anterior porque este post tiene algo que ver con eso. Esta semana se hizo público que el gobierno estadounidense pasó a nuestro país de la “lista de observación” donde se encontraba desde el año 1989 a la “lista prioritaria de observación”, una suerte de lista negra, debido a que Chile no estaría protegiendo debidamente los derechos de propiedad intelectual. Principalmente los derechos de la industria farmacéutica, como bien apunta mi amigo Carlos.

Esto ha provocado un revuelo en el gallinero producto que tiene muchas aristas. Por un lado, la prensa se pregunta si esto podría significar eventuales castigos económicos a Chile, si podemos llegar a un conflicto que resuelvan árbitros, etc, etc etc. Pero la verdad de las cosas es a veces muchísimo más simple. Cuando le consulten del tema, apunte usted lo siguiente:

1.- El “cambio de estatus” de Chile no tiene implicancia alguna importante. Países tan poco serios como la Unión Europea estuvieron durante más de diez años en la lista de observación prioritaria sin que nadie se escandalice y sin que veamos artistas muertos de hambre por las calles de europa.

2.- Además, de más está decir que cada vez son más los países que suscriben este tipo de tratados con estados más fuertes económicamente. Y claro, siempre hay conflictos. Tanto así, que los propios tratados -incluyendo por cierto, este TLC- tiene formas específicas de hacer efectivas las cláusulas cuando los estados no las cumplen. Por tanto, decir que arriesgamos sanciones es igual de absurdo que decir que cuando suscribimos un contrato de arrendamiento arriesgamos que llegue un receptor judicial a expulsarnos por no pago del precio. No sé si se entiende.

3.- Dicen que no estamos cumpliendo los acuerdos que suscribimos en el TLC con Estados Unidos. Paradójico, porque la ley de propiedad intelectual chilena ha sido reformada tres veces desde la suscripción del TLC, incluyendo el aumento del plazo de protección de 50 años (estándar del Convenio de Berna) a 70 años, el estándar norteamericano. Esto sin contar los cambios vía reforma procesal penal pensados precisamente para echar mano a la piratería y acelerar la persecusión penal de quienes cometen delitos derivados de la violación de la propiedad intelectual. En otras palabras, si usted dice que no se está cumpliendo el TLC, lávese la boca con jabón y piénselo de nuevo.

4.- Con la misma energía con la que el gobierno norteamericano quiere que cumplamos con sus propios estándares de protección al derecho de autor, debieramos también exigir que adoptemos algunas de sus medidas de excepción al derecho de autor que contempla su legislación y no la chilena. Esto implica que actos que en Chile son ilegales, en Estados Unidos están amparados por el sistema de derecho de autor. Esto explica por qué -como comentamos alguna vez- en Chile es ilegal pasar canciones al iPod o Mp3 player y en Estados Unidos es una práctica que factura millones de dólares anualmente. Pregúntenle a Apple.

Entonces cuando usted lea al señor Eduardo Castillo (presidente de la Corporación Nacional Antipiratería CONAPI y de la Cámara Chilena del Libro) decir que en Chile “no se ha hecho nada” por combatir la piratería, sepa que no dice la verdad, sepa que además este señor no representa a nadie salvo los intereses de la industria y no los intereses de nosotros como ciudadanos.


Cartel Chileno se pisa la cola

⎯⎯⎯ Miércoles, enero 3, 2007

No me llegó como regalo de navidad el regalo que íntimamente quería. Apenas vi en la Feria del Libro de Santiago el libro Cartel Chileno 1963-1973 de Vicente Larrea tuve ganas de conseguirlo de cualquier forma.

Claro, porque los afiches de Vicente Larrea además de lindos -creo- tienen un significado especial para una generación completa de diseñadores, que hicieron de los años 60 al 73 para muchos la época de oro del diseño nacional, asumiendo un estilo completamente alejado de lo que venía haciéndose en Chile en la época y, además de comprometido ideológicamente, innovador por la fusión con importantes elementos culturales propios.

Y el tema del compromiso ideológico no es menor. Muchos de los carteles que recoge esta publicación fueron carteles que sirvieron de propaganda del gobierno de Allende y de sus medidas sociales, celebrando la nacionalización del cobre, promoviendo medidas de salud, publicitando universidades del estado, etcétera, sin contar los diseños de discos de Victor Jara, Inti Illimani, Quilapallún, entre muchos otros.

Por tanto muchos de estos carteles tenían finalidad propagandística propia de la época, que llegaran a cada uno de los ciudadanos del país y que por tanto se informaran por medio de las gráficas de Larrea y sus amigos. Como dice la nota de Ina Godoy para Página 12,

Ese impacto en la ciudadanía se tradujo inmediatamente en el tiraje de los afiches, que pasó de 75 mil a 250 mil ejemplares; también se manifestó en algunas encuestas que revelaban, por ejemplo, que gracias a una campaña gráfica la atención sanitaria infantil había crecido de un 35 a un 80 por ciento.

Hasta acá todo bien. Pero revisando la nota de derechos de autor del libro me encuentro con lo que ven en la fotografía:

Estos carteles que tenían como objetivo la máxima difusión posible de las ideas que contenían, una vez que han sido rescatadas en una preciosa edición por parte del diseñador Eduardo Castillo para Ediciones B Chile, se han encargado de prohibir cualquier reproducción de los afiches e incluso su préstamo o alquiler público.

Los preciosos afiches, el sentido social con el que fueron creados, los objetivos que buscaban. Todo apuntaba a llegar a la mayor cantidad de gente posible. A que todos pudieran acceder, apuntaba a un movimiento que intentaba por lo demás democratizar incluso el arte. Pero las exigencias y los modelos de negocio de las editoriales de hoy nos llevan a que a pesar de ser obras que nos dicen muchísimo de lo que pasó en Chile y de lo que somos, hoy no podemos hacer uso de ellas. Ni aún adquiriendo en más de 20.000 pesos chilenos (us$40 app.) esta linda edición.

Por lo bajo, un manoseo a nuestro patrimonio cultural.


U2 piratea en su último video

⎯⎯⎯ Martes, enero 2, 2007

Antes ya les he comentado de los mashups de videos que aparecen todos los días en la red.

Estos mashups o mezclas son una forma increíble de creatividad hecha con la tecnología que tenemos a mano a partir de Internet. El problema, como ya se pueden imaginar, es con las leyes. Leyes que indican que en general cualquier utilización de una obra protegida debe contar con la autorización de su titular impediría a miles de personas de poder crear sobre obras ya existentes. Las leyes, entonces, son las que violan la cultura del remix y del mashup.

Pero no cabe duda alguna que esos mashups son acciones creativas. Tanto así que los superventas irlandeses de U2 han lanzado su último videoWindow in the Skies” en Youtube usando esta técnica de manipular imágenes de videos ya existentes.

Y está excelente que U2 haga un video con las herramientas que da Internet. El problema es que, debido a la cantidad de permisos que seguramente tuvieron que conseguir, sólo puede hacerlo U2.

Porque el video está muy bien hecho, muy bien editado, pero como bien apuntaron en Zonageek, los que más ganaron con este video fueron los abogados de U2.

Una legislación, una forma de entender el derecho de autor en definitiva, que le dice a los creadores que antes de comenzar a inventar cosas como esta deben preguntarle a sus abogados si es posible hacerlo es una cultura amarrada, una cultura de los permisos, no una cultura de la libertad.